Luego de dos años consecutivos entre pérdidas y aforos reducidos, el tenis mundial se prepara para reorientar sus estrategias y así generar más ingresos. Un plan del organismo, que empezará a funcionar en 2023, tiene la misión de crear más torneos y, de esta forma, impulsar las bolsas de premios para los tenistas hasta en un 22%.

Este plan ya había sido propuesto a principios de año por Andrea Gaudenzi, presidente de la ATP, pero debido a algunas dudas e inconformidades de la naciente Asociación de Tenistas Profesionales (PTPA, por sus siglas en inglés), no fue aprobado al 100% en Wimbledon, pero una vez finalizado el US Open, el último Grand Slam de este año, ha recibido luz verde.

El primer cambio destacado está en los calendarios. Hasta cinco Masters 1000 (Roma, Madrid, Canadá, Cincinnati y Shanghai) tendrán una duración de entre 11 y 12 días, algo que en la actualidad solo ocurre con Indian Wells y Miami.

Con esto, la ATP creará 20 días adicionales de trabajo con un mayor abanico de oportunidades para los jugadores, pues los cuadros aumentarán y tendrán más posibilidades de formar parte de los torneos en los que más bajo está el corte para entrar.

De igual forma, el circuito de Masters 1000, el segundo en el orden jerárquico del tenis mundial, pasaría de tener nueve eventos a 10. Hasta el momento las sedes son Miami, Montecarlo, Madrid, Roma, Toronto, Cincinnati, Indian Wells y París, ya que la sede china de Shanghai se dio de baja por el covid.

El otro cambio destaca en la parte económica. La duración y aumento de eventos tienen como objetivo aumentar los ingresos, por lo que el prize money global, según el documento de la ATP extraído por el diario francés, L'Equipe, ascendería a los 76,4 millones de dólares en el Año 1, un aumento del 22% respecto a los 62.5 millones que se entregan actualmente.

Además, la ATP afirma que trabajará en mejorar la transparencia, llevando a cabo auditorías externas e independientes para revisar que todo lo que ocurre en los Masters 1000 está en orden durante los próximos 31 años, que es la duración que engloba el plan.

También sobre el tema económico, el bono de fin de año en la categoría Masters 1000 aumentará de 11.5 millones de dólares a 15.5 millones hasta llegar a 18.4 millones en 2030, y será repartido entre 30 jugadores, que en la actualidad son solo 12.

En el sentido de los calendarios, los torneos ATP 500, como el Abierto Mexicano celebrado en Acapulco, pasarían de ser 13 a 16 en el año, aunque hasta el momento no se han mencionado sedes posibles que sean totalmente nuevas o que quieran elevar su categoría desde el nivel 250. En este 2021, el ATP Tour disputó torneos 500 en Europa, Medio Oriente y Norteamérica luego de las bajas de Asia.

Los cambios incluyen también a los torneos de niveles más pequeños, como los ATP 250, ya que, según el plan, hasta seis de ellos pasarían a disputarse en la segunda semana de los Masters 1000, recibiendo un subsidio que pueda cubrir posibles pérdidas monetarias y con el objetivo de atraer a jugadores de nivel top que hayan caído de forma temprana en el inicio de los mencionados Masters.

Este año fue confirmada a la ciudad de Dallas como nueva sede del ATP Tour para 2022, recibiendo un torneo nivel 250 por primera vez desde 1989, que se celebrará del 6 al 13 de febrero. Fuera de esta ciudad estadounidense, no han sido aprobadas nuevas propuestas de sedes alrededor del mundo.

deportes@eleconomista.mx