Cuando David Morrison llegó a la dirección de la editorial Edelvives, le dijeron que debía inyectarle creatividad y, además, hacerla la más mexicana de todas las editoriales. Con sus pensamientos anclados en esa premisa, David se topó con el trabajo del artista urbano Saner (Edgar Flores), quien cayó como anillo al dedo para sus planes creativos.

En una noche de Día de Muertos, hace dos años, estuve en Coyoacán y fui al Museo Nacional de Culturas Populares donde hay un mural de Saner y Sego que se llama ‘Los Tejedores de Sueños’. El mensaje de ese mural es que México está en tensión por lo tradicional y súpermoderno, la gente se pierde en esos dos puntos. Ese mural es la representación gráfica de la tensión psicológica que hay en México , recuerda Morrison.

Interesado por el trabajo de Saner, David comenzó a investigar al artista y descubrió que sus murales-grafitis estaban en todo México, y que contaba con exposiciones en Francia, Estados Unidos, Australia y Marruecos. Y que, como suele pasar, era más apreciado y conocido fuera que dentro del país.

México fuera de México fascina. Fascina a los escritores, a los cocineros, a los modistos... , comenta David.

Al preguntarle por qué pasa esto, nos comenta que como extranjero es más fácil ver el panorama, y descubrir que, en general, el mexicano no se acepta, que hay un problema de autoestima y que lo curioso es que existe todo para trascender esa situación: El problema con la autoimagen que se tiene está enviciada por parámetros que no son mexicanos. Cuando por fin conseguí una entrevista con él, hablamos de todo esto. Y él tenía muy claro que es mexicano, que ser mexicano es un honor y que México es una deshonra. Y que a pesar de todo eso nadie te puede robar tu identidad, ni ningún gobierno, ni ningún conglomerado de empresas, nadie. Pero debes amar esa identidad para estar feliz en el mundo. Es una apuesta muy clara de su parte, y la ‘verbaliza’ e ilustra en Kobén .

El cuento ilustrado para niños Kobén es un viaje dentro del corazón, es la historia de un niño que un buen día siente la necesidad de adentrarse en su corazón, lugar donde enfrentará sus miedos pero también conocerá todo lo que es capaz de hacer. Para el autor, la identidad es producto de un acto amoroso.

El libro comienza con una especie de reto. Se nos pregunta si nosotros nos amamos. Si la respuesta es negativa, se nos invita a revisar por qué no.

En el libro de Saner hay dos elementos tradicionales que pueden reconocerse como típicamente mexicanos: por un lado la influencia muralista, y el uso de las máscaras que usan casi todos los personajes del libro por el otro.

David define Kobén como un libro de murales pequeños: El muralismo es el arte visual mexicano por definición y se remonta a épocas prehispánicas, y hay una corriente que va hasta Saner. Y la máscara es un elemento visual mexicano que va a hasta los luchadores de lucha libre.

Para Saner, la máscara te esconde y a la vez te proyecta, pero si no te quitas la máscara, no puedes amarte. Estás amando una máscara y es algo que te pones para proyectar la imagen y es algo que se proyecta en ti. Si no te descubres no puedes amarte y si no te amas, no puedes amar a otra persona , agrega David.

Edgar Flores nació en la Ciudad de México en 1981 de madre ?oaxaqueña y padre hidalguense. El nombre artístico de Saner proviene de la palabra en inglés sane, que significa sano mentalmente.

Desde muy pequeño se interesó por el dibujo y la caricatura, desarrollando sus primeros trazos a los tres años y continuando con el grafiti en plena adolescencia, para después graduarse de la Licenciatura en Diseño Gráfico en la Facultad de Estudios Superiores Acatlán de la UNAM. Ha realizado obra pictórica e ilustraciones y trabajos como diseñador gráfico.

@fausto_ponce