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Bistronomie

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Mate: Qué es, cómo se prepara y por qué casi nadie lo pide en una cafetería

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Presente en más del 90% de los hogares argentinos, esta infusión tiene sus propias reglas. En Buenos Aires descubrimos cómo se prepara y por qué compartirlo es parte de la vida cotidiana.

Miriam Lira

En Buenos Aires hay cafeterías prácticamente en cualquier zona comercial, pero encontrar un lugar donde sirvan mate preparado puede resultar sorprendentemente difícil. Aunque la yerba mate está presente en más del 90% de los hogares argentinos, esta bebida no funciona como el café: lo habitual es comprar la yerba, preparar la infusión y llevarla a cualquier parte en un recipiente acompañado de un termo con agua caliente.

Lo descubrimos durante una visita a La Mateada, una tienda especializada de Buenos Aires donde, además de comercializar distintas variedades de yerba, fabrican recipientes y bombillas. Entre materas de calabaza, utensilios metálicos y mezclas aromáticas, surgió una pregunta: ¿por qué una bebida tan popular no se vende preparada en todas partes?

“No es algo que uno va a buscar justamente a un café, a un restaurante”, explicó uno de los representantes de La Mateada. Para los argentinos, preparar mate forma parte de una rutina que comienza mucho antes de beberlo: elegir la yerba, calentar el agua y decidir qué recipiente utilizar.

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La MateadaEspecial

La diferencia no está únicamente en el sabor. Mientras el café puede comprarse listo para llevar, el mate conserva una relación estrecha con la preparación personal y con las personas que lo comparten.

¿Qué es el mate argentino y de dónde viene?

El mate es una infusión elaborada con hojas secas y molidas de Ilex paraguariensis, un árbol originario de la región de la selva paranaense. Su utilización se remonta a los pueblos guaraníes, que consumían la planta mucho antes de la formación de los actuales países sudamericanos.

En Argentina se cultiva principalmente en las provincias de Misiones y Corrientes, donde las condiciones climáticas favorecen su desarrollo. Después de la cosecha, las hojas atraviesan procesos de secado, estacionamiento y molienda antes de comercializarse.

Su consumo también está profundamente arraigado en Uruguay, Paraguay y regiones de Brasil, aunque las preparaciones y las características de la yerba presentan diferencias.

La importancia cultural de la bebida llevó a Argentina a declararla infusión nacional en 2013. Según información del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) difundida por el gobierno argentino, está presente en más del 90% de los hogares del país.

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La MateadaEspecial

Una bebida que no distingue clases sociales

El mate acompaña desayunos, jornadas de trabajo y reuniones familiares. Uno de los momentos habituales para consumirlo es la merienda, que en Argentina suele realizarse entre las cuatro y las seis de la tarde, frecuentemente acompañada de facturas, tostadas u otros alimentos.

En La Mateada, el encargado explicó que esta costumbre atraviesa prácticamente todos los sectores sociales.

“Uno toma mate independientemente de la posición económica”, señaló al describir la importancia de compartir la infusión entre personas de distintos ámbitos.

En su opinión, el mate forma parte de los símbolos con los que los argentinos se identifican, de manera semejante al asado o al futbol. Sin embargo, no se trata de una tradición exclusivamente argentina, sino de una práctica compartida con otras sociedades sudamericanas.

La bebida también tiene una dimensión personal. Aunque compartirla es una costumbre extendida, muchas personas prefieren tomarla solas mientras estudian, trabajan o realizan sus actividades cotidianas.Por eso, el termo y el recipiente pueden acompañarlas durante buena parte del día.

Cómo preparar mate argentino paso a paso

Para quienes lo prueban por primera vez, la cantidad de yerba que se coloca en el recipiente puede parecer excesiva. A diferencia de una infusión preparada con una pequeña porción de hojas, el mate se elabora llenando buena parte del recipiente con yerba y agregando agua varias veces.

En La Mateada nos explicaron que uno de los secretos consiste en formar una pequeña montaña de yerba y evitar humedecerla toda desde el principio. Esto permite conservar el sabor durante varias cebadas.

El Economista

Mate tradicional

Ingredientes y utensilios

Yerba mate tradicional, suficiente para llenar aproximadamente tres cuartas partes del recipiente.

Agua potable.

Un mate de calabaza, cerámica, vidrio o metal.

Una bombilla con filtro.

Un termo para mantener el agua caliente.

Preparación

1. Coloca la yerba. Llena aproximadamente tres cuartas partes del recipiente. La cantidad puede ajustarse según su tamaño y la intensidad deseada.

2. Forma una montaña. Tapa la abertura con la mano, inclina el recipiente y agítalo suavemente. Al devolverlo a su posición, deja la yerba concentrada hacia un costado, formando una pendiente y un espacio libre.

3. Humedece la base. Agrega una pequeña cantidad de agua tibia, alrededor de 50 °C, en el espacio que quedó libre. Espera unos segundos para que la yerba la absorba.

4. Introduce la bombilla. Colócala en la zona humedecida, apoyándola contra la pared del recipiente. Una vez instalada, evita moverla para no obstruir el filtro.

5. Agrega agua caliente. Utiliza agua entre 75 y 80 °C, sin dejar que hierva. Viértela lentamente cerca de la bombilla, procurando no mojar toda la montaña de yerba.

6. Bebe y vuelve a cebar. Toma el líquido servido y agrega nuevamente una pequeña cantidad de agua. Repite el procedimiento mientras la yerba conserve su sabor.

El resultado es una infusión cuyo perfil cambia durante el consumo. Los primeros mates suelen ser más intensos y amargos, mientras que los siguientes pueden resultar más suaves.

Por qué no existen tantas cafeterías de mate

La paradoja resulta más clara después de conocer su preparación. El mate exige pocos ingredientes, pero implica un proceso que habitualmente realiza quien va a beberlo.

Nuestro entrevistado explicó que, a diferencia de lo sucedido con las cafeterías de especialidad, las tiendas dedicadas exclusivamente al mate no están presentes en todos los barrios de Buenos Aires. Suelen concentrarse en ciertas zonas comerciales o turísticas.

En estos establecimientos es posible adquirir distintos tipos de yerba, recipientes, bombillas y termos. Pero eso no significa que los argentinos acostumbren salir a comprar una infusión lista para consumir.

“Lo más común es comprar la yerba y armarlo, digamos, en casa”, nos explicó. También señaló que la yerba mate suele resultar más económica que un café de buena calidad, al menos en las condiciones de consumo que describió durante nuestra visita. La comparación depende de los productos y cantidades adquiridas, por lo que no constituye una equivalencia general de precios.

La diferencia principal sigue siendo cultural: el mate se prepara en casa, en el trabajo, en una reunión o al aire libre, y cada persona puede decidir cómo hacerlo.

Miriam Lira

Periodista gastronómica. Ha colaborado en medios como Reforma, Uno Tv, Revista Fortuna, Contralínea, El Universal, Food and Travel y El Heraldo de México, en donde fundó en 2017 Gastrolab, ganador de Mejor Medio de Comunicación gastronómica en 2023 por Vatel Club México. Ganadora de la beca Women Deliver 2019.

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