Esa mirada de Jeff Koons, con los párpados entrecerrados, esta vez parecía curiosa y no tan intimidada por el numeroso grupo de personas que arremolinaban a su alrededor y ponía en riesgo las piezas, muchas de ellas sencillamente montadas sobre un pedestal, en el han tercer piso del Museo Jumex.

La exhibición “Apariencia desnuda: El deseo y el objeto en la obra de Marcel Duchamp y Jeff Koons, aun”, ocupa las tres salas y la plaza del museo ubicado en el bulevar Miguel de Cervantes Saavedra, 303, donde el jueves 16 de mayo por la mañana se llevó a cabo el recorrido de presentación de la exposición a medios y otros invitados, a unos días de la apertura de la muestra para todo el público, este domingo 19 de mayo.

La mirada del curador invitado, Massimiliano Gioni, no tenía el mismo tono que la del artista. Desde el inicio del recorrido en el tercer piso, ahí donde un fotógrafo golpeó con la mochila el poster de la serie “Art Ad Portfolio”, que Koons realizó entre 1988 y 1989. Gioni ya había solicitado a la prensa, con una presencia cuantiosa dentro de ese grupo heterogéneo de convidados al recorrido acompañado por el artista, que, por favor, fuera amable con las piezas, ya que muchas de ellas estaban bastante cercanas entre sí.

Y quizás los nervios del curador italiano, actual director artístico del New Museum, de Nueva York, solamente aminoraron cuando, justo después de ver lo cerca que la gente estuvo de llevarse por delante el célebre ready-made “Roue de Bicyclette” (rueda de bicicleta), que Duchamp resignificó en 1913, y de, por si fuera poco, llamar la atención de una persona que se había recargado en el pedestal de la figura de Koons, “Rabbit” (1986), no titubeó en decir: “quizás tomaremos un descanso porque hay demasiada gente”, y desaparecer de la sala breves minutos después no sin que antes Koons posara para al menos una decena de fotografías.

Ser el artista en boga

La exposición es resultado de un trabajo de alrededor de cuatro años, se acuerdo con lo dicho Julieta González, directora artística del Museo Jumex, durante la conferencia previa al recorrido, para reconocer el “trabajo diplomático” de parte del equipo que encabeza para reunir más de 80 piezas provenientes de 30 colecciones, tanto de América como de Europa, con las cuales, pese a la disparidad de los formatos y las épocas entre ambos artistas, a lo largo de cinco núcleos temáticos, se buscan paralelismos y contraposiciones entre ambos a la hora de poner a prueba la función de los objetos y la fascinación por los bienes de consumo.

El furor por Jeff Koons era, de cierta manera, posible de medir. Toda la mañana de este jueves su nombre fue trending topic en la red social Twitter. La noticia se viralizó desde su gestación, una noche antes, en la sala de subastas de la sede de Christie’s de la Gran Manzana, donde una pieza exactamente igual al “Rabbit”, montada dentro de un pedestal en el Museo Jumex, se vendió por un precio récord de 91.1 millones de dólares.

“Rabbit”, de Jeff Koons. Foto: Cortesía.

Y no fue sino hasta ese momento en el que Koons y Gioni, sutilmente, decidieron dar por terminado el recorrido que el público que no dejaba de retratar, con cámaras y celulares, la interacción de Koons con las piezas, que los presentes pudieron dispersarse y descubrir el discurso curatorial, las piezas de Duchamp y sus innegables influencias sobre el artista contemporáneo.

Varios de los ready-mades emblemáticos del artista francés están ahí, en sus versiones de 1964, cuando decidió crear piezas en serie: la ya mencionada “Roue de Bicyclette”, a unos uno cuantos pasos de la “LePorte-bouteilles” (el porta botellas), basado en la pieza original de 1914, y, un poco más allá, quizás la piezas más reconocida de su trabajo: “Fountain” (fuente) o el urinal invertido, resignificado por primera vez en 1917.

Pero también están piezas del trabajo de Duchamp como las intervenciones sobre la Gioconda “L.H.O.O.Q.”, también en su edición del 64, en la que el francés le pintó un sutil bigote al célebre retrato de Da Vinci; además de “L.H.O.O.Q. raseé”, de 1965, que, con humo, ya presenta a la “modelo” rasurada. Junto a ellas, la intervención de Koons sobre la misma pieza renacentista, frente a la cual, en 2015 el estadounidense colocó una esfera reflejante de color azul para crear una pieza a la que llamó “Gazing Ball (da Vinci Lisa)”.

México y el Surrealismo 

En conferencia, Koons fue cuestionado sobre cómo afecta que el espectador tienda a pensar en precios y no en el trabajo del artista, y este respondió que es creyente de que el artista forzosamente es el encargado de completar el trabajo artístico.

Explicó su sentir después de convertirse de nueva cuenta en el más cotizado:  “Tengo que decir que después de las noticias de ayer (miércoles 15 de mayo), mi vida es la misma, mi relación con mi trabajo es el mismo (…). Creo que la verdadera remuneración de valor es lo que pasa con esta exposición, por ejemplo: siempre quise tener un diálogo con otro artista sobre los que el arte puede ser. Entonces, tener esta exposición aquí tiene mucho sentido para mí”.

Más adelante dijo que justo este, es un estupendo momento para ser un artista: “es un bueno momento para los artistas para asumir la responsabilidad de tratar de comunicar los valores en los que creen y cómo se sienten con su comunidad”. Explicó que el mercado es simplemente la reflexión de esos valores reales que la gente encuentra en el arte.

Por su parte, Massimiliano Gioni destacó la presencia del surrealismo, del arte espontáneo, dentro de la exposición, con piezas dignas representantes como la serie de imágenes de Duchamp en colaboración con Man Ray, para las que el francés se disfrazaba o exploraba un erotismo que es comparado con el erotismo explìcito y provocador que Koons planteó en la serie fotográfica “Made in heaven”, junto a su entonces pareja, la actriz porno Ilona Staller, “Cicciolina”, a principios de los años 90.

Koons evocó a André Bretón cuando este dijo que México es quizás el país más surrealista y se animó a confirmarlo por experiencia propia: “Recuerdo que pasaron a recogernos para dirigirnos al museo y la calle estaba tomada por un mercado. Y un tren venía por el centro de la plaza y la gente se subía al tren. Yo pensé: ‘qué espectacular’”.

El título “Apariencia desnuda: El deseo y el objeto en la obra de Marcel Duchamp y Jeff Koons, aun” está inspirado en el libro de Octavio Paz “Apariencia desnuda”, que dedicó a la obra de Marcel Duchamp en 1970.

La muestra permanecerá en el Museo Jumex hasta el próximo 29 de septiembre. 

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