Durante la conferencia matutina desde Palacio Nacional de este lunes, el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, ofreció un repaso por la lista de 100 compromisos asumidos el 1 de diciembre de 2018, durante su toma de protesta como primer mandatario. Cuatro de ellos están vinculados con la cultura o la ciencia y la tecnología.

En el punto número ocho se comprometió a proteger el patrimonio cultural de México e impulsar la formación artística desde la educación básica, así como apoyar a creadores y promotores culturales, mismo que señaló como cumplido en su revisión uno por uno.

“Lo hemos hecho. En todas las comunidades se está apoyando a artesanos, músicos y a quienes promueven la cultura”, explicó brevemente.

Sin embargo, su dicho contrasta con la serie de desacuerdos expresados por los colectivos de artistas y gestores de la cultura No Vivimos del Aplauso, Asamblea por las Culturas y Moccam, los cuales en los últimos meses se han manifestado y han generado contrapeso ante la Secretaría de Cultura para la discusión de temas como la falta de apoyo a trabajadores precarizados por la situación de emergencia sanitaria y económica.

El fin de semana estos colectivos presentaron una queja ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH)para denunciar que “la Secretaría de Cultura a través de sus servidores públicos, no han asumido su responsabilidad con los cargos que les fueron conferidos, operando específicamente para intereses de grupo, partidistas y de la Presidencia de la República, dejando de manifiesto que sus mandatos obedecen a intereses ajenos a nuestros derechos fundamentales; mismos que resultan racistas, discriminatorios y discrecionales”.

Hicieron del conocimiento de la CNDH que el derecho a la participación en las políticas públicas en materia cultural “es violentado (...) fingiendo y simulando una participación a través de foros y supuestos parlamentos abiertos y consultas discrecionales a modo, sin representatividad, sin carácter resolutivo y sin vinculación a los procesos nacionales legislativos y de toma de decisiones en todos los niveles de gobierno”.

Los de cine no piensan igual

El punto 37 de su lista de compromisos, el presidente mencionó la cancelación de los fideicomisos “o cualquier otro mecanismo utilizado para ocultar fondos públicos y evadir la legalidad y la transparencia”. Entre estos figura el Fondo de Inversión y Estímulos al Cine (Fidecine), que tiene una sentencia de extinción.

Al respecto, el mandatario abundó: “esto no les gustó nada a los intelectuales orgánicos o seudocientíficos que cobraban por todos lados. Claro que estamos a favor de la ciencia, claro que estamos a favor de la cultura. No estamos a favor de los privilegios y la corrupción. Que no se confunda nadie. Por eso está el proceso, porque todavía está por aprobarse la cancelación de los fideicomisos”.

En contraste, este domingo el Fidecine fue defendido de manera reiterada por la comunidad cinematográfica durante la 62ª edición de los Premios Ariel.

“Son mecanismos que han sido conquistas de la lucha de este gremio por un cine mexicano de relevancia cultural, soberano y diverso. No permitamos un retroceso en el ámbito del fomento a la cinematografía en la ley”, dijo Mónica Lozano, presidenta de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMACC), por mencionar un ejemplo de quienes defendieron al Fidecine en la ceremonia.

Finalmente, en el punto 61, López Obrador listó la apertura de Los Pinos para todo el público y se expresó sobre el proyecto prioritario para la integración de las distintas secciones del Bosque de Chapultepec como un complejo cultural en el que, se prevé una inversión de poco más de 10,685 millones de pesos a lo largo el sexenio, de los cuales el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación para el ejercicio fiscal 2021 (PPEF 2021), ahora en el Legislativo para su revisión y aprobación, proyecta entregar 3,508 millones de pesos, lo que equivale al 25.08% del presupuesto total para el Ramo 48, Cultura, para el próximo año y dejaría con recortes prácticamente a todas las dependencias del sector.

En el noveno punto, López Obrador comprometió el apoyo para la investigación científica y tecnológica a estudiantes y académicos con becas y otros estímulos, además de proponer al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) como coordinador del Plan Nacional para la Innovación. También lo dio como cumplido.

“Hemos entregado 15% más de becas a estudiantes que tienen que ver con la ciencia y la tecnología”, afirmó.

Sin embargo, este mismo fin de semana se atomizó la postura en desacuerdo de la comunidad científica en contra de la probable extinción de los fideicomisos para el sector, misma de la que este diario dio constancia en su edición del lunes.

ricardo.quiroga@eleconomista.mx