“En este momento, el mundo está dividido por la manera en la que la pandemia (de Covid-19) está impactando. Algunos países son muy exitosos, otros, en cambio, son un desastre, y me temo que las Américas, en su conjunto, son parte del desastre: Estados Unidos, Brasil, Perú, Ecuador, México. Y debo advertir que no vamos a resolver la crisis económica hasta que esta epidemia esté bajo control”.

Así lo dijo el economista, escritor, diplomático y académico estadounidense Jeffrey Sachs, como parte de su ponencia “Educación sustentable post Covid-19”, efectuada vía remota y organizada por las oficinas en México de la Red de Soluciones para un Desarrollo Sostenible (SDSN, por su sigla en inglés), una iniciativa global de las Naciones Unidas de la que Sachs es director.

El también egresado de Harvard afirmó que la crisis sanitaria en México y el resto de la región es consecuencia de la falta de liderazgo y de la implementación de políticas poco rigurosas para la aplicación de pruebas de infección, rastreo de contactos, evaluación de potenciales brotes y aislamiento de casos sospechosos. En ese sentido, hizo referencia de la administración del presidente  Andrés Manuel López Obrador, y lamentó que en sistemas políticos como el nuestro y el de su país los presidentes sean “demasiado poderosos”.

“Desearía que el presidente en México se hiciera cargo del asunto, pero no lo está haciendo. Por mucho tiempo se la pasó diciendo ‘no se preocupen, vayan a eventos, abrácense, entre otras cosas’. Por supuesto, otros políticos en el país supieron que eso era peligroso y mataría a muchas personas, pero, lamentablemente, en nuestros sistemas presidenciales hay demasiada dependencia hacia lo que piensa una sola persona. Sinceramente no creo que México tenga el virus bajo control. El presidente tiene que aprender a escuchar y aprender, así como los gobernadores deben de ser rigurosos en el control de la epidemia”, opinó.

Asimismo, hizo referencia de las acciones del presidente estadounidense, Donald Trump, para hacer frente a la pandemia de cara a las elecciones presidenciales previstas para llevarse a cabo en noviembre próximo, una contienda, opinó, en la que ambos partidos solamente “pelean por el poder”. Refirió que, en este punto de la crisis sanitaria, en ese país quizás ya se hayan alcanzado los 30 millones de personas desempleadas por efecto de la crisis.

“Además sobrepasamos las 100,000 muertes. Es importante ponernos a pensar qué estuvo mal. Tenemos un presidente que, dicho de manera vernácula, es horrible, ignorante y un narcisista. Llegamos a esa cantidad de muertes porque el gobierno es completamente incompetente”.

Fue consultado sobre cuál es su observación del ambiente geopolítico a partir de la crisis, a lo cual respondió que es de cero cooperación, en gran parte por la tensión impuesta desde el gobierno estadounidense al culpar a su similar chino por el origen de la pandemia. Dijo que esto obedece a una mentalidad estadounidense perpetuada la rivalidad y el ataque. Calificó esta posición global como “un juego político” distanciado por completo de una solución.

 “No creo que sea nada viable tener una vacuna en un corto plazo. Incluso si tuviéramos una ya desarrollada, tendríamos que ver pasar un año para tener certeza de que es segura antes de aplicarla a millones y millones de personas. Deberíamos de estar seguros antes de los envíos. Así que no creo que tengamos una pronto. Y me preocupa que las noticias recientes sobre el desarrollo de vacunas (en Estados Unidos) sean, en su mayoría, propaganda para Trump y, quizás, algún tipo de fraude financiero por parte de algunas de las compañías, porque ellas podrán decir ‘conseguimos una vacuna’ y entonces sus acciones ascenderían enormemente y puede resultar que el CEO de una de estas compañías había estado vendiendo en secreto sus acciones al mismo tiempo de que hablaba del milagro del que fue capaz su firma. Podría haber incluso un fraude financiero. Ya se verá. No lo estoy afirmando, solamente digo que se trata de un comportamiento muy sospechoso. El punto es que no tendremos una vacuna pronto, así que la única manera de controlar esto es tener un sistema de salud fuerte”.

Cultivar las virtudes, la solución

Dijo que la postura SDSN es que el mundo necesita políticas a partir del conocimiento y “no políticas de odio, de división, demagogia ni populismo. Necesitamos sistemas con expertos que comprendan las complejidades y sepan interpretar las necesidades del medio ambiente y de las sociedades, para vaciarlo en políticas públicas que den pie a un desarrollo sostenible.

“Un desarrollo sostenible consiste en tener prosperidad de una manera inclusiva socialmente. Eso requiere de mucho conocimiento y es ahí donde las instituciones educativas tienen injerencia. Necesitamos cultivar las virtudes intelectuales y morales en las universidades y aplicarlas para formar nuevos líderes que aborden las problemáticas con racionalidad, asertividad y elijan el bien común. Es por eso que los Objetivos de Desarrollo Sostenible son tan importantes. Debemos capacitar a los jóvenes en las artes del desarrollo sustentable, incluyendo en nociones de ciudadanía global, conocimiento sobre las epidemias y cambio climático. Y no solamente es el trabajo de las universidades, sino de la escuela primaria y secundaria”, concluyó.

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kg