La ciudad española de Pamplona quiere garantizar a las mujeres que estarán a salvo de los abusos durante las fiestas de San Fermín que comienzan esta semana, contrarrestando los llamados a boicotear el evento en protesta por la polémica sentencia contra los acusados de una violación grupal.

Cinco hombres, que se llamaban a sí mismos La Manada, fueron condenados en abril de este año por abuso sexual contra una joven de 18 años en las fiestas del 2016, un delito de menor gravedad que la agresión sexual que reclamaba la Fiscalía. La condena provocó revuelo y la posterior liberación bajo fianza del grupo desató más protestas.

Antes de que el viernes arranque esta fiesta regada de alcohol y famosa por las decenas de hombres que se hacen perseguir por toros a lo largo de estrechas calles, en las redes sociales han surgido llamados al boicot.

“Frente a esas campañas que llaman a no venir, haría un llamamiento a las mujeres, porque Pamplona es un espacio en el que la ciudad, su institución y la sociedad han dicho que no van a consentir las agresiones”, dijo la concejal de Seguridad y Convivencia de Pamplona, Itziar Gómez.

El municipio comenzó a realizar campañas para fiestas sin agresiones sexistas en el 2014, desarrollando una infraestructura que ahora incluye líneas de ayuda en docenas de idiomas para tratar incidentes. Este año lanzó una aplicación que permite a las personas contarle a la policía con sólo tocar un botón si sufren o presencian un ataque sexual, con una señal para que los agentes los localicen.

“Éste es un espacio de seguridad y de respaldo social e institucional, además de policial”, añadió Gómez, señalando que las mujeres reportan los ataques cada vez más.

En lugar de boicotear esta fiesta, algunas mujeres planean llevar camisetas negras esta semana en lugar de la tradicional vestimenta blanca con el objetivo de mostrar su rechazo a la decisión del tribunal de exculpar a La Manada de la acusación de agresión sexual.

El caso de La Manada ha aumentado la conciencia sobre las agresiones sexuales en toda España, donde frases como: “Te creo, hermana” y “Sola o borracha quiero llegar a casa” han resonado en las calles.