Sobre la Bandera su concepto, historia y simbolismo se han escrito muchas cosas y se sospechan varias más. Pero comencemos por el diccionario y la muy simple definición de bandera: Trozo de tela generalmente formado por bandas de distintos colores sujeto por uno de sus lados a un palo o asta que constituye la insignia de una nación u otra colectividad . O bien es un trozo de tela, papel, etcétera, empleado para adornar algo. Pero también se le llama bandera a una causa o doctrina que defiende una persona o un tropel de ellas, la bandera de la libertad , por ejemplo. Las expresiones que la incluyen se usan como metáforas muy claras: no es lo mismo salir con la bandera desplegada, que ir por la vida con bandera de inocente o izar bandera blanca ante cualquier conflicto. El caso es que las banderas siempre están demostrando algo.

Dice la historia que las banderas derivan de las insignias totémicas que aparecían en los distritos del antiguo Egipto y entre la mayoría de los pueblos. Pero lo más importante, más allá del animal o el color de la bandera, era que ésta se desplegara en un lugar más alto de lo normal, en una exaltación imperiosa que señalaba posesión y dominio. Un signo autoritario que no dejaba duda de quién y a quiénes se gobernaba. Y fue así como cada país tuvo su bandera.

El diseño oficial de la bandera de México tiene su más clara referencia, en el artículo 3 de la Ley Sobre el Escudo, la Bandera y el Himno Nacional, que a la letra dice:

La Bandera Nacional consiste en un rectángulo dividido en tres franjas verticales de medidas idénticas, con los colores en el siguiente orden a partir del asta: verde, blanco y rojo. En la franja blanca y al centro, tiene el Escudo Nacional, con un diámetro de tres cuartas partes del ancho de dicha franja. La proporción entre anchura y longitud de la bandera, es de cuatro a siete. Podrá llevar un lazo o corbata de los mismos colores, al pie de la moharra. (Sépase que moharra es el nombre con que se designa la punta de la lanza, que comprende la cuchilla y el cubo con que se asegura al asta y que puntas metálicas de las armas de asta, de los estandartes y de las banderas también reciben el nombre de moharra).

El Escudo Nacional, parte esencial de nuestra Bandera, también está especificado en la ley, y sirve mucho para todos aquellos de corta visión y que descuidan los detalles. Se trata de un águila mexicana, con el perfil izquierdo expuesto, la parte superior de las alas en un nivel más alto que el penacho y ligeramente desplegadas en actitud de combate; con el plumaje de sustentación hacia abajo tocando la cola y las plumas de ésta en abanico natural. Posada su garra izquierda sobre un nopal florecido que nace en una peña que emerge de un lago, sujeta con la derecha y con el pico, en actitud de devorar, a una serpiente curvada, de modo que armonice con el conjunto .

También el Día de la Bandera está consignado en ley y es el 24 de febrero y sus honores, realizados ese día, en todas las ceremonias oficiales y cada lunes en las escuelas muchas veces entonando el Himno Nacional y otros cánticos. Entre ellos, aquel que decía es mi Bandera la enseña nacional y cantábamos siempre en la primaria y suponíamos nos la sabíamos completa.

No teníamos idea, pero ponerle música a lo de los céfiros y los trinos era maravilloso: un misterio que nadie nos había explicado, pero sonaba muy bien. Algunos, ya más entrados en una fastidiosa adolescencia, sospechábamos que no decía enseña ¿qué no se supone que tal palabra es un verbo? que más bien la palabra era insignia y habíamos decidido renunciar al vocablo por dificultoso y para no hacernos bolas con los significados y la garganta. Lo de muy adentro en el centro de mi veneración lo cantábamos sin empacho a pesar de que en el original dice muy adentro en el templo de mi veneración . No estábamos para confundir al templo con la patria y no nos íbamos a arriesgar a ninguna discusión teológica. Durante muchos años, cada Día de la Bandera, la famosa melodía estuvo presta para ser entonada. A nadie, la verdad, le ha preocupado ignorar la existencia de otro fantástico estribillo: almo y sacro pendón que en nuestro anhelo, como rayo de luz se eleva al cielo, inundando a través de su lienzo tricolor, inmortal, nuestro ser de fervor y patrio ardor . (Le apuesto, querido lector, que usted tampoco lo sabía).

Pero estamos a tiempo de despejar las dudas y honrar también a los autores de Toque de Bandera, que tampoco son muy conocidos: la música es de Juan P. Manzanares y la letra de Xóchitl Palomino. Esta última, maestra y alma inspirada de fervor patriótico, nació en la Ciudad de México, en 1932 y fue hija del mayor de infantería y jefe de traductores del Estado Mayor Presidencial Mariano Palomino Villaseñor, y de la educadora Magdalena Contreras Millán . Ingresó a la Escuela Nacional de Maestros para cursar la carrera de profesora de educación primaria en 1947 y de educación preescolar en 1950 recibiendo mención honorífica en sus exámenes profesionales. Cursó dos años en la especialidad de Psicología en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM y en la Escuela Normal Superior de México realizó la carrera de maestra en Pedagogía, en la rama de Didáctica y Organización que terminó en 1968. Durante su niñez tomó clases particulares de piano y comenzó a escribir canciones desde muy joven. Fue en 1972 cuando por acuerdo del subsecretario de Educación Primaria y Normal, se le responsabilizó de la supervisión de las escuelas normales para profesoras de educación preescolar del país. Por entonces ya se cantaba su famoso Toque de Bandera.

Pero para el Día de la Bandera, dejemos los rigores y repasemos algo de la historia de nuestro lábaro patrio. Dice la tradición que fue Agustín de Iturbide el que izó la primera bandera nacional y era la que llevó el Ejército Trigarante en su camino triunfal celebrando la consumación de la Independencia. No es necesario saber que en 1813 las fuerzas insurgentes diseñaron otra insignia nacional: una bandera de seda blanca, bordeada por una cenefa de cuadros azules y blancos, en cuyo centro se montó un Águila posada sobre un nopal y que tenía bordada una leyenda en latín que rezaba: Oculis et unguibus asqué victrix que significa Con los ojos y las uñas, igualmente victoriosa . Tampoco que hubo otra bandera que parecía la de un pirata y se llamaba el Doliente de Hidalgo y ni siquiera tiene que ver con la progresión de águilas coronadas de frente y de perfil. Solamente es necesario acordarnos que por nuestra ignorancia no sabemos las cosas necesarias y por el error las sabemos mal, pero que siempre es posible corregir. Lo adecuado es respetar y honrar debidamente a la bandera. Ya después nos aprenderemos toda la historia de los héroes que nos dieron patria y la canción completa.