Quiero brindar este toro, el último de mi vida que toreo en esta plaza, a todas las daifas, meserinas, meretrices, prostitutas, suripantas, buñis, putas... Todas aquéllas que saciaron mi hambre y mitigaron mi sed cuando El Pana no era nadie, que me dieron abrigo en su pecho y en sus muslos; ¡más en mis soledades! ¡Que Dios las bendiga por haber amado tanto!… ¡Va por ustedes! .

Un brindis único, como único es Rodolfo Rodríguez El Pana, quien este domingo hará, quizá, su último paseíllo en la Plaza de Toros México. El brujo de Apizaco alternará con José Antonio Morante de la Puebla y Joselito Adame para enfrentar una corrida de Villa Carmela en el marco de la decimosexta corrida de la Temporada Grande.

El último de los toreros románticos, platicó con El Economista sobre su inminente adiós a los ruedos.

No sé, nunca hacemos planes y ya nos queda un cuarto de hora en esto. Lo que sí sé es que El Pana es un torero eterno. De él no se sabe nada, es impredecible, nunca hace planes y se conduce de acuerdo a las circunstancias que se le presentan. A la mejor el domingo puede ser mi última tarde , dijo.

El brindis de aquel 7 de enero del 2007 por las mujeres que lo arroparon en sus días tristes, seguido de su apoteósica actuación frente a Rey Mago de Garfias y su inmediata reacción de no despedirse como lo tenía anunciado, dan cuenta de su carácter indómito, su aire de libertad y su independencia.

Un torero que no piensa sus faenas, que derrama su inspiración frente a la cara de su enemigo y que no sabe lo que ha de hacer cada tarde. Si me preguntas en la puerta de cuadrillas, te respondo lo mismo: no sé. El Pana es un torero de misterio, de magia, un prestidigitador de las suertes que solamente se manifiesta. Ahorita mismo me siento como novillero a punto de debutar dijo.

El Pana llegará a la plaza como tiene acostumbrados a sus seguidores: en calesa, y pidió que le lleven y le avienten puros, bolillos…¡y bragas!

El brujo de Apizaco quiere invitar a Morante a cubrir el tercio de banderillas y dar una tarde espectacular. Ojalá salga un torillo a modo para invitar a mi compañero Morantiño, que sé que también coge las jaras, y poder banderillear al alimón , finalizó.