Al Ramo 48, Cultura, en el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2020, le fueron asignados en total 13,517 millones 480,531 pesos, en los que ya se incluye la dotación al Programa S268 de Apoyos a la Cultura, con un monto de 150 millones de pesos, que no habían sido considerados dentro del proyecto de presupuesto enviado por el Ejecutivo en septiembre pasado.

Los 150 millones de pesos asignados al Ramo S268, adscrito a la Dirección General de Vinculación Cultural, que aparecen en el anexo 43, Ampliaciones al Ramo 48 Cultura, deberán distribuirse en subsidios a instituciones estatales de cultura, a infraestructura cultural de los estados, a las culturas municipales y comunitarias, a las ciudades mexicanas Patrimonio Mundial y a comunidades para restauración de monumentos y bienes artísticos, además de los apoyos a festivales culturales y artísticos.

Para este mismo rubro en el PEF 2019, fueron asignados 500 millones de pesos, es decir que tuvo una reducción para el año próximo de 70 por ciento. Nada más el programa Apoyo a Festivales Culturales y Artísticos Profest dispuso este año de un presupuesto de 110 millones de pesos, que fueron insuficientes para solventar la demanda de festivales que aplicaron para recibir el subsidio.

Aunque la dispersión de los recursos para subsecretarías e institutos de Cultura no ha sido oficialmente anunciada después de la aprobación del PEF 2020, que no hubiera modificaciones en lo particular, permite que el Proyecto del PEF 2020 sea fiel referente de la distribución del gasto en el Ramo 48.

En el sector central, la Subsecretaría de Desarrollo Cultural fue la más beneficiada, con la asignación de 1,836 millones 244,409 pesos, es decir, un incremento de casi 1,890% del presupuesto que recibió el año pasado (97 millones 140,535 pesos). También la Subsecretaría de Diversidad Cultural y Fomento a la Lectura se vio ampliamente beneficiada con un presupuesto este año de 646 millones 18,474 pesos, es decir, más de 10,000% del presupuesto del año pasado (6 millones 332,907). En contraparte, una de las áreas que verá reducidos sus recursos drásticamente es la Dirección General de Sitios y Monumentos del Patrimonio Cultural, que tuvo una reducción de 59% al pasar de 941 millones 28,380 pesos en el PEF 2019 a 387 millones 631,176 pesos en el PEF 2020.

En lo que corresponde a los órganos administrativos desconcentrados, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) recibieron ínfimos incrementos, con una adición de poco más de 170 millones cada uno comparado con el año pasado. Mientras que el INAH dispondrá de 3,918 millones 82,297 pesos, el INBAL hará lo propio con 3,259 millones 871,301.

Por su parte, en las entidades apoyadas, el Instituto Mexicano de Cinematografía recibirá un incremento de apenas 6 millones de pesos, al pasar de 231 millones 243,096 en el 2019, a 237 millones 782,561 en el 2020. 

Consultado por El Economista, Eduardo Cruz Vázquez, coordinador del Grupo de Reflexión sobre Economía y Cultura, opinó que “estamos ante un presupuesto inercial, ante un presupuesto que no representa novedades en su integración y que la gran diferencia, en estos dos años a los que ya le toca a este régimen diseñar y aprobar el PEF, sigue siendo que se perdieron los famosos recursos etiquetados, el que se llamó presupuesto piso a los estados y los programas de operación”.

El especialista argumentó que “con esta cantidad de recursos que se le asignan a la Secretaría de Cultura federal, los más afectados siguen siendo los ausentes de las asignaciones, es decir, la sociedad civil, los gobiernos de los estados y los muchos solicitantes de recursos a través de los programas con reglas de operación. Entonces, el gran dilema que plantea este presupuesto es justamente lo mismo que se exigió el año pasado: que queremos saber cómo se aplica el recurso”.

El rezago histórico, concluyó, provoca que el recurso nunca sea suficiente. “Ante esa situación, lo único que resta es lo que cada año se pide: que se informe cabalmente cómo se ejerce el gasto, en qué programas, de qué manera, y que haya una supervisión mucho más precisa sobre cómo se integran los gastos”, finalizó.

Casi 10,000 millones más para ciencia y tecnología

El Presupuesto de Egresos de la Federación para el ejercicio fiscal 2020 cerró con números a favor respecto al año pasado para la ciencia, tecnología y la innovación.

El monto total de los recursos previstos para el Programa Especial de Ciencia, Tecnología e Innovación, conforme a lo previsto en el artículo 22 de la Ley de Ciencia y Tecnología, otorgó un total de 82,584 millones 806,539 pesos, mientras que el año pasado fueron asignados 75,300 millones 102,095 pesos.

Cabe mencionar que aumentando los recursos propios el monto final cierra en 98,400 millones dirigidos al sector de CTI, el cual se encuentra señalado en el anexo 12 de este decreto, esto contra los 89,400 millones del año 2019 se trata de alrededor de 9,000 millones de pesos más.

Para el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, institución cabeza de sector, que representa el ramo 38 y que incluye sus 27 centros públicos de investigación, se otorgaron 25,658 millones 798,449 pesos, esto significa un aumento de 994 millones 78,807 pesos.

Incrementan a centros de investigación

Hay aumentos para la mayoría de los centros de investigación, que el año pasado estuvieron en riesgo de incluso perder operatividad por la falta de recursos, tal fue el caso del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada, Baja California, institución que en este presupuesto recupera 48 millones 167,166. Para otros espacios como el Centro de Investigación y Docencia Económicas, se tiene un aumento de 24 millones 221,000 pesos respecto al año pasado y para el Colegio de la Frontera Norte el ajuste al alza es de 35 millones 42,000 pesos, para quedar en 312 millones 856,983 pesos.

(Con información de Samantha Nolasco y Nelly Toche)

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