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¿Dónde comer? Marisqueando 2026, tradición española y conciencia mexicana en un mismo menú

El festival más esperado de Cuaresma regresa a Grupo Castellano con la chef Lula Martín del Campo como invitada de honor, en una propuesta que cruza técnica española, producto mexicano y pesca responsable.
Hay festivales que se repiten por calendario, y otros que regresan porque el comensal los espera. Marisqueando, el encuentro gastronómico de temporada de Grupo Castellano, pertenece a los segundos. No sólo es un menú de Cuaresma: es un ejercicio de memoria, colaboración y evolución culinaria que este 2026 encuentra un nuevo punto de madurez.
Este año, la mesa se amplía con una invitada que no sólo suma nombre, sino discurso: la chef Lula Martín del Campo, cuya cocina —profundamente mexicana— dialoga con la tradición española que define al grupo restaurantero y cuyo resultado no es una fusión forzada, sino una conversación natural entre dos formas de entender el mar.

Marisqueando 2026
Una cocina que cuenta de dónde viene lo que comemos
Más allá de los platos, el hilo conductor de Marisqueando 2026 está en el origen. En la trazabilidad. En la historia detrás de cada ingrediente.
Desde la tostada de pulpo enamorado, hasta el sope de camarones al ajillo, el taco de jaiba suave o la pesca del día crispy en recado negro, la propuesta de Lula Martín del Campo parte de una idea clara: cocinar lo que se quiere comer, pero hacerlo con conciencia.

Marisqueando 2026 de Grupo Castellano
No es casualidad. Su participación está atravesada por su trabajo con Pesca con Futuro, movimiento que impulsa el consumo responsable de productos marinos en México. En un contexto donde la demanda crece durante la Cuaresma, el mensaje se vuelve más relevante: saber qué comemos, de dónde viene y bajo qué prácticas fue obtenido.
La tradición española se reinterpreta con producto de mar
Del otro lado de la mesa, Grupo Castellano mantiene su esencia: técnica, herencia y ese sello español que ha definido su cocina por más de seis décadas.
En Marisqueando 2026, esa raíz se expresa en platos como la tarta vasca de queso y trufa con callo de hacha, gambas y bacon, las vieiras con jamón ibérico, el crudo de atún rojo con leche de tigre de piña, o la lasaña de gambas y hongos silvestres.

Marisqueando 2026 de Grupo Castellano
La lógica detrás del menú no responde a jerarquías, sino a colaboración. Cada chef del grupo —entre ellos Marco Tenorio, Bernardo Riquelme, Alejandro Pille y Omar Alpizar— aporta platos que, en conjunto, construyen una experiencia coherente.
En palabras del chef ejecutivo Mauricio López, se trata de “poner en la mesa una propuesta que combine nuestra raíz más española con una visión contemporánea del producto del mar”.
De la barra fría al plato fuerte: una experiencia completa
El recorrido inicia con entradas que funcionan como declaración de intenciones: mariscos frescos, acidez controlada, texturas limpias. El ceviche de ostión y almeja, el crudo de atún o las quisquillas con almendra abren el apetito con precisión.
Luego, la cocina toma temperatura: sopes, tacos y preparaciones que integran maíz, chile y técnica contemporánea. Aquí es donde la mano de Lula se vuelve más evidente: hay identidad, pero también intención.

Marisqueando 2026 de Grupo Castellano
En los platos fuertes, el protagonismo es total. Desde el arroz a la leña con mariscos, hasta la pesca del día a la talla o en recado negro, el menú cierra con contundencia, sin perder elegancia.
Vinos, postres y el cierre de una experiencia redonda
El recorrido no se queda en lo salado. Marisqueando 2026 se acompaña de coctelería fresca —como el Maracuyá Spritz o el clásico cantarito de tequila— y una selección puntual de vinos que elevan la experiencia: VB Nidia, VT Marqués de Montalbo y VT Carpetano, tres etiquetas pensadas para dialogar con los sabores del mar.
El cierre llega con una tarta de galleta Lotus que confirma el sello de la casa: ese equilibrio entre tradición y guiños contemporáneos que ha definido a Grupo Castellano por décadas. Porque Marisqueando no es una novedad, sino una tradición que se renueva cada año, ahora abierta a nuevas voces como la de Lula Martín del Campo y a una conversación más amplia sobre el origen de lo que comemos.
Disponible hasta el 12 de abril de 2026 en Centro Castellano Centro Histórico, Centro Castellano Camino Real, Torre de Castilla y Vega, este festival vuelve a demostrar que la mesa es un punto de encuentro: entre España y México, entre técnica y producto, entre el disfrute y la conciencia. Aquí, el comensal no sólo come, también entiende —y participa— de lo que hay detrás de cada plato.

