Johannesburgo. Horas discutiendo sobre táctica, parando el video una y otra vez para que 11 tipos jueguen cuando quieren y liquiden todo. Parece tan injusto, pero es que el futbol es de futbolistas y de ésos está lleno todo Brasil.

La verdeamarella hizo trizas las trasnochadas de Bielsa preparando el juego de ayer y goleó a su Chile 3-0.

Los conocidos de El Loco aseguran que cada partido lo prepara mirando hasta 50 videos del rival y hace anotación de cada uno de los titulares.

Primero Juan, luego Luis Fabiano y por último Robinho tomaron el pizarrón de Bielsa y lo tiraron al cesto de basura.

Brasil es así. Da lecciones tan básicas y ayer salió con ganas de desmembrar cualquier esquema. Ningún 4-4-2 o un 5-3-2 puede con la imaginación.

Si por apellidos se trata, de entrada Chile perdió por goleada desde el primer minuto. No es que los andinos hayan dejado su estilo en el vestidor, lo que ocurrió es que ayer se le ocurrió jugar a Brasil y así nadie los detiene.

Primero fue Alemania, luego Argentina y después Holanda. Pero ayer Brasil dio un mensaje claro. Pese a su estilo europeo de manejar la bola y defender la ventaja, sigue siendo el mismo equipo caprichoso de siempre. Cuando se le antoja dar un taco lo da, luego quizás un túnel o una triangulación, el problema es que cuando ocurre eso el rival está liquidado.

Bielsa planteó el partido perfecto, no hay excusa, su desvelo valió la pena. Le alcanzó para no ser goleado.

Chile hizo casi todo perfecto. Los centrales Mauricio Isla y Pablo Contreras jamás distrajeron; Carmona tapo el centro en medio campo y Suazo fue competitivo ante Lucio y Juan. La Roja en el campo jamás desobe­deció el esquema de Bielsa, que también era perfecto. Pero es que ¿quién se imagina una escapada como la de Ramires?, ese movimiento imperceptible y casi natural para que Robinho liquidara con el 3-0.

Bielsa terminó abatido y es que ni el técnico más estudioso del Mundial fue capaz de sacarle un susto a un equipo que juega cuando quiere, como quiere y que no le gusta cansarse demasiado, así son las estrellas.

La mejor noticia para el mundo es que Brasil no muestra su potencial entero, la mala para sus rivales es que la magia está por venir.

De Ronaldo a Luis Fabiano; de Bergkamp a Robben

Hace 12 años ambos equipos se miraron las caras en Marsella, en el Mundial de Francia 98. Fue en semifinales. Ambos llegaban con un par de delanteros que deslumbraban al mundo. De un lado la potencia de Ronaldo, el máximo anotador en la historia de este torneo y del otro lado Denis Bergkamp, el heredero de Marco van Basten.

Ahora será en Sudáfrica cuando un par de jóvenes generaciones se jueguen la etiqueta de semifinalista. El jogo bonito vs el Futbol Total.