Provenientes de Rusia y Polonia, México acogió a la familia de Feldman en tiempos de guerra.

Jessica Feldman nació en Cleveland, Ohio, Estados Unidos, el 25 de marzo de 1972; llegó a la Ciudad de México a los 5 años de edad.

Cuando entró a la escuela hablaba con un acento “raro” para los demás, por lo que era muy tímida, así que pintar le dio un gran poder de comunicación y paz interna. Creativa desde pequeña, le encantaba usar materiales que encontraba para crear cosas; su madre la metió a muchos concursos de pintura, ganando varios y siendo entrevistada para la televisión, fue así que desde temprana edad expuso en el Castillo de Chapultepec y en el Museo Tamayo.

“Cada quién tiene su herramienta para poder generar e intercambiar ideas, y así poder expresarse de la mejor manera. Empecé a pintar de forma natural, sin saber que eso era lo que necesitaba, desde pequeña utilicé este don para jugar, hablar, discutir, gritar y sentir. Para mi pintar es una necesidad básica, aunque me dediqué profesionalmente hasta más tarde, la pintura siempre fue mi compañera”, afirma Jessica.

¿Qué significa ser mujer en México? ¿Qué retos enfrenta una mujer en una industria dominada por artistas masculinos? ¿Cómo logró una mujer mexicana convertirse en una de las protagonistas más importantes de Latinoamérica?

“Ser mujer en esta carrera es muy difícil, muchas veces no somos tomadas en cuenta de manera profesional, siento que todavía hay una preferencia hacia los Artistas hombres en cuanto a reconocimiento… desafortunadamente como mujer pero afortunadamente como artista, fue mi arte el que me abrió el camino”.

Practicó gimnasia olímpica hasta los 20 años. Estudió en la misma escuela desde primaria hasta preparatoria, cuando terminó se mudó a Israel, donde trabajó ordeñando vacas y cuidando becerros. Posteriormente se fue de “mochilera” por Europa, aprendiendo culturas y formas de vivir. Siempre tuvo una predilección por los animales, por lo que, a escondidas, los llevaba a su casa para cuidarlos.

“No sentía que ese era mi camino (la pintura), solamente lo hacía por satisfacción y necesidad. Cuando decidí dedicarme al arte de manera profesional fue mucho más adelante en mi vida, un día estaba en un curso en California, al aire libre, y sentí esa felicidad pura de conectar conmigo, pintando sin nada que me distrajera, ahí, por primera vez, consideré la posibilidad de poder trabajar realmente en mi pasión, así que dejé mi trabajo y me puse a pintar. Hice una exposición que fue muy bien recibida, dos galerías me pidieron obra, me sentí segura de poder seguir en este camino, y lo he hecho hasta ahora”, comenta para El Economista.

Estudió la carrera de Médico Veterinario Zootecnista en la UNAM. Su formación en el arte incluye Óleo y pintura contemporánea en el Museum of Fine Arts (MFA) en Boston, Massachusetts, EU; Composición y dibujo en Art Miami, en Miami, Florida, EU; Paisaje al óleo en el Museo Nacional de Arte (Munal) en la Ciudad de México; fue alumna en la Academia de San Carlos y en la Academia de Arte de Florencia. Tomó cursos con importantes maestros como Isaac Stavans, Jose Luis Corella, Javier Arizabalo, Omar Ortiz, Francisco Vázquez, Magda Torres Gurza y Michael Carson. Conocer su trayectoria de aprendizaje deja en claro que es una mujer entregada a su oficio, convirtiéndola, como se acostumbra decir en la industria, en una maestra.

Un tema recurrente en su obra es el empoderamiento de la mujer. Fotos: Cortesía

¿Cuál es tu principal fuente de inspiración?

“Mi inspiración viene de la vida diaria, de lo que me pasa personalmente y lo que siento, confiesa.

“Me inspira y emociona la creación de ideas nuevas, me encanta la imaginación y los retos, me gusta sobrepasar lo difícil o lo que se cree que es imposible.

“Me inspira la gente con todo lo que son e implican, sus alegrías, sus historias, sus aciertos, sus fallas, las conexiones que hacen, los que impulsan un cambio, los que se dan por vencido, los que se dejan llevar por la corriente.

“Me inspira mucho la mujer y todo lo que tiene que hacer para crear un cambio, esa tenacidad y empuje que necesita para salir adelante, ya sea en pequeñas o grandes cosas”.

El estilo de su obra es Op Art (Arte óptico), pero también encontramos Figurativo, siendo su sello característico el Figurative Op Art. Su principal tema es el empoderamiento de la mujer.

“Me gusta mucho la figura humana pero al mismo tiempo me encantan las formas geométricas, además de que el movimiento y vibración creado en el ojo se me hace fascinante, como parte de un juego, y como siempre me ha gustado jugar y divertirme, quiero que los demás lo hagan conmigo, así que cree un estilo diferente, una fusión, el Arte Óptico Figurativo”, asegura.

Un tema recurrente en su obra es el empoderamiento de la mujer. Fotos: Cortesía

Con una visión clara y mucho trabajo, en 20 años logró posicionarse como una de las exponentes mexicanas más importantes en la escena internacional, cuenta con 10 exposiciones individuales y 35 colectivas en prestigiosos lugares como el Senado de la República, la Secretaría de Relaciones Exteriores, la Lotería Nacional, el Metro de la Ciudad de México, el Museo José Luis Cuevas, el Museo Jumex, el Museo de Arte Moderno del Estado de México, Casa Jalisco en Guadalajara, y muchos recintos culturales más; en 1999 participó en la Bienal de Florencia; ha representado a México en Ferias de Arte internacionales como Zona Maco, Miami River Art, Art Fair MX, Art Taipei, entre otras; ha tenido presencia en importantes subastas en el Museo Soumaya y Morton, por destacar solo dos plazas.

¿Quién es Jessica Feldman? Es mujer, es mexicana, es protagonista del arte contemporáneo.

Historias así de deben no solo conocer, sino reconocer, porque además de figurar en una industria tan compleja, pone en alto el nombre de México.

“Me gustaría ser recordada como una mujer luchadora, trabajadora, creadora. Alguien que se propuso un camino y se enfocó en lograr una meta, como una persona alegre, motivadora, que siempre buscó crear algo novedoso y divertido. Que me consideren una mujer Artista seria y respetada con una trayectoria importante”, concluye.

*El autor es fundador y director de Héctor Díaz Gallery.