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Tijuana emprendedora
En el recién inaugurado Centro Estatal de las Artes Tijuana, tuvo lugar el Taller Oportunidades de Negocios en Cultura.
Vianka Santana forma parte de una generación que habrá de dominar en un futuro, tanto en la operación de las instituciones públicas como en las empresas culturales. Profesionales que transitan con igual holgura por la gestión que por el emprendurismo cultural. Que despliegan sus quehaceres atentos a un conjunto de políticas públicas y a la aplicación del gasto desde una perspectiva donde economía cultural y desarrollo se imbrican. Que por igual saben de negocios, que sus paradigmas estrechan los distintos mercados, que trabajan con visión sectorial. Que pueden ser servidores públicos y también empresarios.
Así es Vianka, quien dirige el Centro Estatal de las Artes Tijuana (Ceart), del Instituto de Cultura de Baja California. Así es gran parte de su equipo de trabajo, destacadamente Ava Ordórica. Este espléndido equipamiento se ubica en la tercera sección de la Zona Río. Los edificios de concreto, distribuidos en cinco hectáreas, hacen juego con el paisaje desértico. Se invirtieron 110 millones de pesos. De entrada generó 21 puestos de trabajo directos y 45 más eventuales para su planta docente. La vocación del Ceart son fundamentalmente las artes escénicas y las plásticas. Cuenta con una sala de cine 4D, la primera en este tipo de centros, una galería y sala de usos múltiples. Otra significativa novedad es su alianza con la famosa Culinary Art School, de Javier González. El restaurante Wa ofrecerá las maravillas gastronómicas de los alumnos. Este nodo creativo que desde ya contempla un componente para forjar emprendedores atenderá alrededor de 20,000 usuarios al mes.
Por ello, resultó un privilegio formar parte del programa inaugural a través de un taller que convocó a quienes andan en busca de oportunidades de negocios en cultura, o bien, deseaban valorar mejoras a la actividad económica que desempeñan. Fue mi quinta visita a la ciudad con tal propósito y apenas separada de la anterior por siete meses, en el marco del Festival Interzona. Un grupo de 15 emprendedores con el que dialogué tres tardes. Ofrezco trazos de sus afanes.
Max Mejía, es parte del Colectivo Queremos Tijuana. Así como los pasajes Gómez y Rodríguez de la mítica Avenida Revolución han sido reactivados vía una estrategia inmobiliaria que facilitó la renta de numerosos locales a empresas culturales, este amigo hizo lo propio con la Plaza Revolución. Devolvió a la economía formal 20 locales que ensanchan la vocación de clúster de esta zona de la ciudad. Entre ellos está el que ocupa Sarabella Nieto, con los productos de su marca Sabor y Arte. Se trata de una boutique artesanal de gastronomía mexicana.
Aventajado, el teatrero Carlos Jiménez acaba de realizar un desembolso. Adquirió la franquicia del español Microteatro por dinero. Como sabemos, este negocio consiste en disponer de pequeños espacios para representar piezas cortas ante poco público.
Los integrantes del taller eligieron?a Ximena Jasso como la portadora del mejor emprendimiento. Se trata del Proyecto Freelance, una plataforma de ejecución y promoción de actividades culturales, que tiene su asiento en el Pasaje Rodríguez. Otro modelo relevante lo lleva Lourdes Villanueva, con M/V Taller. Un despacho de arquitectos que combina a su vez galería y espacio de usos múltiples.
Roberto Lango despliega una comercializadora de contenidos históricos para segmento infantil. Lo hará gracias a un impresionante acervo de elementos de la identidad tijuanense. En esa línea, Alejandro Cruces busca crear la fundación Manuel Cruces Cuéllar. El afamado artista plástico fue su padre, fallecido en diciembre pasado. Su legado, entre obra propia y colecciones de diversa ralea, garantiza incursionar en un nicho inexistente en el estado.
Apuremos el recuento: participaron Azalea López, del grupo de danza contemporánea Lux Boreal y su alumna Paola Reyes, también decidida a conjugar creatividad con negocios; José Luis Morales, touroperador, con un taller de introducción al vino, en el Valle de Guadalupe; Ivonne Hoffman, con un museo, galería y escuela virtual; Vicente Sevillano, con el foro cultural Casa de los sueños, espacio de espectáculos en vivo; Araceli Hidalgo y Brisa Pana, con el Instituto de Neuroartes AC, que busca la salud mental a través de las artes; Patsy Ramos, con CIMA Cultural, producción y promoción de eventos culturales y Carmen Bravo, promotora de eventos artísticos. A todos les abrazo con emoción y gratitud.