El año covid está marcado por una lista de sucesos peculiares en el futbol mexicano: un torneo de liga completamente electrónico y la reconversión de patrocinios ante las gradas vacías. Ante todos estos escenarios, las casas de apuestas supieron sobreponerse, incluso ante la insinuación de un amaño de partido. El confinamiento no provocó más apostadores ni ganancias “fuera de lo normal”.

Durante la temporada futbolística 2020-21, este giro consagró acuerdos importantes e inéditos: la marca Caliente se convirtió en uno de los tres principales sponsors de la Liga MX, Codere firmó una alianza de patrocinio con Rayados de Monterrey y Playdoit hizo lo propio con Necaxa y Juárez FC.

“Siempre hemos querido ser la marca más aliada con el futbol mexicano, no solo de apuestas, ya patrocinamos a 13 de los 18 equipos de la Liga MX. Somos, desde nuestro punto de vista, el fan número 1 y al que más le encanta apoyar a la Liga MX. Lo natural era ser socio de la liga, aliado comercial, era el siguiente paso coherente dentro de nuestra estrategia”, describe un vocero de Caliente a El Economista.

La Liga MX es un diamante en bruto para el mercado de apuestas. De acuerdo con Forbes, mueve alrededor de 4,857 millones de dólares al año y está presente en dos de cada tres casas apostadoras en el mundo. Con el negocio garantizado, el reto era adaptarse a la pandemia.

“Continuamos haciendo lo que hemos hecho: enfocarnos en dar la mejor experiencia al usuario, tratar de darle acceso a todos los deportes; cuando no había, la gente se enfocó en cosas como el ping-pong, pero nada cambió, la pandemia solo hizo que el público se enfocara más en comercio electrónico, pero fuera de eso, realmente la ejecución y estrategia es la misma”, recalca el vocero.

Caliente tiene presencia en el 72% de los equipos mexicanos y en las vallas publicitarias del 100% de estadios. Su entrada como main sponsor de la liga se dio en julio de 2020.

Esto ocurrió cuando apenas habían transcurrido cuatro meses de la pandemia y el futbol estaba por reactivarse. Enrique Bonilla, entonces presidente de la Liga MX, aplaudió este acuerdo, al igual que Emilio Hank, CEO de la marca.

“Después del parón que tuvimos por la pandemia, es el momento ideal para entrar de esta forma. El patrocinio entra como un ingreso adicional a la liga, este mismo apoyo económico trasciende a los equipos y lo pueden poner en práctica en sus fuerzas básicas, es un derrame económico para todo el ecosistema del deporte en México”, detalló en ese momento Emilio Hank a este diario.

La marca de apuestas ya se había aventado a participar en la e-Liga MX, el torneo virtual que organizó la liga como solución exprés al parón del futbol real. De acuerdo con investigaciones de este medio, las apuestas deportivas llegaron a caer hasta un 80% en México entre marzo y mayo de 2020, es decir, en el primer trimestre de la pandemia.

La recuperación empezó en julio con el regreso de la liga mexicana (comienza el Guardianes 2020) y, según relata Caliente, no hubo un aumento excesivo de apostadores, sino que los ingresos se reestablecieron: “Se regresó a la normalidad. Las apuestas no incrementaron fuera de proporción, más bien la trayectoria se normalizó contra lo que estaba en la época pre-covid. Sí es un sector en crecimiento porque más gente se acostumbró al comercio electrónico durante la pandemia, pero la trayectoria solo continuó”.

El verano pasado, durante el primer punto crítico de la pandemia, la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO) reveló que el uso de aplicaciones móviles aumentó un 90% en el país, mientras que el e-commerce hasta un 81%.

Caliente asegura que no tuvo innovaciones en su mecanismo de apuestas durante el confinamiento y que solo siguió creciendo a la par de los datos antes mencionados: “Crecemos de forma similar que crece todo el comercio electrónico. Somos parte de la modernización del país. De la misma forma que está creciendo Uber y Amazon ahí estamos nosotros; mientras más gente tiene móviles y acceso a las redes estamos consistentes con ese crecimiento”.

En este año futbolístico, la marca también se deslindó de temas relacionados con amaños de partidos en diciembre tras la abultada eliminación de Cruz Azul ante Pumas en semifinales:

“Me protejo para que no tomen ventaja desleal sobre el servicio que estoy dando. Me protejo para no perder dinero y para no dejar que roben dinero. Tenemos la mejor tecnología de servidores para proteger los datos de nuestros usuarios y las medidas de la ley. Pago por servidores de última generación y nuestros servidores que manipulan la información tienen los más altos estándares de seguridad”, garantizó Emilio Hank a El Economista.

Ya en febrero, Rayados de Monterrey, el plantel más valioso de la Liga MX (de acuerdo con Transfermarkt), confirmó a la casa de apuestas Codere como su nuevo patrocinador hasta 2025. La marca aparecerá en el jersey del club a partir del próximo torneo Apertura 2021 y tiene experiencia en el mercado futbolístico internacional, pues también es sponsor del Real Madrid en España.

Las casas de apuestas continuaron haciendo uso de la tecnología y la red móvil para explotar su negocio. Debido a eso, su modo de operar estaba listo para enfrentar un confinamiento, aunque su freno fue el hecho de que el deporte se paralizó por algunos meses. Cuando todo se reactivó, el negocio volvió a su normalidad, que es confirmarse como una industria en crecimiento en México y a nivel mundial.

fredi.figueroa@eleconomista.mx