Con sus más de dos metros de estatura, el mexicano Alfredo Gutiérrez supera la altura promedio de los linieros ofensivos de la NFL. Sin embargo, para llegar a jugar en la mejor liga de futbol americano del mundo, el oriundo de Tijuana sabe que debe dar un ‘plus’ más allá de sus atributos físicos.

“La NFL busca personas que aguanten la carrilla, que tengan fortaleza mental. Lo demás, lo atlético y las habilidades físicas, lo puedes obtener con gimnasio, y la técnica, con entrenamiento”, expresó en conferencia de prensa el mexicano, prospecto para dicha liga.

El tijuanense de 24 años se compara en su estilo de juego y físico con el tackle ofensivo de los Steelers de Pittsburgh, Alejandro Villanueva, y se define como una persona completamente preparada y lista para cualquier situación, que ha evolucionado en los últimos meses producto de su entrenamiento para poder ser seleccionado por un equipo de NFL.

“En este momento, el primer punto es llegar a algún equipo, pero me siento preparado por si viene el Rookie Camp (campamento para prospectos), me preparé desde hace algunos meses para este programa”, recalca Gutiérrez.

“He cambiado bastante, todo lo negativo está en el pasado, soy una persona completamente nueva y me siento físicamente en otro nivel futbolístico que no había tenido, muy listo para lo que venga, que el siguiente proceso espero que sea (ser) seleccionado en algún equipo”.

El futbol americano corre por las venas de Alfredo Gutiérrez. Su papá, su tío, sus primos y hermanos se dedicaron a este deporte en el que se inició desde los siete años y los mantiene como una motivación para posicionarse en la liga más importante del mundo.

Entre sus principales cualidades físicas está su altura y peso, con ello, sería considerado como uno de los muchachos más grandes dentro de la NFL, donde los linieros ofensivos tienen una estatura promedio de 1.88. En los exámenes físicos que realizó a finales de marzo durante el Pro Day, registró un salto vertical con altura de 68.58 centímetros, alcanzó las 20 repeticiones de bench press con un peso de 102 kilogramos y recorrió 40 yardas en 4.65 segundos.

Sin embargo, el ex jugador de Borregos del Tecnológico de Monterrey, equipo con el que fue campeón en 2019, señaló que lo importante es la mentalidad, pues es uno de los principales factores que toman en cuenta los equipos:

“En el futbol americano es todo la estatura y el físico, pero si entregas la mentalidad y el corazón, te van a voltear a ver, es lo que he aprendido aquí, es lo que me han dicho ex gerentes generales. Además, tienes que competir contigo mismo para mejorar y al mismo tiempo ayudas a los que están al lado de ti porque están viendo cómo quieres ser el mejor. En todos los deportes, la mentalidad es clave”.

Justo la mentalidad es la fortaleza que ha necesitado para separarse de su familia, amigos y aislarse de todo en la búsqueda de concentración y de un espacio en dónde continuar su preparación, cuando todos los campos de entrenamiento se cerraron por la pandemia.

En su proceso hay personajes que han sido fundamentales, como Rolando Cantú, ex jugador de la NFL, e Isaac Alarcón, el primer mexicano surgido del International Pathway Program en conseguir un lugar con un equipo de la NFL.

“(Isaac) Me ha tranquilizado porque cuando se piensan en la NFL se piensa que es lo imposible. Hablar con él me tranquiliza, me dice que que le eche ganas, que me prepare. Él me hace ver que sería de los jugadores más altos de la NFL. A mí a veces se me olvida y tengo que recurrir a Isaac para que me vuelva a meter al carril de saber que sí puedo, que tengo todos los talentos y para mí Isaac es una pieza clave en este proceso”.

fernanda.vazquez@eleconomista.mx