La crisis por el coronavirus (Covid-19) además de causar cambios en la salud de miles de personas y una fuerte repercusión a nivel económico, también ha modificado interacciones sociales entre los humanos que han pasado a un aislamiento social en la mayoría de los países en donde se presentan contagios, ello como medida de prevención y de contención de la pandemia.

Sin embargo, el aislamiento social en casa empieza a provocar estragos en la salud mental de las personas que se encuentran resguardadas para no contraer el virus. Episodios de ansiedad, así como padecimientos como la depresión comienzan a ser más frecuentes en la población que no había experimentado medidas tan radicales.

Expertos alertan a la población a observar sintomatologías que pudieran derivar en crisis nerviosas, algunas señales pueden ser los cambios de peso (ganancia o pérdida), así como irregularidad en los ciclos de sueño, cambios repentinos de humor o la pérdida de interés de actividades que antes causaban entusiasmo. También son señales de alerta la preocupación y la irritabilidad constantes que pudieran parecer normales a causa de la crisis sanitaria que genera el coronavirus.

“Generalmente hablamos de dos tipos de crisis, la del desarrollo, como salir de la adolescencia, cuando nos casamos, etcétera, es decir, momentos de cambios en la vida que podrían considerarse normales del desarrollo. Pero también se habla de las crisis emergentes que son como éstas que no podrían ser previstas de ninguna forma y que no abonan al funcionamiento o que no son como un rito de paso”, explicó en entrevista con El Economista la psicóloga de crisis Aranda Burgos.

Estas crisis, al igual que el duelo, atraviesan por cinco etapas; la negación, el enojo, la tristeza, la negociación y la aceptación. “En la negación, por ejemplo, hay muchas personas que no creen en el impacto de la situación o que piensan que el virus no es tan grave como para que pueda afectarles a ellos, después en el enojo tenemos personas que experimentan frustración porque no pueden hacer sus actividades de manera normal, en la tristeza también se pueden generar sentimientos de culpa por contagiar a familiares, ya en la etapa de la negociación empezamos a ver el riesgo de la situación pero tratando de sacar algo a cambio y finalmente la aceptación es el punto en donde reconocemos que estamos en cuarentena, que es una crisis mundial, que no hay nada que se pueda hacer en general pero que sí podemos ver por nosotros”, comentó la especialista.

Recomendaciones ante las crisis emocionales

Una de las principales recomendaciones para las personas que notan señales de alarma en su comportamiento es tener redes de apoyo que les puedan dar acompañamiento durante los síntomas de ansiedad o depresión, administrar el tiempo disponible, compartir tareas, actividades o juegos con las personas con las que se encuentre en aislamiento, o si se está solo, aprovechar el tiempo para practicar hobbies que por la rutina no se pueden concretar.

Además de las anteriores también se recomienda tener a la mano números de atención médica especializada, como es la línea de la clínica Soluser, de la que Aranda Burgos forma parte.

Además de dar asistencia psicológica ante la crisis de manera gratuita, Soluser también brinda atención a las personas que presentan síntomas de coronavirus y otras enfermedades, con un horario de las 9 de la mañana a 6 de la tarde entre semana y los fines de semana hasta las 4 de la tarde. También ofrecen seguimiento de los casos llamando a los pacientes después de 48 horas de haber pedido la asistencia médica.

Señales de alerta:

• Pérdida o ganancia de peso

• Sueño irregular

• Cambios de humor

• Preocupación

• Pérdida de interés

Soluciones:

• Apoyo en redes familiares o de amigos

• Administrar el tiempo

• Practicar hobbies

• Jugar con los niños de la casa

• Compartir tareas o actividades

• Comunicarse a líneas de asistencia emocional

•Número para asistencia psicológica en Soluser: (55)9180-4344

• Dirección: Petrarca 133, Polanco V Secc, Miguel Hidalgo

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