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Por bancarrota, incierto destino de mural de Diego Rivera en EU

Foto EE: Especial del sitio web de SFAI
Foto EE: Especial del sitio web de SFAI
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Por Ricardo Quiroga

El Instituto de Arte de San Francisco, que ha visto pasar a varias de las mentes creativas más famosas del mundo, cerró su actividad educativa. Su sede resguarda el mural “La creación de un fresco”, valuado en 50 millones de dólares y cuyo destino se tambalea

El Instituto de Arte de San Francisco (SFAI), una de las instituciones de arte más longevas en Estados Unidos e institución que resguarda una de los murales más emblemáticos y con mayor historia del pintor mexicano Diego Rivera, “The making of a fresco showing the building of a city”, simplificado en español como “La creación de un fresco” (1931), finalmente no pudo ganarle la batalla a la precariedad y, después de 151 años de hacer historia, anunció que no seguirá más como una institución educativa por ser financieramente inviable.

A través de una carta abierta, publicada el fin de semana en su página web, el instituto anunció que la generación de estudiantes egresada el pasado 12 de julio será la última en tener en sus cartas credenciales al SFAI como su alma máter.

“Después de muchos años de medidas de austeridad, difíciles campañas de recaudación de fondos y varias negociaciones inestables de posibles fusiones y adquisiciones, el SFAI ya no es financieramente viable y ha cesado sus programas educativos a partir del 15 de julio. El SFAI seguirá siendo una organización sin fines de lucro para proteger su nombre, archivos y legado”, declara la institución y continúa:

“A partir del 16 de julio, ningún estudiante o empleado ocupará el histórico campus del SFAI, un lugar hermoso y único en San Francisco, con su glorioso mural de Diego Rivera, exquisitas vistas de la ciudad y su arquitectura de estilo italiano que dialoga con el brutalismo de los años 60. En cambio, unos cuantos empleados administrarán los asuntos de seguridad, regulatorios, legales y financieros y se asegurarán de que los estudiantes y exalumnos puedan acceder a sus registros académicos”.

El mural de Diego, en entredicho

La sede del Instituto de Arte de San Francisco se ubica sobre la popular avenida Chestnut de la ciudad californiana. Ha visto desarrollarse en sus aulas a artistas como la fotógrafa Annie Leibovitz, el surrealista Man Ray, el expresionista abstracto Mark Rothko, la oscarizada cineasta Kathryn Bigelow y el propio José Clemente Orozco.

Dicho edificio es propiedad de la Universidad de California, mientras que el SFAI es propietario del mural de Diego, el primero que el mexicano pintó en su paso por suelo norteamericano en la década de los 30, valuado actualmente en unos 50 millones de dólares. Sin embargo, el instituto ha declarado que perderá la posesión del mural si incumple o pierde el contrato de arrendamiento del edificio.

Foto EE: Especial del sitio web de SFAI

Al respecto, explica la organización, “el SFAI está trabajando activamente con las comunidades de donantes locales e internacionales para proteger el fresco”, sin dar más detalles sobre el destino de la pieza mural de Diego Rivera, por lo que actualmente se encuentra desprotegida.

Se contempló su venta

En información previa publicada por El Economista, se dio a conocer que el instituto contempló la cesión de los derechos o bien la venta definitiva de la pieza como única alternativa a los problemas financieros que ya venían avisando y terminaron por reventar con la irrupción de la pandemia.

Uno de los posibles compradores de la monumental pieza, según indicó la prensa especializada en el país vecino, era el cineasta George Lucas, quien está construyendo el Museo Lucas de Arte Narrativo, en la ciudad de Los Ángeles, mismo que podría entrar en operaciones en 2023. Pero la transacción no se realizó y el SFAI logró mantener la pieza en el sitio donde Rivera lo pintó, sitio que se usó como sala de exposiciones y lleva por nombre Galería Diego Rivera.

En mayo pasado el SFAI anunció que recibiría una donación de 200,000 dólares por parte de la Fundación Andrew W. Mellon para garantizar la conservación del mural, así como la preservación y digitalización de las colecciones vinculadas con el histórico instituto. Ahora el tema en cuestión es el destino a futuro de la pieza del muralista mexicano.

ricardo.quiroga@eleconomista.mx

kg

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