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Guía para instalar un cargador residencial para vehículos electrificados
Desde la EMA recomiendan ampliamente contratar a especialistas certificados para garantizar el cumplimiento de las normas de seguridad y evitar riesgos, además de solicitar un medidor adicional ante la CFE, para que el recibo de luz de casa no se dispare y se pueda acceder a una tarifa comercial fija.

De acuerdo con la EMA, un costo de instalación promedio en México puede rondar entre los 14,000 y 15,000 pesos, aunque la inversión final requerida dependerá directamente de la distancia entre el centro de medición y el cajón de estacionamiento (cochera), debido al costo del cableado. Foto: Shutterstock
Con el crecimiento de la flota de vehículos eléctricos e híbridos conectables en México (a marzo sumaban más de 235,000 autos), la infraestructura de carga privada se ha vuelto una prioridad para los nuevos usuarios. Instalar un punto de recarga en casa no solo es una cuestión de comodidad, sino una decisión estratégica financiera para maximizar los beneficios de la movilidad eléctrica.
En entrevista, el presidente de la Electro Movilidad Asociación (EMA), Eugenio Grandio, detalla los pasos clave y consideraciones para realizar esta transición de manera segura y eficiente:
Evaluación del vehículo y compra del equipo de carga
El primer paso es identificar el tipo de vehículo adquirido. Aunque la mayoría permite carga en 220 V (voltios), algunos híbridos conectables operan en 110 V. Es fundamental verificar si el fabricante (marca automotriz) incluye el cargador o si debe comprarse por separado en agencias de autos o sitios especializados. Se recomienda optar por cargadores de 220 V de entre 32 y 40 amperes para una carga óptima.
Instalación profesional y segura
Ya que se cuenta con el cargador, buscar a una de las empresas especializadas y certificadas para su instalación. La normativa mexicana exige que la instalación cumpla con las Normas Oficiales Mexicanas (NOM) y sea realizada por instaladores certificados (preferentemente con certificación CONOCER).
Entre los miembros de la EMA algunos ejemplos son ConectaBee, Evergo, VEMO, SynergEV, y CeNeutral, que son empresas especializadas en la instalación de carga y pueden ayudar a hacer un diagnóstico para hacer la cotización. Básicamente, para instalar un cargador se tiene que definir en qué lugar se va a poner y cuál será el punto de conexión.
Inversión aproximada requerida para la instalación
De acuerdo con miembros de la EMA, un costo de instalación promedio en México puede rondar entre los 14,000 y 15,000 pesos, aunque la inversión final requerida dependerá directamente de la distancia entre el centro de medición y el cajón de estacionamiento (cochera) debido al costo del cableado.
“A veces puede haber instalaciones más caras, pero básicamente es en proporción directa a la distancia que se tiene de los centros de medición al lugar del estacionamiento en donde se instalará el cargador. Entonces, si tienes la fortuna de ser el cajón de estacionamiento junto al medidor, pues podría ser una instalación de unos 5,000, 10,000 pesos Si tienes la mala suerte de tu estacionamiento esté más alejado, tendrás que comprar más metros de cable y mientras más metros se compran, el costo de la instalación sube”, explica Grandio.
La estrategia del segundo medidor ante la CFE
Para los consumidores interesados en la economía del hogar, este es el punto más crítico. La recomendación de la EMA es instalar un segundo medidor independiente para el vehículo.
“Si se desea poner un medidor separado, la ventaja es que tienes una Tarifa Comercial, se habla mucho de una tarifa subsidiada, eso es incorrecto, no está subsidiada. Simplemente es una Tarifa Comercial que tiene la ventaja de que es fija, a diferencia de las tarifas domésticas que mientras más consumes corres el riesgo de subir a la Tarifa de Alto Consumo en donde el costo del kilovatio de la electricidad puede ser mayor, facilitando además la identificación clara del gasto operativo del vehículo pues te llegan dos recibos de manera bimestral”, señala el presidente de la EMA.
El proceso ante la CFE para un segundo medidor no requiere permisos especiales, sino un trámite de contratación que incluye, por ejemplo, la entrega de la ficha técnica del cargador y la acreditación de una instalación realizada por personal capacitado.
En edificios de departamentos, Eugenio Grandio explica que el reto es mayor debido a la concentración de medidores, lo que requiere un diálogo con la administración para garantizar el derecho a la carga y evitar riesgos de seguridad, como incendios provocados por instalaciones improvisadas o el uso de extensiones inadecuadas.
Por último, respecto a los beneficios, Grandio concluye con un ejemplo: “Lo que nosotros decimos es que se tiene que hacer una comparación. Es decir, si tú antes gastabas 4,000 pesos en gasolina, pues ahora vas a gastar alrededor de 1,000 pesos de luz al mes. Entonces, también es un consumo que va en función a lo que se maneja y a las veces que se recarga”.
karina.hernandez@eleconomista.mx

