¿Hasta donde estaría dispuesto a llegar para probar que una idea es correcta? En el verano de 1984, Barry Marshall, profesor de microbiología clínica de la University of Western Australia, decidió que beberse una taza de un cultivo de bacterias patógenas valía la pena si con ello podía probar que su hipótesis era correcta.

No dijo nada a sus jefes; tampoco a su esposa. Un par de días después de beber el caldo bacteriano el médico australiano comenzó a sufrir de náuseas y mal aliento. Luego, vino el vómito. Aún así, Marshall decidió esperar unos días más antes de practicarse una endoscopía para demostrar, de una vez por todas, que la bacteria Helicobacter pylori puede causar gastritis aguda y eventualmente úlceras.

Una vez que tuvo la evidencia que buscaba, tomó antibióticos. Marshall no sólo se salió con la suya, sino que por su trabajo para demostrar que la gastritis es causada por una bacteria y no como resultado del estrés ganó el premio Nobel de Medicina o Fisiología en el 2005.

A contraflujo

Antes de los experimentos de Marshall se pensaba que el estómago era estéril. A nadie se le había ocurrido la idea de hacer cultivos para buscar bacterias. ¿Cómo podría crecer algo con el ácido clorhídrico del estómago?

La teoría prevaleciente era que la úlcera gástrica se debía a un exceso de estrés y que el estrés aumentaba la producción de ácido gástrico hasta dañar la pared estomacal y causar una úlcera péptica. El tratamiento recomendado eran tranquilizantes, psicoterapia y antiácidos.

En la actualidad se estima, de acuerdo con The Helicobacter Foundation, que un tercio de las personas infectadas con Helicobacter desarrollará úlcera péptica. Además, prácticamente todas las personas que tienen úlcera duodenal -el duodeno es la parte del intestino delgado que conecta con el estómago están infectadas con Helicobacter. Y la mayoría de los adenocarcinomas gástricos y linfomas ocurren en personas que tienen o han tenido infección con H. pylori.

De hecho, una persona infectada con Helicobacter tiene de dos a seis veces mayor riesgo de desarrollar cáncer gástrico y linfoma comparado con una persona no infectada, según datos de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos.

El verano, durante un tour de prensa organizado por el Servicio Alemán de Intercambio Académico, pude charlar con el Dr. Marshall sobre su famoso auto-experimento, sus más recientes investigaciones y sobre su gusto por la tecnología. Me recibió en su hotel en la pintoresca ciudad alemana de Lindau durante la 64 Lindau Nobel Laureate Meeting on Physiology or Medicine.

Con las restricciones éticas actuales muy probablemente nunca le hubieran permitido experimentar con usted mismo...

No he intentado averiguar si podría hacerlo de nuevo. Pero creo que como hubo un resultado útil de mi experimento, probablemente sería más fácil obtener el permiso. También creo que la solicitud tendría que ir a alguien razonablemente poderoso que te apoye en tu investigación. De otra forma, a los comités de ética no les gusta hacer cosas nuevas. Por ejemplo, secuencié mi genoma. Le dije a las autoridades: quiero secuenciar mi genoma aquí en la Universidad y quiero que la secuencia sea pública, abierta y gratuita. Envié entonces una solicitud al comité de ética donde pedía lo opuesto a una solicitud regular: no quiero seguridad, no quiero copyright, quiero que todos puedan consultarla, que esté disponible en la Web se detiene para reír de forma traviesa.

¿Y lo dejaron?

Al final dijeron que como lo haría yo mismo eso no podría considerarse como investigación y por tanto no era competencia del comité y no sería necesario hacer una solicitud.

¿Secuenció su genoma?

Sí. Hace como tres años.

En una conferencia que impartió en el National Press Club of Australia en el 2011 Marshall consideró preocupante que sus compatriotas no entraran de lleno a la genómica por miedo a lo que las compañías de seguros podrían hacer con la información de los genomas o por miedo a saber qué enfermedades genéticas podrían identificarse en el ADN de una persona en particular. De ahí que decidió ser el primer australiano en hacer público su genoma. No tengo nada muy especial que ocultar y no planteo patentar mi genoma. Si mi plan es exitoso espero animar a otros para participar e involucrarse con la genómica en el futuro , dijo en aquella ocasión.

En la microbiología hay muchas historias de investigadores que experimentaron consigo mismos para dilucidar los ciclos de vida de varios parásitos,

Sí, son historias increíbles.

Pero puede ser muy peligroso. Algunos murieron como resultado de sus infecciones. De hecho, usted no le dijo nada a su esposa cuando planeó su experimento.

¡Eso era peligroso! Ella me hubiera matado de haberlo sabido. En realidad, yo había planeado una serie de experimentos con animales, pero las cosas se complicaron mucho. La opción más sencilla era hacerlo en humanos, pero era muy riesgoso pedir permiso y yo ya tenía muchos problemas con mi carrera en ese momento.

Mis colegas estaban tratando a los pacientes con antidepresivos, tranquilizantes, psicoterapia y ese tipo de cosas. Y yo estaba ignorando todo eso tratando exitosamente a mis pacientes con antibióticos. Los pacientes de mis colegas comenzaron a venir en secreto a mi clínica. Era un problema muy complicado políticamente, pues eso no está permitido: uno no puede tratar a los colegas de otros. Estaba muy frustrado y era necesario presentar evidencia científica sólida.

Se ha pensado en erradicar Helicobacter, pero en su conferencia en Lindau mencionó que esta bacteria podría ser útil.

En realidad, la bacteria está desapareciendo. El porcentaje de gente infectada ha ido disminuyendo en los países donde los niveles de vida van en aumento, con familias más pequeñas, agua limpia, mayor higiene. También hay países donde se da tratamiento si se diagnostica la infección en una persona. ¿Recomendaría yo tratar a las personas infectadas? Por ejemplo, si tienes reflujo, que es una condición crónica, antes de darte inhibidores de la bomba de protones (que reducen la producción de ácido gástrico) de por vida, yo primero revisaría que no tengan H. pylori, porque algunas personas de hecho mejoran si se les recetan antibióticos y se elimina la bacteria. Aunque sea una de cada cinco, vale la pena revisar.

¿Es para entender la enfermedad que está infectando personas con Helicobacter?

Me interesa mucho. Tenemos un proyecto de investigación donde infectamos personas con H. pylori y les damos seguimiento para comprender qué pasa. Es un tipo de investigación difícil y muy cara pero puede hacerse, y tenemos un protocolo que ha sido aprobado. Me tomó varios años, del 2006 al 2010, llegar a este punto. Al principio me dejaron comenzar sólo con dos personas. Luego hicimos un estudio en Houston con 20 personas y tenemos otro estudio en Alemania.

Se ha discutido que a pesar de todo el daño que puede causar, H. pylori también puede tener un papel positivo durante la infancia en la maduración del sistema inmune; incluso que podría ayudar a proteger contra enfermedades como la alergia o el asma.

Estamos trabajando en ello, por ahora con ratones, tratando de identificar diferentes cepas de la bacteria y probando diferentes combinaciones para ver sus efectos en la respuesta inmune de los ratones recién nacidos. No sé aún si funcionará o no, pero queremos movernos a pruebas clínicas, usando productos preparados con H. pylori en personas con alergias, haciendo pruebas de seguridad y luego ver si tienen efecto. Un punto clave es qué cepa será la que utilicemos. Hay que identificar variantes que no sean muy virulentas.

En una entrevista dijo que siempre estaba en la frontera de la tecnología y las comunicaciones . Lo interesante es que fue a finales de los 80.

¿Fue en los 80? ¡Vaya! Pues sí, construí mi propia computadora. Era como Bill Gates pero pobre. Pero sí, si me buscas en Google, encontrarás helico.com, hpylori.com, todo un grupo de dominios que compré. Tuve página web antes de que la gente supiera qué era el Internet. Siempre he sido así y me dio más capacidad cuando comencé a hacer investigación clínica y tenía cientos de pacientes pero no secretaria, todo gestionado con mi computadora. Me gusta mucho y ha sido muy útil para mi investigación. De hecho, ahora mi hobby es coleccionar calculadoras y computadoras antiguas. Imagínate, nunca pude comprarme una Mac.

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