El Archivo Técnico de Arqueología del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), uno de los más importantes en la materia a nivel mundial, nació y se construyó en gran medida por la voluntad de una persona visionaria y amante de la arqueología mexicana: José Luis Ramírez Ramírez. El INAH, su casa por más de cinco décadas, lamentó profundamente la pérdida de “Pepe”, como lo conocía la comunidad científica, quien falleció este miércoles 25 de noviembre a los 75 años de edad.

Desde ese lugar, que fue conformando desde 1968 cuando ingresó al INAH, oculto entre pilas de documentos bien clasificados en estantes, como si fuera el abad de un antiguo monasterio, Pepe Ramírez guiaba siempre afable a todo aquel que llegaba ese repositorio buscando el informe de alguna temporada de campo, actas de las sesiones del Consejo de Arqueología, planos, mapas, fotografías de sitios sin excavar… la historia de esta disciplina en México, la cual, pese a no ser arqueólogo, conocía como pocos.

José Luis Ramírez fue conformando el archivo con lo que para otros era simple papelería, burocracia, documentación que con el tiempo fue convirtiéndose en base de exploraciones arqueológicas e investigaciones que derivaron en tesis de licenciatura y posgrado. Su crecimiento fue tal, que tuvo varias sedes: el Museo Nacional de la calle de Moneda No.16, el Palacio del Marqués del Apartado, en el Centro Histórico de Ciudad de México, y el actual, ubicado en Avenida Revolución No.1900, en la colonia San Ángel.

En 2014, el INAH  le hizo un reconocimiento en el Museo Nacional de Antropología (MNA), por 45 años de trayectoria laboral. Ante sus admiradores, varios de ellos reconocidos arqueólogos, manifestó que no quería dejar el Instituto Nacional de Antropología e Historia, sin haberle dado algo de beneficio a la arqueología mexicana. Su humildad mereció sentidos aplausos que resonaron en el Auditorio Fray Bernardino de Sahagún.

En septiembre de 2018, cuando cumplió cinco décadas de trabajar en el Instituto, se manifestó emocionado por la eventual conversión del repositorio en Archivo Nacional de Arqueología, una vez que se instaure de nuevo en el lugar donde surgió hace un siglo el antiguo Museo Nacional de Arqueología, Historia y Etnografía, hoy MNA. Para él, lo más importante era que el acervo, conformado por aproximadamente nueve mil informes y proyectos que dan cuenta de la labor arqueológica en nuestro país, contara con las mejores condiciones de conservación y resguardo.

Pepe Ramírez Comentaba que uno de los “tesoros”, el documento más antiguo, era un título de tierras procedente de Tlaxcala, fechado hacia 1615; sin embargo, el grueso del corpus va del siglo XVIII al XXI, y ha seguido aumentando gracias a la donación de archivos personales de arqueólogos de la talla de Enrique Nalda y Alejandro Martínez Muriel, por mencionar a algunos.

El Archivo Técnico de Arqueología, indicaba Pepe Ramírez, heredó documentación del citado Museo Nacional, y a partir de 1973 con la creación del Consejo de Arqueología, fue sumando las propuestas nacionales y del exterior que llegaban a este órgano consultivo del INAH. Otra fuente importante de documentación fue la generada por la entonces Dirección de Prehistoria, fundada en 1952 y desaparecida en 1988, por una reestructuración administrativa.

Reacciones

El director general del INAH, Diego Prieto, escribió en Twitter: ``Con mucha tristeza me entero de la muerte de José Luis Ramírez, Don Pepe, quien durante medio siglo estuvo a cargo del Archivo Técnico de Arqueología del INAH. Esforzado y celoso trabajador, con un gran conocimiento de la historia de la arqueología mexicana. ¡Descanse en paz!, remata el antropólogo.

Hoja balanceándose en el viento  

Destacados arqueólogos también expresaron su pesar por la pérdida y reconocieron la labor incansable de "Don Pepe". "Fallece uno de los pilares del INAH, memoria viviente de la arqueología nacional por más de medio siglo. Luchó incansablemente para que el Archivo de Arqueología no fuera relegado por los políticos en turno", escribió en Twitter el doctor Leonardo López Luján.

Agregó que "el mejor homenaje que podemos hacer a Don Pepe Ramírez y a su vida de entrega al INAH es regresar el Archivo de Arqueología a la Casa del Marqués del Apartado, lugar de donde fue desalojado por las autoridades para construir un "Museo de Museos" que todos sabemos en qué terminó".

"Lamento mucho el fallecimiento de don Pepe Ramírez, celoso guardián del Archivo Técnico del INAH y defensor del patrimonio documental del Instituto. Fue un buen amigo y una gran persona. Descanse en paz", escribió la arqueóloga Adriana Velázquez Morlet, delegada del INAH en Campeche, en su cuenta de Facebook. 

"Acaba de morir Don Pepe Ramírez, responsable del Archivo Técnico de Arqueología del 

@INAHmx por más de medio siglo. ¡Qué tristeza más grande! Ser su compañero, ser su amigo, ha sido uno de los privilegios más grandes de mi vida. ¡Paso a un grande de la arqueología de México!, escribió en Twitter el historiador César Moheno, exsecretario técnico del INAH.