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¿Puede el Códice Azcatitlan quedarse en México?
Existen conversaciones para que el valioso documento sobre la historia del pueblo mexica eventualmente pueda permanecer en el país, reconoce el director de la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia, Baltazar Brito.

Códice Azcatitlan narra la peregrinación mexica a Tenochtitlan.
El Códice Azcatitlan está de vuelta en casa, en México, de donde partió hace casi dos siglos, pero solamente de manera temporal, puesto que en enero del 2027 tendrá que volver al país que lo ha resguardado por décadas, Francia. Sin embargo, su restitución y permanencia definitiva son todavía una posibilidad en negociación, aunque no una decisión tomada.
Francia promulgó el 9 de mayo de 2026 una ley relativa a bienes culturales que hayan sido objeto de apropiación ilícita. La norma establece un procedimiento para que ciertos bienes pertenecientes a las colecciones públicas francesas puedan ser restituidos a un Estado que los reclame, siempre que se cumplan condiciones específicas.
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Entre ellas están que el bien proceda del territorio actual del Estado solicitante y que existan indicios serios, precisos y concordantes de que fue objeto de apropiación ilícita —por robo, saqueo o transferencia coercitiva o no autorizada— entre el 20 de noviembre de 1815 y el 23 de abril de 1972. También contempla otras condiciones, como la inexistencia de un acuerdo internacional previo aplicable.
El problema es que la aplicación de este mecanismo al Azcatitlan no está resuelta. La historia de su salida de México y su incorporación a las colecciones francesas debe analizarse jurídicamente y de manera documental, dado que su salida en 1848, al menos en el relato histórico, no se hizo de manera ilícita.
El Azcatitlan ya está dentro del debate legislativo francés
La restitución de los códices mexicanos no parte de cero. El 17 de abril de 2025 fue presentada ante la Asamblea Nacional francesa una iniciativa para devolver a México el Códice Azcatitlan y el Códice Borbónico.
Posteriormente, el 9 de junio de 2026, senadores franceses presentaron otra proposición de ley con el mismo objetivo. Esta última plantea que ambos manuscritos dejen de formar parte de las colecciones nacionales francesas y sean transferidos a México. Aunque ninguna de estas iniciativas equivale, por sí misma, a una restitución aprobada.
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Además, en el debate parlamentario francés se ha discutido si el límite temporal establecido por la nueva legislación —1815— podría ser aplicable a los códices mexicanos, en función de la documentación disponible sobre su procedencia. Se trata de una cuestión legislativa todavía en discusión.
“No tenemos todavía nada en concreto”
Este jueves, tras la apertura de la exposición en la sala de exposiciones temporales del Museo Nacional de Antropología, Baltazar Brito Guadarrama, director de la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia (BNAH), confirmó que existen conversaciones con Francia, pero subrayó que todavía no hay un acuerdo de restitución.
“Estamos ya en esas pláticas, aunque reitero, no hay nada todavía”, señaló. De acuerdo con Brito, el Gobierno de México es la instancia facultada para conducir formalmente este tipo de gestiones, mientras que el INAH se limita a proporcionar apoyo técnico.
El funcionario explicó que representantes franceses ya visitaron México para conocer las condiciones de conservación y el espacio donde se resguardan los códices. Su expectativa es que el préstamo actual pueda constituir un primer paso hacia una eventual permanencia.
Pero también precisó que “depende de sus leyes (en Francia)”. Es decir, que cualquier restitución tendría que encontrar una vía jurídicamente viable tanto en Francia como en México.
¿Por qué no basta con pedirlo?
La diferencia entre el préstamo actual y una restitución es sustancial. El préstamo permite que el manuscrito salga temporalmente de Francia bajo condiciones de conservación, transporte y custodia previamente establecidas. La restitución implicaría modificar su situación jurídica y patrimonial para que dejara de pertenecer a las colecciones francesas y regresara de manera permanente a México.
Por eso, la solicitud de comunidades, especialistas o instituciones puede contribuir al proceso, pero no sustituye los procedimientos que correspondan a los Estados. Brito señaló que ya existen gestiones con distintas áreas gubernamentales mexicanas y francesas.
En paralelo, el INAH trabaja en una estrategia más amplia para estudiar y hacer accesibles otros códices mexicanos que se encuentran fuera del país. La BNAH busca reunir imágenes de alta resolución de códices conservados en Francia, España, Italia, Estados Unidos, Inglaterra y Escocia, con la intención de crear un sitio de consulta y descarga gratuita.
Brito resume una de las premisas de ese trabajo con una frase que también abre otra discusión sobre patrimonio y propiedad: “Todos los códices en sí mismo son patrimoniales mexicanos”, precisó, pero agregó que el caso de los documentos pertenecientes a comunidades indígenas que los reclaman, la digitalización y el estudio por parte del INAH no significan que el Instituto se convierta en propietario: “Los documentos siguen siendo de las comunidades, no son del instituto”.
Un códice que todavía tiene preguntas abiertas
El propio contenido del Azcatitlan justifica, además, nuevas investigaciones. El manuscrito, fechado por el INAH entre finales del siglo XVI y principios del XVII, narra la migración mexica desde Aztlan, la fundación de México-Tenochtitlan, la sucesión de gobernantes y la llegada de los españoles, la conquista y la evangelización. Su particularidad está en combinar recursos de la tradición pictográfica mesoamericana con elementos incorporados después del contacto europeo.
Brito considera que hace falta profundizar en su estudio y publicación. Destaca, entre otros elementos, la presencia de mujeres con una representación relevante y la aparición de un personaje africano entre las fuerzas de Cortés, detalles que pueden aportar nuevas preguntas para la reconstrucción histórica.
El regreso, por ahora, es temporal
El original podrá verse en el MNA hasta el 31 de diciembre, bajo condiciones estrictas de conservación: el códice no puede recibir más de 40 lux de iluminación —medida que indica cuánta luz incide sobre una superficie—, razón por la que la sala mantiene una luz muy baja.
Por ahora, entonces, el dato concreto es el regreso temporal. La restitución definitiva forma parte de una conversación abierta que involucra al Gobierno de México, autoridades francesas, especialistas y el marco legislativo de ambos países. No existe todavía una resolución que permita afirmar que el Códice Azcatitlan permanecerá en México.
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La ruta jurídica del Azcatitlan
- 2025: la documentación parlamentaria francesa registra una solicitud mexicana de restitución de los códices Azcatitlan y Borbonicus.
- 17 de abril de 2025: iniciativa en la Asamblea Nacional francesa para restituir ambos códices.
- 9 de mayo de 2026: Francia promulga la nueva ley general de restitución de bienes culturales objeto de apropiación ilícita.
- 9 de junio de 2026: nueva proposición específica en el Senado francés para transferir Azcatitlan y Borbonicus a México.
- 17 de septiembre de 2026: el Azcatitlan llega a México mediante préstamo temporal.
- 31 de diciembre de 2026: fecha anunciada para el término de la exhibición.
(Fuentes: Asamblea Nacional de Francia / INAH)
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¿Qué establece la nueva ley francesa?
La Ley 2026-351 permite excepcionar el principio de inalienabilidad de determinados bienes culturales de dominio público para restituirlos a un Estado solicitante, pero exige demostrar condiciones específicas sobre procedencia y apropiación ilícita. Entre ellas, la ley fija como ventana temporal el periodo del 20 de noviembre de 1815 al 23 de abril de 1972.


