Cuenta la leyenda que había un niño que era capaz de vencer la arena del mar con un balón de futbol. Siempre prefería tener una pelota en los pies y marcar goles que estar en un salón de clases. “Era muy bueno”, dicen quienes lo conocieron en su pueblo natal: Arriaga, Chiapas, un municipio ubicado a dos horas de la capital del estado y a 20 kilómetros del Océano Pacífico.

Al crecer, sí se convirtió en leyenda, pero de uno de los clubes más ganadores del futbol mexicano. Su nombre es Julio César Domínguez Juárez y ha sido defensa durante 15 temporadas consecutivas con el club que lo vio nacer como jugador profesional: Cruz Azul.

Con esta cifra, el ‘Cata’ es el futbolista activo con más años jugando para una sola institución. Desde su debut el 29 abril de 2006 hasta la jornada 1 del torneo Guardianes 2021, acumula 555 partidos con el primer equipo de La Máquina, 47 de ellos en torneos internacionales como la Concachampions (un título), Copa Libertadores y hasta un Mundial de Clubes.

Solo hay un jugador que estuvo toda su carrera en una sola institución y lo supera en número de temporadas: Cristóbal Ortega, quien estuvo 18 años en el América (1974-1992). Pasaron 14 años para que Julio César Domínguez empezara su leyenda, aunque también ostenta el récord de ser el tercer jugador con más finales de Liga MX perdidas (cinco, solo debajo de las seis de Carlos Adrián Morales y las siete de Oribe Peralta). Sumando dos finales de Concacaf, Domínguez acumula siete episodios perdidos. Y en el último torneo, con la eliminación ante Pumas en semifinales, recibió múltiples críticas de la afición.

—¿Qué es lo que hace que el ‘Cata’ quiera quedarse en Cruz Azul después de tantas derrotas? ¿Por qué no ha decidido irse a otro club?

“Lo más fácil para ‘Cata’ o cualquier jugador es salir y abandonar el barco, pero su capacidad psicológica lo ha llevado a afrontar muy bien este tipo de adversidades. Tiene claro el objetivo. Tiene la espinita clavada de ser campeón y quiere sacársela dentro del club. Su capacidad de resiliencia ha sido fundamental, así como el ser competitivo con él mismo. No se queda por obligación, sino por cumplir un sueño. Lo mueve más el sentido de pertenencia que lo económico”, explica Juan Carlos Pérez, psicólogo deportivo con 12 años de experiencia en el entorno del futbol.

Domínguez es uno de los pocos jugadores de Cruz Azul que ha salido a dar declaraciones después de las finales perdidas. Ha convivido con 12 técnicos de personalidades diferentes como Tomás Boy o Enrique Meza y con todos ha sido titular entre las posiciones de defensa central, lateral derecho o lateral izquierdo. En el entorno nacional, solo hay cuatro jugadores que debutaron antes que él: Alfredo Talavera, Jesús Corona y Oribe Peralta en 2003, así como Guillermo Ochoa en 2004.

“La cuestión de ser exitoso va más allá de los resultados, sino cómo es su estilo dentro y fuera de la cancha. Este tipo de jugadores merecen que su trayectoria sea reconocida y que las nuevas generaciones volteen a verlos, ya que los más jóvenes piensan que por llegar a Primera División ya cumplieron el objetivo, cuando en realidad se trata de permanecer. No es sobresalir un día. Para ser titular más de 10 años, se trabaja. El trabajo mental juega un factor determinante para mantenerse”, señala el psicólogo deportivo.

La resiliencia y su estabilidad emocional han sido las piezas angulares para mantenerse tantos años en Cruz Azul, agrega el especialista, además de que eso lo convierte en un referente para las fuerzas básicas y un aliado para los entrenadores, como responde Juan Reynoso, actual DT de La Máquina, a El Economista: “Al ‘Cata’ me tocó verlo de jovencito llegando a la institución. Veo el respeto y la admiración de sus compañeros porque es un ejemplo entrenando y en el día a día. Mi concepto en el caso particular de ‘Cata’ es que es de lo mejor, y los jugadores saben que conmigo van a jugar si yo los veo trabajando bien y los veo marcando una diferencia”.

Fuera del plano futbolístico, apoyó a damnificados de su natal Arriaga después del terremoto más fuerte que ha sacudido a Chiapas en 2017 con un tráiler de despensas y cemento. Una fuente allegada a él menciona a este diario que su familia es “muy humilde, pero muy trabajadora, él viene desde abajo y siempre es muy bueno con la gente”.

“Sí hay mucha adversidad y derrotas dentro de su palmarés, pero el aspecto mental del ‘Cata’ es muy fuerte. Aparte, es líder, sigue preparándose, estudió el curso para ser director técnico, se ha metido a seguirse capacitando. Es un jugador con mucha apertura para el trabajo mental y para manejar situaciones de frustración. La cooperación que tiene con sus compañeros, con adaptarse a los sistemas de juego, lo hace que siga siendo un jugador titular. El aspecto mental es algo que trabaja de manera oportuna, si no, desde la primera final hubiera tenido desánimo. Hay jugadores que ya no se sobreponen y dejan su carrera”, analiza Juan Carlos Pérez.

Paolo Maldini, Francesco Totti, Ryan Giggs y Carles Puyol son algunos de los casos más conocidos de futbolistas que solo han jugado en el equipo que los formó. En México, después de Cristóbal Ortega se encuentra Juan Carlos Leaño con los Tecos, aunque este último era hijo del dueño del club. A sus 33 años, el ‘Cata’ entraría a ese grupo selecto si concluye su carrera con Cruz Azul.

“Puede estar jugando dos años más de manera óptima y estoy seguro que lo vamos a ver como director técnico. Su trayectoria es intachable, aunque no salga campeón con Cruz Azul, esas adversidades hacen que se convierta en un técnico o directivo respetado. Es un tipo con una personalidad sumamente estable, que mantiene su liderazgo porque no solo defiende los colores, sino su posición y su trabajo, es un jugador que hace grupo y busca que el vestidor esté sano”, añade el psicólogo deportivo.

Los otros tres jugadores activos de la Liga MX que llevan más de 10 años jugando para el club que los vio nacer son Antonio Ríos (Toluca), Jesús Dueñas (Tigres) y Jesús Sánchez (Chivas). Los cuatro han jugado en más de una posición para mantenerse vigentes, aunque para eso también ha sido clave la estabilidad de su rendimiento, señala el experto en salud mental: “no son vistosos, pero son cumplidores y efectivos”.

—Si Cruz Azul fuera una familia, ¿qué papel jugaría ‘Cata’ Domínguez?

“Es como el hermano mayor, el que asume la responsabilidad de ponerle la muestra al resto de los hermanos, un hermano mayor que por algo ha sido rentable por más de 10 años. Cuida su entrenamiento y su organismo. Es el hermano mayor que dirige, lidera, comunica al grupo y le muestra el sentido de pertenencia. Hay líderes negativos en el futbol, pero él es uno positivo”.

fredi.figueroa@eleconomista.mx