Si el ingreso laboral aumenta más que el valor de la canasta alimentaria, el poder adquisitivo del hogar mejora y el ITLP tiende a bajar. De forma inversa, si el precio de los alimentos de la canasta alimentaria aumenta más que el ingreso laboral, el poder adquisitivo disminuye, por lo que el ITLP tiende a subir. En el segundo trimestre del año, este índice, que sirve como señal preventiva de corto plazo sobre la situación del ingreso laboral de las familias en relación con el costo de los alimentos, registró una caída anual de 2.2 por ciento.