A los 35 años cualquiera está dispuesto a hacer planes. Imaginar un futuro y hasta iniciar una aventura. Pero para Giovanni Van Bronckhorst todo está terminado. Así es la vida de un futbolista, quizás 12 o 16 años de carrera, luego nada. Todo terminó.

Éste es el último Mundial de Gio. Fue a Francia 98 pero no jugó, luego regresó en el 2006, donde disputó tres partidos y para Sudáfrica es el capitán del equipo. Ayer casi como despedida, su zapatazo al ángulo abrió el camino a la final del torneo.

Creció en el barrio del Feyenoord,­ un equipo acostumbrado a generar cantera más que ganar títulos. Y él es producto de la fábrica de este mediano club holandés.

Es el más veterano de la plantilla y tiene más de 100 partidos con la playera de Holanda. Es como el padre dentro del campo, afirma el entrenador del equipo Bert van Marwijk.

Los jugadores le piden consejos para contratarse, aboga por los futbolistas y en ocasiones sus reprimendas son mucho más severas que la del propio entrenador.

De cada Liga donde ha participado ha tomado alguna de sus cualidades. En Holanda adquirió la verticalidad de un ofensivo; en Escocia, la capacidad física; su paso por Inglaterra le aportó velocidad y precisión, y en el Barcelona de España, el carácter y el temple para jugar en un grande. Así, Bronckhorst es casi como una máquina de muchos futboles, que le dieron formar a su personalidad de coronel.

Es el último sobreviviente de la generación de Edwin van der Sar, Phillip Cocu, Roland y Frank de Boer, Patrick Kluiviert de la Holanda de los 90, que al igual que la de los 70 convenció con su futbol.

En pocas palabras, los 90 minutos que restan en el Soccer City­ muy probablemente serán los últimos de manera profesional y se despedirá con su playera naranja, de su amada Naranja Mecánica.

El sueño de despedirse levantando la Copa no lo hace cualquiera. Hace cuatro años Zinedine Zidane, uno de los cinco más grandes de todos los tiempos, se fue con una tarjeta roja en sus espaldas. Por eso Gio tiene quizás la oportunidad más grande de su carrera.