Santiago de Chile.-Sergio Larraín, considerado el mejor fotógrafo chileno de todos los tiempos, murió el martes. Tenía 81 años.

Larraín falleció en su casa de Ovalle, 400 kilómetros al norte de Santiago, informó el diario Ovalle Hoy en su sitio web, sin detallar la causa del deceso.

El fotógrafo se retiró a esa ciudad en los años 70, cuando cambió abruptamente la fama y el dinero por la meditación y el estudio de una filosofía oriental.

Una de sus famosas fotografías inspiró el cuento "Las babas del diablo" del escritor argentino Julio Cortázar, quien se basó en "una historia de malas costumbres" que Larraín le contó que captó en el interior de la catedral de Notre Dame, en París.

Sus trabajos aparecieron en revistas como Paris Match, Cruzeiro y Life, entre muchas otras.

Fue tal su talento que en 1959 fue invitado a incorporarse en la prestigiosa agencia Magnum, recomendado por el fotógrafo francés Henri Cartier-Bresson, y dos años después ya era uno de sus miembros asociados.

Exposiciones de sus fotografías se realizaron en Nueva York, Berlín, Valencia, Londres, Chicago y otras ciudades.

Publicó varios libros, el más conocido "El rectángulo de la mano".

Sorpresivamente abandonó todo para recluirse en Ovalle, donde vivió hasta morir.

BVC