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Política

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Poder y desigualdad agravan la crisis hídrica en México

Especialistas advirtieron que las transferencias de agua entre cuencas alteran ecosistemas, economías locales y relaciones sociales, además de concentrar los caudales en zonas industriales.

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Académicos coincidieron en que el cambio climático agrava la disponibilidad del recurso. foto: cuartoscuro

Arturo Rojas

La crisis hídrica que enfrenta México no puede entenderse únicamente por la disminución de los caudales o la falta de infraestructura, sino por las relaciones de poder que determinan quién accede al agua y bajo qué condiciones, advirtieron especialistas durante el coloquio “Los retos sobre el agua en México”, organizado por la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

Durante el encuentro, realizado en el Centro Cultural Casa Rafael Galván, académicos coincidieron en que el cambio climático agrava la disponibilidad del recurso, pero señalaron que la desigualdad en su distribución y los modelos de gestión han intensificado los conflictos sociales y ambientales en diversas regiones del país.

Pablo Castro Domingo, investigador del Departamento de Antropología de la Unidad Iztapalapa de la UAM, sostuvo que los sectores con mayor poder económico y político suelen obtener concesiones para el uso del agua, mientras comunidades, agricultores y poblaciones enfrentan restricciones en el acceso al recurso.

Detalló que, aunque el Estado mantiene la rectoría sobre las aguas nacionales conforme al Artículo 27 Constitucional, en la práctica existe una disputa permanente entre industrias, empresas agrícolas, autoridades locales y organizaciones comunitarias por el control de manantiales, ríos, pozos y sistemas de abastecimiento.

Por su parte, Francisco Javier Peña de la Paz, académico de El Colegio de San Luis, planteó la necesidad de concebir el agua como un territorio habitado y no únicamente como una mercancía o un insumo para la producción.

Desde esa perspectiva, advirtió que las transferencias de agua entre cuencas alteran ecosistemas, economías locales y relaciones sociales, además de concentrar los caudales en zonas industriales.

El especialista también cuestionó que las grandes obras hidráulicas sean presentadas como la única solución frente a las sequías, pues consideró que favorecen modelos centralizados de gestión y desplazan alternativas locales como la recuperación de humedales, el saneamiento de ríos, la protección de manantiales y el fortalecimiento de sistemas de abastecimiento comunitario.

Mientras que, Diana Birrichaga Gardida, investigadora de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), vinculó la actual escasez con desequilibrios institucionales, los esquemas de concesiones, los mecanismos de financiamiento para infraestructura hidráulica y la pérdida de facultades de las comunidades en la gestión del recurso.

Asimismo, Jacinta Palerm Viqueira, del Colegio de Postgraduados, abordó la evolución histórica de los comités rurales y el papel que desempeñaron las políticas sanitarias en el desarrollo de los sistemas comunitarios de agua potable.

Durante el coloquio también participó Víctor Daniel Ávila Akerberg, director del Consejo Mexiquense de Ciencia y Tecnología, quien presentó proyectos de investigación orientados a la conservación del Bosque de Agua y a la restauración de la cuenca Lerma-Chapala-Santiago.

Arturo Rojas

Reportero y licienciado en Ciencias de la Comunicación

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