El pasado viernes, después de las manifestaciones en contra de la violencia de género que protagonizaron cientos de mujeres en la explanada de la Expo Guadalajara, y también en su interior, donde se llevó a cabo la 33 edición de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, un grupo de integrantes del contingente permaneció en la parte exterior de la sede y efectuó la quema de siete ejemplares del libro “Psico-terapia pastoral. Técnicas, mentoría prematrimonial y homosexualidad” (Kerigma, 2019), de los autores Misael Ramírez y Juan Manuel Rodríguez, en el que se plantea, desde las líneas de “la teología, lo pastoral y la psicología”, la posibilidad de realizar reconversión de las preferencias sexuales a partir de “terapias espirituales”.

Integrantes del numeroso colectivo sustrajo siete ejemplares del stand con el título “CLC. Libros que irradian luz y cambian vidas”, para luego prenderles fuego. Más tarde, una de las líderes del contingente explicó el motivo de la quema de esta publicación:

“Este libro lo publicó la página de VenSer y estaba en uno de los estands donde nos detuvimos. Lo publicó un psicólogo de esa misma clínica. Apoyan los esfuerzos por corregir la orientación sexual y la identidad en género, a mujeres lesbianas y mujeres trans que también estamos en resistencia, violaciones correctivas. No estamos enfermas, estamos aquí, estamos existiendo y resistiendo. Logramos sacar los libros de ese estand”, explicó.

Acto seguido realizaron la quema de dichos ejemplares. Si bien el acto no causó mayor controversia entre la comunidad literaria ni entre el público al interior del recinto, sí generó algunas reacciones en las redes sociales.

“La quema de libros en la FIL abrió una discusión sobre sacralización del libro, fascismo, simbolismos, libertad de expresión, terapias de conversión y discursos de odio y ya nada más con eso hizo un trabajo filosófico más potente que los perezosos llantos por la celulosa ardiendo. Aunque como terreno común podamos coincidir en que una hoguera alimentada por libros es una imagen que remite a escenarios autoritarios, la protesta nos recordó que para hablar de fascismos importa quién quema qué libros y por qué, y esa discusión ya es por sí misma valiosa”, postuló el en ensayista, crítico y columnista Luis Reséndiz.

Consultada este domingo sobre los hechos en el contexto de la FIL, Marisol Schulz, directora del encuentro, se limitó a responder que “el equipo de la feria tuvo muy claro desde siempre el acompañamiento a las chicas, con el mayor respeto, y con la instrucción de que pudieran hacerlo con la totalidad libertad, obviamente, siempre y cuando no se incurriera en ningún tipo de violencia ni física ni verbal”.

Los autores

Misael Ramírez es pastor de la iglesia cristiana pentecostal Familias de Fe, en Zapopan, Jalisco, mientras que Juan Manuel Rodríguez, que, según datos del portal Evangélico Digital, es psicólogo por el Instituto Tecnológico de Sonora y maestro en psicoterapia por el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Occidente. De acuerdo con su página de internet (venser.org), la Clínica VenSer fue fundada em el año 2000 por Everardo Martínez, del que, dice el portal, es psicólogo egresado de la Universidad de Guadalajara.

Esta clínica, según se puede leer “ayuda a realizar los sueños de miles de personas de todo el mundo que quieren, voluntariamente, dejar de sentir atracción homosexual y desarrollar si heterosexualidad genética”.