La temporada actual de transmisión de influenza tuvo un inicio anticipado, pero aunque mantiene una tendencia ascendente, es la esperada. Al corte de la semana 1 del 2019, se han confirmado 1,938 casos positivos de influenza. El virus que predomina en la temporada es A H1N1 con 83.6%; B con 10%; A no subtipificada 5.5%, y A H3N2 con 0.9 por ciento.

A pesar de encontrarnos en términos normales, han fallecido 143 personas debido a una complicación de la enfermedad, la cual pudo haberse prevenido con la vacuna. La mayoría de los casos que se han complicado son personas que desde luego pertenecen a un grupo de riesgo, pero sobre todo, hay un denominador importante, 97% no fue vacunado, explicó el doctor Hugo López-Gatell Ramírez, subsecretario de prevención y promoción de la salud, de la Secretaría de Salud.

Recordó que la vacunación contra la influenza es gratuita y responsabilidad del gobierno, pero se requiere que la población acuda a los centros y esté receptiva a la misma. “Quedan alrededor de 25 semanas para que acabe la temporada, prácticamente vamos a la mitad y todavía hay vacunas por usar”.

Cada año el sector salud compra alrededor de 30 millones de vacunas contra la influenza. López-Gatell recordó que la vacuna no interrumpe la transmisión de influenza, sino que está destinada a disminuir el peligro de complicación y de muerte en las personas susceptibles, por ello no se trata de una vacuna de aplicación universal. Esto además rompe el mito de que “por ser vacunado, me dio influenza”.

Hasta ahora se han puesto 21 millones 700,000 de 31 millones 600,000. “Vamos a 68.7% de la aplicación, esto a mitad de la temporada, por lo que debemos acelerar el paso”, agregó.

Población en riesgo

A pesar de que la influenza tiene sintomatología parecida a la de un catarro, pues se presenta dolor de garganta, escurrimiento nasal y fiebre, en este caso, se agregan dolor muscular, sobre todo en pecho y tórax, la fiebre es de mayor grado y los síntomas más prolongados (hasta dos o tres semanas).

Las autoridades pidieron tener especial cuidado con menores de cinco años, adultos mayores de 60, personas con obesidad, insuficiencia cardiaca, enfermedades crónicas que deprimen el sistema inmune, como diabetes, cáncer o VIH, pero sobre todo hicieron énfasis en las mujeres embarazadas, quienes han mostrado temor a la vacuna, poniendo en riesgo su salud.

Es importante mencionar que en 95% de los casos de influenza, el cuerpo y su sistema inmune es capaz de defenderse, eliminar el virus y recuperarse; “el otro 5% de la población es el que sí se puede complicar, porque pasa de ese síndrome respiratorio parecido al catarro a una infección de las vías respiratorias, concretamente los pulmones (neumonía viral) que después se puede complicar por sobre infección con bacterias y en algunos casos puede llevar a la muerte”.

Para dar una idea, en todos los países del mundo, todos los años, hasta la tercera parte de la población se infecta con el virus de influenza, de ellos, alrededor de 10% tiene el síndrome clínico, explicó el especialista.

Por último, recordó que la vigilancia epidemiológica no es un registro exhaustivo de casos, ya que desde el 2006 la Organización Mundial de la Salud recomendó hacer una vigilancia más científica optimizando los recursos y tomando los datos para interpretar en su conjunto y de manera comprensiva el comportamiento de la influenza.

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