“Yo he podido financiar mi preparación con las becas que recibo tanto de mi estado como de Conade, también mis patrocinadores me han ayudado mucho y sería un apoyo muy grande que esos gastos me ayudaran a solventarlos, la paga a mi entrenador y a mi equipo multidisciplinario (...) necesito seguir con mi equipo y seguir buscando mejorar”, dijo la taekwondoína mexicana, Briseida Acosta, a este diario antes de partir a Tokio 2020.

Para muchos atletas, contar con la mejor preparación posible para representar a México involucra completar gastos de su propio bolsillo, por lo que la iniciativa privada y las alianzas comerciales son un impulso a su carrera. Adidas, Nike, Gatorade y Electrolit son algunas de las marcas que acompañaron a los atletas olímpicos durante su proceso, o al menos el último año, con apoyo económico y en especie.

En Tokio estuvieron siete embajadores de Electrolit. En total, la marca patrocina a 150 atletas de forma individual a distintos niveles y también a más de 30 equipos.

"La asociación que tiene la marca con el atleta genera distintos retornos, entre ellos, asociar la marca al deporte. Parte de la agenda que establecemos con ellos y el plan de trabajo es con intervenciones en redes; estas generan impactos, visualizaciones, convivencia, comunidad y eso abona de manera positiva a la reputación de la marca y en una consecuencia comercial al promover la marca en su día a día”, dijo Óscar Reveles, gerente nacional de eventos y patrocinios de Electrolit.

¿Cómo seleccionan las marcas a los atletas?

“No hay una fórmula única. Para que una marca diga que un atleta le interesa es: uno, que tenga logros importantes que lo hagan diferente a todos los demás de su mismo deporte; dos, que tengan historias detrás que se puedan contar; tres; que tengan carisma, que sepan desenvolverse y se note que la gente los quiere, que los admire (...); y cuatro, es un extra que la comunidad digital de los atletas sea grande, a qué me refiero, a los seguidores (en redes sociales) (...) Si cumple con la mayoría de esos puntos, para las marcas es oro”, explicó a El Economista, Fernanda de Corral, CEO de la agencia de representación, Athlete Booster.

La especialista también indicó que existen empresas que tienen claro que buscan atletas rumbo a los Juegos Olímpicos, por lo que no importa la edad y a lo mejor no le va a ser muy relevante si el atleta tiene pocos o muchos seguidores en redes sociales, todo depende del enfoque de las marcas.

Electrolit, por ejemplo, selecciona a deportistas talentosos, que se apeguen a sus valores de honestidad y respeto y los patrocina como mínimo un año: "somos una marca que busca desarrollar y acompañar el talento del atleta", explicó Reveles. De acuerdo al perfil de los deportistas y a la agenda de trabajo que establecen con ellos, el apoyo económico es mayor o menor, y la hidratación es imprescindible en su esquema de patrocinio.

Una forma de activación de la marca Electrolit es la aparición de esta en las redes sociales de los atletas, pues de esta manera la compañía se ha asociado al deporte cumpliendo uno de sus objetivos.

"Respetando la veda olímpica, la agenda que construimos con ellos está planeada con intervenciones en redes sociales y también en su preparativo rumbo a Olímpicos. Después también está contemplada una agenda de intervenciones en redes y vamos a tener una junta con cada uno de los atletas para evaluar cómo viene su agenda de trabajo post olímpicos (...) y a partir de eso hacer este otro acompañamiento”, concluyó Reveles.

fernanda.vazquez@eleconomista.mx