Son pocos pero se dan con todo. Así es la lucha en el segmento de las minivans, vehículos de corte familiar, que gracias a sus cualidades de desempeño, ventajas de espacio interior y equipamiento, se niegan a perder su presencia en el mercado. En esta ocasión toca evaluar a la Odyssey al que la marca Honda inyectó vitalidad y frescura con una actualización que disimula los años que ya tiene en el mercado. 

Sutiles cambios

Sus dimensiones generales se mantienen casi iguales; el largo total va hasta 5,213 milímetros por 1,735 milímetros de altura y 1,995 milímetros de ancho. Eso le permite albergar a 3 filas de asientos, en la que además, hay varias ventajas de las que te contaré más adelante. En el exterior, los japoneses desecharon la parrilla con las franjas cromadas para darle paso a una nueva con acabado negro brillante, que en mi opinión, mejora el contraste y da más notoriedad a las unidades de iluminación. 

En la fascia se modificaron los faros de niebla y ahora tienen un cuerpo dividio en 3 elementos. Por los costados, el detalle de diseño de la última ventanilla es perfecto porque disimula su enorme fisonomía y la dota de fluidez y deportividad. Ya en la parte traera el medallón está adornado por un alerón trasero, muy útil para abonar positivamente al Coeficiente de arrastre.

Se respira modernidad

En el interior, a la par del refresco en el diseño, está la habitabilidad y practicidad que solo sus tres filas de asientos pueden ofrecer. En primer lugar el clúster es digital, y está al día gracias a la forma en que muestra la información de velocidad y régimen de giro mediante barras activas y que se alejan de los tradicionales diales redondos. En la consola central se ubica una pantalla HD sensible al tacto de 8”, que además de albergar a sistemas como Apple CarPlay y Android Auto, tiene herramientas muy útiles como la cámara de la cabina en la que podemos visualizar lo que acontece en las filas posteriores. La tecnología está presente con 3 zonas de climatizador, múltiples puertos USB, contactos 12V, uno de 115V, entrada HDMI, lector BlueRay, pantalla trasera de 10”, bluetooth, cancelación de ruido para el interior ( ANC), cámara de reversa con 3 ángulos de visión, monito LaneWatch, entre otros. 

Cómo habrás notado, no tiene palanca de cambios para la transmisión porque se sustituyó por el sistema Shift by Touch, en el que cada marcha tiene un botón independiente. Pero su principal atributo está en las 5 diferentes modalidades del interior, pues gracias a que los asientos de la segunda fila son intercambiables, puedes adaptar la cabina a tus necesidades. La tercera fila, además, puede ocultarse en el piso ganando así en capacidad de carga.  

Manejo Odyssey mantiene su configuración mecánica con el V6 de 3.5 litros hecho en aluminio con 24 válvulas y un árbol de levas a la cabeza con el sistema VTEC que desarrolla 280 hp y 262 lb-pie de par, acoplado a una transmisión automática de 10 relaciones. El potencial de su tren motriz se muestra de mejor forma en espacios abiertos, en vías de mayor velocidad como en autopistas. 

El bajo centro de gravedad, la bien lograda suspensión y la potencia que produce su V6, hacen que los kilómetros en carretera se disfruten al doble. La cabina, que gracias al sistema de cancelación de ruido es inmejorable, aprovecha de gran forma los centímetros disponibles haciendo de los largos viajes una gran experiencia. 

Conclusión

Podrías pensar que Odyssey está en desventaja contra su principal rival, la Sienna de Toyota con su esquema híbrido. Sin embargo, Honda apela a los viajes en carretera en donde la potencia del propulsor es la que marca diferencia al momento de adelantar o recuperarse. La puesta a punto del conjunto la sigue colocando como un referente del segmento.

Ficha técnica — Honda Odyssey

• Motor: V6, 3.5 l, SOHC, VTEC

• Potencia: 280 hp

• Torque: 262 lb-pie

• Transmisión: Aut 10 vel.

marcos.martinez@eleconomista.mx