Los museos y recintos históricos de Palacio Nacional —como el Recinto a Juárez, el Recinto Parlamentario, la Galería de Palacio y el Museo Histórico— continúan siendo las atracciones históricas del inmueble civil más importante de México, abiertas a todo el público visitante, como han venido funcionando desde que fueron construidas. Nada de eso ha cambiado con el traslado de la residencia presidencial al palacio, ni cambiará, aseguró a El Economista Adriana Castillo Román, directora general de Promoción Cultural y Acervo Patrimonial de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y encargada de la Dirección General de la Conservaduría del Palacio Nacional.

Actualmente, ambas direcciones generales tienen a su cargo distintas áreas del monumento histórico, pero la idea es que éstas se fusionen en un sola dirección que podría denominarse Dirección General de Patrimonio Edificado, informó la maestra Adriana Castillo.

Esta fusión se alinea con el plan de austeridad impulsado el presidente de la República, pero sobre todo, dijo Castillo, para que exista un solo ente responsable del cuidado del Palacio Nacional y que no haya duplicidad de funciones.

Antes, las áreas presidenciales estaban a cargo del Estado Mayor Presidencial, y las áreas públicas y culturales eran gestionadas por las dos direcciones antes citadas, ambas pertenecientes a la estructura de la SHCP.

“Yo creo que quien era dueño del Palacio Nacional era el Estado Mayor, porque era el que estaba aquí mañana, tarde y noche, a diferencia de los mandatarios anteriores, que despachaban desde la oficina presidencial solamente los días conmemorativos o en las recepciones de las visitas de Estado”, manifestó Castillo.

La nueva sala de juntas

El presidente Andrés Manuel López Obrador anunció el 13 de septiembre que el antiguo salón comedor del Palacio Nacional se convertirá en una sala de juntas que llevará el nombre de Daniel Cabrera y los Olvidados.

“Ahí están los héroes de las tres transformaciones, y en un muro vamos a tener a Valentín Campa, Othón Salazar, Demetrio Vallejo, Heberto Castillo, el doctor Nava y otros, que en su tiempo lucharon por la justicia, la democracia y ayudaron a que se lograra esta Cuarta Transformación”, comentó el primer mandatario en su conferencia matutina.

El presidente detalló que llamaría esta nueva sala Daniel Cabrera porque es el periodista que más admira, fundador del periódico de la Revolución El Hijo del Ahuizote.

Adriana Castillo confirmó el anuncio presidencial y detalló: “Habrá retratos de Hidalgo y Morelos, referentes a la Independencia, la Reforma con Benito Juárez, la Revolución con Francisco Villa y Emiliano Zapata.

“Y en esta Cuarta Transformación, el presidente está incorporando a quienes fueron líderes de movimientos sociales en el siglo XX”, acotó.

“Algo importante que decir de esa sala es que hay obras de artistas provenientes del programa de Pago en Especie y otras obras que fueron donadas al gobierno de México”, pero destacó que la novedad de este nuevo salón presidencial estará ilustrado en gran parte con obra de Raúl Anguiano. “No sólo la que pagó en especie, sino también muchos cuadros que fueron obras donadas”, aseguró.

¿Quién fue?

José Raúl Anguiano Valadez nació en Guadalajara en 1915, en su carrera se destacó como muralista y grabador. Perteneció a la segunda generación de muralistas con O’Gorman y González Camarena.

Fue fundador del Taller de Gráfica Popular, en 1938, y miembro fundador de la Salón de la Plástica Mexicana. Impartió clases en la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado La Esmeralda. Vivió y murió en la Ciudad de México, el 13 de enero del 2006.