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Regresa La canica, ciencia para niños
"Ojalá que aunque no sea negocio tenga una autogestión y pueda mantenerse, esperamos que logre algún proceso de mercadotecnia y comercialización . Ángel Figueroa, director editorial de La canica

No todos los niños aman la ciencia, pero todos tienen curiosidad por la naturaleza , dijo Ángel Figueroa, director editorial de La canica, una publicación que busca otorgar información científica adicional a la académica de una manera entretenida y accesible.
Figueroa asegura que los científicos y los niños son muy parecidos porque a ambos les encanta preguntarse cosas, tienen capacidad de asombrarse, buscan a partir de su curiosidad y sus ganas de saber, creemos que vale la pena acompañar esta capacidad de no frenar la curiosidad que tienen de forma natural .
Adriana Bravo, responsable técnica y coordinadora científica de la revista (proyecto que surge del Dirección General de Divulgación de la Ciencia de la UNAM), explicó que la niñez es un público poco atendido en el tema de la divulgación de la ciencia, por ello tenían la responsabilidad de generar contenidos que promuevan el autocuidado y la contextualización del niño dentro de su entorno a través de la reflexión, la crítica, la duda, la indagación y el reto, todo en un ambiente de juego .
En la presentación de esta revista, realizada en el museo Universum, Bravo dijo que se presentan aspectos cotidianos en la vida de los niños en la ciudad de México con entrevistas a científicos y tecnólogos, además de propuestas de actividades y experimentos interactivos para poner a prueba habilidades y conocimientos.
Un espacio abandonado
Estrella Burgos, invitada y editora de la revista cómo ves, aseguró que en materia de publicaciones de ciencia para niños, el panorama es totalmente desértico, la Segob en su padrón de medios impresos cuenta con sólo tres publicaciones dedicado este sector: La canica; Elix, suplemento para niños de la revista Ciencia y Desarrollo, y Muy interesante junior.
Ojalá
Burgos aseguró que otro problema grave es la falta de continuidad en publicaciones de esta naturaleza. Ante lo cual cabe señalar que La canica no tiene aún la continuidad asegurada.
Figueroa dijo que este proyecto surgió en el 2012, y con apoyo de fundación Telmex sacamos los dos primeros números, pero después cambiaron su políticas de apoyos y tuvimos que interrumpir la impresión; el año pasado, con la Convocatoria del Conacyt, logramos apoyo económico para cuatro números más .
Esperemos que el proyecto madure e incluso que logremos hacer un proyecto nacional, ahora sólo está hecha para niños en el área metropolitana; además tenemos que trabajar en los fondos para asegurar su permanencia; ojalá que aunque no sea negocio tenga una autogestión y pueda mantenerse, esperamos que logre algún proceso de mercadotecnia y comercialización, por ahora son 16,500 ejemplares que se distribuyen en escuelas, bibliotecas públicas o Universum .