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Pan francés con plátano caramelizado: El desayuno que en realidad es un postre para el Día del Padre

Brioche, mantequilla, crema de queso y plátano cocinado con azúcar mascabado forman una receta dorada por fuera, húmeda en el centro y sin ninguna intención de ser ligera.
Hay desayunos que intentan conservar cierta moderación, pero este pan francés no pertenece a esa categoría. Lleva rebanadas gruesas de brioche, una mezcla de huevo, leche y crema, plátanos cubiertos de caramelo, queso crema batido, nueces y una cantidad generosa de jarabe de maple.
El resultado se encuentra más cerca de un postre caliente que de una tostada para comenzar el día. La superficie debe quedar bien dorada; el interior, húmedo y cremoso, sin llegar a deshacerse. Encima se acumulan las texturas: el plátano suave, el caramelo pegajoso, la crema ligeramente salada y las nueces tostadas.
Aunque la receta es sencilla, el pan francés suele fallar por tres razones: rebanadas demasiado delgadas, un remojo excesivo o una cocción apresurada. Para conseguir una pieza firme, dorada y cocida hasta el centro, el tipo de pan y la temperatura del sartén importan tanto como los ingredientes que se colocan al final.
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¿Qué pan usar para hacer pan francés?
El brioche funciona especialmente bien por su miga suave y su contenido de mantequilla y huevo. Su estructura absorbe la mezcla líquida y, al mismo tiempo, desarrolla una superficie dorada cuando entra en contacto con el sartén.
Las piezas deben medir aproximadamente tres centímetros de grosor. Es preferible utilizar pan de uno o dos días, cuando ha perdido parte de su humedad. Si está recién hecho, puede secarse en el horno durante ocho minutos a 150 °C.

Porciones: 4
Tiempo de preparación: 20 minutos
Tiempo de cocción: 20 minutos
Ingredientes para el pan francés
Para el plátano caramelizado
Para la crema de queso
Para servir
Cómo preparar el pan francés
1. Mezclar los ingredientes líquidos
Colocar los huevos en un recipiente amplio y batirlos con la leche, la crema para batir, el azúcar mascabado, la vainilla, la canela, la nuez moscada y la sal.
No es necesario batir enérgicamente ni incorporar demasiado aire. Sólo se busca una preparación uniforme, sin restos visibles de clara o yema.
Es recomendable utilizar un recipiente ancho y poco profundo, de manera que las rebanadas puedan colocarse completamente extendidas.
2. Preparar la crema de queso
Batir el queso crema hasta que adquiera una consistencia suave. Incorporar la crema para batir, el azúcar glass, la vainilla y una pizca de sal.
Continuar batiendo hasta obtener una crema espesa, pero fácil de untar. La sal ayuda a equilibrar el azúcar del caramelo, el maple y el propio brioche.
Reservar en refrigeración mientras se prepara el resto de la receta.
3. Hacer el plátano caramelizado
Cortar los plátanos en rodajas gruesas o a lo largo. Deben estar maduros, pero todavía firmes, para evitar que se conviertan en puré durante la cocción.
Derretir la mantequilla en un sartén a fuego medio. Agregar el azúcar mascabado, la canela y la sal. Mezclar hasta que el azúcar comience a disolverse y aparezcan pequeñas burbujas.
Incorporar los plátanos y cocinarlos durante uno o dos minutos por cada lado. No deben moverse constantemente, pues necesitan permanecer en contacto con el sartén para desarrollar una capa de caramelo.
Añadir el ron al final, si se utiliza, y cocinar durante unos segundos hasta que se evapore el alcohol. Retirar del fuego.
El remojo define la textura
Introducir cada rebanada de brioche en la mezcla de huevo durante aproximadamente 20 segundos por lado. El tiempo puede variar según qué tan seco y compacto sea el pan.
La miga debe absorber parte del líquido, pero conservar su forma. Cuando el pan se deja demasiado tiempo, el centro puede quedar aguado y romperse antes de llegar al sartén.
Si las rebanadas son muy gruesas, conviene presionar suavemente el centro con los dedos. Debe sentirse húmedo, no saturado.
Cocinar con fuego moderado
Calentar un sartén amplio a fuego medio-bajo y derretir una pequeña cantidad de mantequilla. Colocar las rebanadas sin amontonarlas.
Cocinar entre tres y cuatro minutos por cada lado. El fuego moderado permite que el huevo del interior se cocine antes de que el azúcar y la mantequilla oscurezcan demasiado la superficie.
Agregar más mantequilla entre cada tanda cuando sea necesario. No conviene presionar las rebanadas con una espátula, porque la miga pierde volumen y expulsa parte del líquido que absorbió.
Si se preparan varias porciones, las piezas terminadas pueden mantenerse calientes dentro del horno a 100 °C, colocadas sobre una rejilla. Así conservarán la superficie tostada y no acumularán vapor en la parte inferior.
Cómo servir el pan francés
Colocar una rebanada en el plato y cubrirla con una capa de crema de queso. Agregar plátano caramelizado y colocar otra pieza de brioche encima.
Terminar con más crema, plátanos, nueces tostadas, jarabe de maple y una ligera capa de azúcar glass.
Para intensificar el sabor tostado, se puede calentar una cucharada de mantequilla hasta que comience a adquirir un tono avellana y mezclarla con el maple antes de servir.
El tocino crujiente es opcional, pero aporta un contraste salado que evita que todos los componentes se perciban igual de dulces.



