Fueron elegidas para el montaje de la exposición La cruz y la piedra: los primeros pasos de los agustinos en la Nueva España 20 obras escultóricas y plásticas. La muestra se inaugura este 9 de diciembre en el Ex Convento de Culhuacán.

El objetivo de esta histórica exhibición es mostrar el inicio de la evangelización en los territorios recién conquistados, bajo la responsabilidad de las ordenes mendicantes, en este caso, de los frailes agustinos.

El pueblo Culhuacán es uno de los 12 pueblos de la delegación Iztapalapa. Está ubicado en la ladera poniente del Cerro de la Estrella. Limita al norte con el pueblo de Iztapalapa de Cuitláhuac, y por el sur con los de San Andrés y Santa María Tomatlán. Fue uno de los lugares que inició con los 300 años de vinculación con Europa y, por ende, con el proceso de evangelización, informaron Carmen Mendoza y Ana Gabriela Bedolla, quienes fueron las encargadas de realizar el proceso de investigación de este proyecto.

La muestra la conforman 20 piezas en las que ponderan la fotografía y la escultura pertenecientes a las colecciones del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Serán cinco los temas en que se dividirá el recorrido: La Fragua, que aborda los antecedentes que propiciaron el viaje de los españoles a América; Oro, gloria y evangelio, que era la consigna de Hernán Cortés con la que convenció a sus compañeros a aventurarse a tierras desconocidas, la llegada de las órdenes religiosas y el sometimiento de los indígenas; Transformación de un territorio sagrado, que hace referencia al altépetl y sus calpullis, convertidos en pueblos de indios y sus barrios; y a la imposición de creencias y prácticas; Pugnas, negociaciones y leyes, en la que se describe las condiciones entre el clero secular y el regular, entre los conquistadores y la corona; y Fe, esperanza y caridad, que expone las ideas y preceptos de la orden y su expansión en Nueva España, y el caso Culhuacán.

Las obras

Las encargadas de la investigación mencionaron que dentro de los piezas elegidas se podrá encontrar la escultura de un Cristo de caña, muy popular en su época, que, como dato curioso, añadieron, con la llegada de los religiosos comenzaron a hacer figuras enormes de pasta de caña, pero que en realidad eran de un peso muy ligero.

Además, contará con una escultura de San Agustín, otra de San Juan Evangelista y una pintura de la Santísima Trinidad.