Lectura4:00 min
México gana el concurso de la mejor paella valenciana del mundo con un restaurante de Tlaxcala

Burguettos, de Apizaco, se impuso en el 65.º Concurso Internacional de Paella Valenciana de Sueca. José Carlos Ruiz Zamora y Lionel Caldelas vencieron a 40 cocineros de 14 países.
La mejor paella valenciana del mundo tiene este año sello mexicano. El restaurante Burguettos, de Apizaco, Tlaxcala, obtuvo el primer lugar del 65º Concurso Internacional de Paella Valenciana de Sueca, uno de los certámenes más importantes dedicados a este plato.
El equipo mexicano estuvo encabezado por el chef José Carlos Ruiz Zamora, acompañado por Lionel Caldelas. Ambos se impusieron en Sueca, Valencia, una ciudad reconocida como una de las capitales mundiales de la paella.
Te puede interesar
La competencia reunió a 40 cocineros procedentes de 14 países y cinco continentes. Los participantes llegaron a la final después de superar distintas fases clasificatorias y cocinaron sus paellas frente al público, en el Paseo de la Estación de Sueca.
Burguettos obtuvo su lugar en la final después de ganar la semifinal internacional celebrada en Querétaro. Desde ahí comenzó un recorrido que terminó con el reconocimiento más importante de su categoría: el título de mejor paella valenciana del mundo.

Concurso Internacional de Paella de Sueca 2026
Una competencia sin margen para improvisar
El valor del triunfo mexicano está también en las reglas del concurso. Sueca no premia una receta libre ni una interpretación completamente abierta de la paella. Todos los cocineros deben trabajar bajo las mismas condiciones, utilizar los mismos ingredientes y respetar la receta oficial establecida por la organización.
Las preparaciones se cocinaron en directo y fueron evaluadas recién hechas por un jurado profesional. En esta competencia, la diferencia no está en agregar más ingredientes, sino en dominar el fuego, el fondo, el punto del arroz y la integración de cada elemento.
La paella valenciana exige precisión. El arroz debe quedar seco, suelto y bien cocido; el fondo tiene que concentrar sabor y la cocción debe avanzar de manera uniforme. Cualquier exceso de líquido, falta de intensidad o error en el fuego puede cambiar el resultado final.
El jurado estuvo integrado por especialistas de la gastronomía y la hostelería, entre ellos José Carlos Capel, fundador y presidente de Madrid Fusión, además de Tomás Angulo Salas, ganador de la edición anterior con el restaurante Sabor Amar Paellas, de Ecuador.
La propuesta de Burguettos recibió la mejor valoración y permitió que México se impusiera en el territorio de una receta que exige técnica, disciplina y respeto por la tradición valenciana.
El premio para Burguettos
Como ganadores, José Carlos Ruiz Zamora y Lionel Caldelas recibieron 2 mil 500 euros, un pergamino conmemorativo y un medallón de plata reservado para quienes obtienen el primer lugar del certamen.
La pieza había sido custodiada durante un año por Tomás Angulo, campeón de 2025, quien viajó hasta Sueca para entregarla a sus sucesores.
El segundo lugar fue para el restaurante Arrozante, de Sevilla, mientras que Ca Ladio, de Llombai, Valencia, obtuvo el tercer puesto. También se reconoció a Morralla Restaurante, de Mallorca, como la mejor paella elaborada por un restaurante español, y a Martos’s Rice, de San Antonio, Texas, como la mejor preparación de un establecimiento extranjero.

Concurso Internacional de Paella de Sueca, Valencia 2026
México repite la hazaña
El triunfo de Burguettos no es un hecho aislado. En 2022, el restaurante Crocus, de Guadalupe, Nuevo León, también obtuvo el primer lugar del Concurso Internacional de Paella Valenciana de Sueca.
La victoria de Apizaco confirma que la paella valenciana ha dejado de ser una tradición limitada a su territorio de origen. Su técnica puede viajar, ser estudiada y ejecutarse en otras cocinas sin perder su identidad.
Para la gastronomía mexicana, el reconocimiento representa algo más que un premio internacional. Coloca a Tlaxcala y a Apizaco en el mapa de la cocina arrocera y demuestra que México también puede competir en escenarios donde la precisión, la memoria culinaria y el respeto por la receta son tan importantes como la creatividad.
El resultado de Burguettos no convirtió a la paella en un plato mexicano. Hizo algo más significativo: llevó el talento de una cocina mexicana hasta Valencia y consiguió que fuera reconocido bajo las reglas de la propia tradición valenciana.



