La defensa de los derechos colectivos de los pueblos originarios es uno de los frentes prioritarios abiertos por la actual administración de Cultura federal. Desde el inicio del presente gobierno al menos media docena de cartas han sido enviadas desde la dependencia a distintas marcas internacionales de comercio de productos, en particular de prendas de vestir, acusando apropiación o reproducción sin consentimiento de diseños originales de pueblos y comunidades indígenas o maestros artesanos del país.

Carolina Herrera, Isabel Marant, Louis Vuitton y Zara son algunas de las marcas que han recibido los reproches firmados personalmente por la titular de Cultura federal, Alejandra Frausto Guerrero, por el atropello contra los derechos creativos, generalmente colectivos, de los maestros artesanos y diseñadoras mexicanos; y estas han accedido a retirar del mercado las prendas o productos en cuestión. Pero son solo un puñado de ejemplos de las tantas formas en que marcas de todo tipo rebasan la línea muy tenue entre un diseño que inspira y aquel que es apropiado de manera arbitraria.

Con ese preámbulo, este lunes desde Tlaxcala la dependencia federal realizó la presentación del proyecto Original, un encuentro entre artesanos y empresas, así como la construcción de un observatorio que, se pretende, refuercen la defensa de las creaciones artísticas diversas del país y generen las condiciones para detonar prácticas comerciales éticas.

La presentación fue encabezada por la propia funcionaria, acompañada por maestras y maestros artesanos de distintas regiones del país que forman parte del comité asesor, así como funcionarios de Cultura en un proyecto que, se dijo, deberá ser transversal y antepondrá la determinación de los pueblos en los pasos a seguir.

Frausto compartió que una de las respuestas recibidas por las marcas de ropa con las que entró en contacto por la apropiación de diseños textiles mexicanos, particularmente de Carolina Herrera, fue que se trataba de un homenaje a México. “Pero yo no conozco homenajes donde no se invite a los homenajeados. Hay que nutrir y aportar a una industria tan grande como la moda de cierta ética”, declaró.

Varias marcas aludidas han confirmado

Original será un laboratorio para el desarrollo de políticas públicas, se señaló en reiteradas ocasiones. Además, se dijo, el proyecto es la respuesta concreta ante el interés que varias comunidades han expresado a las autoridades de Cultura para incursionar en el gran mercado textil y de la moda, puesto que representa buenas oportunidades monetarias.

El gran momento del proyecto será un encuentro del 18 al 21 de noviembre en el Complejo Cultural Los Pinos, que, anticipó la subsecretaria de Desarrollo Cultural, Marina Núñez Bespalova, contará con la presencia de alrededor de 3,000 maestros artesanos. El costo para su puesta en marcha será de unos 27 millones de pesos.

El encuentro ocupará toda la ampliación del Centro Cultural Los Pinos. Dos casas del complejo serán habilitadas como espacios para exhibición y venta. Se montará una pasarela para el trabajo original e inédito de diseñadores, maestros artesanos y las marcas involucradas. También se instalará un salón de negocios para las reuniones comerciales entre marcas, maestros y representantes de las comunidades. Todo esto será complementado con un programa de foros y conferencias. Se pretende que sea un encuentro anual.

La subsecretaria amplió sin precisar nombres, que la Secretaría de Cultura entró en contacto con las marcas que han recibido las mencionadas cartas desde México y varias de ellas confirmaron su presencia en el encuentro. “Estamos haciendo una agenda para que no solamente vengan a Original sino que vengan con una oferta de trabajo con las comunidades”.

Pondrán lupa en los casos de apropiación

A la par, se está generando un observatorio para las buenas prácticas de la mano del Indautor en colaboración con la Organización Mundial de Propiedad Industrial (OMPI), “porque es muy difícil que en Europa puedan entender el derecho colectivo”, declaró Frausto, y confirmó que en el sistema de observación también participan las secretarías de Gobernación, Economía, del Trabajo y de Medio Ambiente, así como el INPI y el INALI.

Mardonio Carballo, director general de Culturas Populares, Indígenas y Urbanas, abundó que el observatorio se regirá por “la conciliación con aquellos que ‘homenajean’ al arte de los pueblos indígenas” y contempla la creación de material didáctico para la protección de los derechos colectivos.

“Estamos dando un primer paso en el mundo para la protección de los derechos culturales y artísticos de los pueblos indígenas. Habrá que crearlo todo (...) también vamos a generar una comunicación con UNESCO y Naciones Unidas para el acompañamiento, porque las prácticas de expolio cultural no solo conciernen a México”.

Por último, Carballo habló a las comunidades originarias: “es importantísimo que este espacio se haga suyo, que sean ustedes quienes dicten los derroteros de hacia dónde se dirigirán las políticas públicas en materia de derechos colectivos, para que pueda ser real ese país inclusivo por el que peleamos”.

ricardo.quiroga@eleconomista.mx