Ser ampayer es una alternativa de profesión deportiva en México de la que se puede vivir en un nivel de clase media, según externó en entrevista con El Economista Luis Alberto Ramírez, coordinador de ampayers de la Liga Mexicana de Beisbol (LMB).

Ramírez no reveló cuál es la percepción económica, empero, afirmó que no se tienen privaciones. Se vive bien, no con lujos. Tengo a mis hijos estudiando, tengo casa, coche. Tenemos prestaciones .

Ramírez explicó que el proceso de reclutamiento y formación de un ampayer en la Academia de El Carmen, en Nuevo León comienza en septiembre. Se les pide que sean de 18 a 28 años, con estatura mínima de 1.75 metros y buena condición física . El directivo enfatizó que es fundamental que los prospectos hayan jugado beisbol para tener una óptima interpretación.

A los interesados, la Liga Mexicana les paga su traslado desde donde se encuentren. El primer curso va de cinco a siete semanas. De ahí, hacemos un ‘filtro’ y los pasamos a la Liga Rookie , añadió Luis Alberto.

Los mejores de la Liga Rookie son invitados a la pretemporada de los oficiales de la Liga Mexicana. De ahí se hace la lista para la LMB y los que restan (se van) para la Liga AA, muchachos que van en ascenso y, en invierno, van a la Liga Noroeste. El trabajo es de un año y medio y hasta dos , agregó.

Ramírez desconoce cuánto le cuesta a la LMB la formación de un ampayer, sólo expresó que es alto por a alimentación, hospedaje e instrucción con material de grandes ligas.

LMB otorga Seguro Social y una beca a los prospectos (4,000 pesos mensuales). Es bastante apoyo, porque en Estados Unidos pagas de 3,500 a 5,000 dólares por un curso de cinco semanas , considera Ramírez.

Luis mencionó que no hay un tope en admisión para jóvenes interesados. El número máximo de estudiantes en la Academia ha sido de 20. No hay límite, pero también no hay mucha gente interesada en ser ampayer .

diego.fragoso@eleconomista.mx