Los Juegos Olímpicos de Invierno Beijing 2022 serán una burbuja todavía más blindada que los Juegos de verano en Tokio 2020, celebrados durante julio y agosto de 2021. El Comité Olímpico Internacional (COI) ha previsto medidas más duras sobre todo dentro la esfera principal del torneo, que incluye a atletas, entrenadores y staff.

Una de las medidas principales es el aumento en el periodo de cuarentena para los atletas, ya que en Tokio 2020 esta consistía en 14 días desde su aterrizaje en Japón, pero ahora serán 21 cuando pisen territorio chino.

Si bien el organismo internacional no dispuso que la vacunación sea obligatoria, señaló que sí aplicarán reglas preventivas más estrictas que las usadas en Tokio: “Los participantes en Beijing 2022 que no estén totalmente inmunizados deberán cumplir una cuarentena de 21 días a su llegada”, dijo el COI en un comunicado. También mencionó que los deportistas podrán ser eximidos de la cuarentena si presentan “una razón médica justificada”, aunque esta expresión excluye las objeciones ideológicas a la vacuna.

China hace una excepción para los atletas a su requisito de prueba de vacunación para ingresar al país, pero solo con una exención médica por alergias u otras contraindicaciones. Las exenciones concedidas están sujetas a una cuarentena de 21 días durante la cual no podrán entrenar ni competir.

El lunes se celebró la ceremonia del encendido de antorcha para Beijing 2022, que comienza su ruta en China hasta llegar a territorio griego, pero fue interrumpida por protestas por el historial de derechos humanos en el país asiático. Cuatro manifestantes con banderas tibetanas fueron arrestados afuera del sitio en la mañana antes del evento.

Ya durante la ceremonia, otro pequeño grupo compuesto por dos mujeres y un hombre ingresó a las ruinas arqueológicas griegas y desplegó banderas tibetanas, gritando consignas que se escucharon en la cobertura televisiva en vivo, aunque no se vieron en la transmisión, además de pancartas con el mensaje: "No a los Juegos del genocidio", en alusión a la política del gobierno chino contra musulmanes uigures y otras minorías.

Los Juegos de 2022 se han visto teñidos de constantes señalamientos contra los derechos humanos y laborales. Otro de sus golpes más fuertes fue el no poder recibir a público extranjero, tal como ocurrió en Tokio 2020, aunque sí podrán comprar boletos los residentes chinos. De acuerdo con investigaciones de CNN, los Olímpicos de Invierno tendrán un costo estimado en 3,900 millones de dólares, mientras que los de verano superaron los 20,000 millones.

Los organizadores dispondrán de una “burbuja sanitaria” a partir del 23 de enero, dos semanas antes del inicio de los Juegos 2022, pautados para inaugurarse el 4 de febrero. Dicha burbuja seguirá funcionando casi dos meses, hasta después de la clausura de los Paralímpicos el 13 de marzo.

Los participantes podrán salir de la burbuja solo para entrenarse, competir y trabajar, señaló estrictamente el COI. También se dispondrá de una red de transporte de uso exclusivo para los participantes y se ejecutarán pruebas diarias de covid-19, aún y cuando ya cuenten con dosis completas de vacunas.

En cuanto a otras medidas, el equipo de Estados Unidos, que tiene previsto estar conformado por 613 atletas, enviará a todos en vuelos chárter para limitar las interacciones con el público en general: “No podemos viajar en aerolíneas comerciales”, justificó el Dr. Jonathan Finnoff, director médico del Comité Olímpico y Paralímpico de dicho país.

En los Juegos Olímpicos de Invierno participarán representantes de 82 países a través de 15 disciplinas y 109 eventos. En la más reciente edición, en Pyeongchang, participaron un total de 2,922 atletas.