En América Latina hay cuatro barreras que han impedido que el cáncer de mama tenga un diagnóstico temprano y que siga siendo la principal causa de muerte en mujeres: falta de concientización, insuficiente educación, escasa tecnología y falta de médicos radiólogos.

Eso lo detectó en algún momento Guillermo Pepe, un economista argentino que tras emprender en varios nichos de tecnología, terminó dándose cuenta del gran desafío ante el cáncer de mama y de la necesidad de una atención integral junto con una adecuada implementación de tecnología hacia esta enfermedad que mata a 1 de cada 8 mujeres que ataca.

Le ayudó ser hijo de un médico especialista en cáncer de mama, quien estaba frustrado porque hacía todos los esfuerzos pero no veía que mejorara la situación de las pacientes afectadas con ese cáncer. Decidió comprar mastógrafos de alta calidad y última generación, instalarlos en lugares donde no había acceso a una atención médica de calidad, conformó Mamotest y encontró un esquema de alto volumen que funciona.

Eso fue en 2012. Algo hizo bien. El sistema en Argentina demostró ser financieramente exitoso y creció hasta convertirse en una red de centros de diagnóstico y soluciones de telerradiología que da servicio a pacientes del sector público y privado a gran escala.

Hoy Mamotest es una organización de impacto social de telerradiología especializada en detección de cáncer de mama, que brinda servicios asequibles y de alta calidad en lugares desatendidos. Como fundador y director ejecutivo de Mamotest, Pepe expone en entrevista con El Economista que el mayor logro fue encontrar la manera de aprovechar la telerradiología para trascender barreras socioeconómicas y geográficas. Gracias a ello en su país se está logrando democratizar el acceso a un diagnóstico precoz de alta calidad. Ello, a su vez, está incidiendo en reducir drásticamente las tasas de mortalidad por cáncer de mama.

La primera red de telemedicina en Argentina

Sus logros en Argentina se traducen en más de 100,000 mamografías al año, una red de 15 centros de diagnóstico e inclusive una legislación para que las mujeres puedan tener días libres para realizarse exámenes clínicos. Esta iniciativa, por cierto, ya fue retomada en México, específicamente en el estado de Yucatán, y está por concretarse en Nuevo León.

Con su experiencia en Argentina, Mamotest demostró capacidad de unir todos los elementos. Por ejemplo, brinda apoyo para transportar a las mujeres a los centros de diagnóstico y garantiza que sus equipos sean de la mayor calidad con tecnologías especializadas no sólo para tomar la imagen sino para observar las mamografías en pantallas de 2.5 pixeles, en alta resolución y de grado médico.

Se entiende porqué Mamotest fue reconocida por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) como una de las cuatro compañías globales para impulsar soluciones de tecnología en salud; eso fue este 2021 en la Cumbre Financiera de Ginebra. También ha recibido premios del American College of Radiology y de la Universidad de Harvard.

Respaldo de MSD para llegar a México

MSD -que en Estados Unidos y Canadá opera como Merck & Co. Inc- decidió invertir en este proyecto y, con ello, Mamotest cerró una ronda de financiación de 1.6 millones de dólares con los que podrá expandir sus servicios y soluciones tecnológicas a toda América Latina con una visión de crear acceso universal.

A partir de ese respaldo, el primer país donde Mamotest entra con fuerza es México. Y tiene mucho sentido pues aquí los desafíos en cáncer de mama son enormes siendo el cáncer que más mata a mujeres pese a las campañas anuales, a la compra de mastógrafos y a esfuerzos aislados de muchos instituciones. La realidad es que hoy en México menos de la mitad de las mayores de 40 años recurren a hacerse la mastografía cada año como se recomienda, conforme una encuesta reciente auspiciada por la empresa Avon.

Mamotest con el paso del tiempo ha encontrado los caminos para aplicar inteligencia artificial en facilitar el diagnóstico. Tiene pocos médicos y muchos más técnicos radiólogos quienes suben la información a la nube para ser analizada por especialistas que interpretan los resultados en menos de 24 horas.

“Imagínate que un radiólogo tuviera que ver más de 200 radiografías, el ojo se cansa y ya no distingue las anomalías. Hay algunas que son imperceptibles para el ojo humano”. En este sentido para Mamotest es fundamental encontrar los casos de riesgo y tomarlos como prioritarios, comentó María José Rosa, directora de Comunicación de Mamotest, quien ya está instalada en México haciendo vínculos y empujando la iniciativa con fuerza.

En México es muy común que se lancen campañas para detectar cáncer de mama. El problema es que no siempre hay quien interprete, de modo que se ha vuelto un cuello de botella. El reto es que el ciclo se cierre al tener no sólo la mastografía oportuna sino la interpretación certera y de ahí el tratamiento oportuno y adecuado.

Un convenio con grandes posibilidades

El momento es muy oportuno para la entrada de Mamotest a México, pues aquí no sólo se centrará en diagnóstico, sino en seguimiento a pacientes para verificar que sí tengan la atención y tratamiento adecuado. Es donde aparece el acuerdo con el Consorcio Mexicano de Hospitales que integra a más de 50 hospitales en las principales ciudades del país. Su director Javier Potes comenta:

“En los hospitales CMH no tenemos un método de captación de pacientes como lo tiene Mamotest, es donde vemos factibles sinergias, y alinearnos con la calidad de equipos y tecnología así como las normas que Mamotest maneja”. Y coincide en que es fundamental tener la interpretación correcta con la certeza y calidad que opera Mamotest.

Empezarán con un primer centro este año en ciudad de México, previendo establecer 10 centros en diferentes ciudades del país para 2022.

La siguiente etapa a la que Mamotest se dirige es aplicar inteligencia artificial (IA) en su plataforma para hacerla capaz de asignar un tratamiento en función de la herencia de la paciente y las características del tumor. La idea es que la IA sea respaldo del médico; para ello ya tienen alianza con Vara, una plataforma alemana, la primera certificada impulsada por IA para detectar cáncer de mama.

Es un aspecto que para México resultará muy útil ante el déficit importante de radiólogos capacitados para interpretación correcta de mastografías.

maribel.coronel@eleconomista.mx