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Las Pavorosas arranca del olvido a mujeres poetas y activistas mexicanas del siglo XX
El corpus de mujeres poetas libertarias, militantes y activistas mexicanas del siglo XX tendrá una segunda edición, tras agotarse el tiraje inicial en noviembre de 2022, un mes después de su publicación.

Tania Jaramillo, María José Ramírez Jiménez, Aketzaly Moreno y Claudia Sandoval, compiladoras de Las Pavorosas. Foto: Cortesía
Las Pavorosas arranca del olvido 36 voces de poetas transgresoras del siglo XX que continúan cimbrando la realidad mexicana, lacerada por distintas expresiones de la violencia. El corpus literario tendrá una reedición a finales de marzo de 500 ejemplares, después de que la primera se agotó a un mes de su publicación, en noviembre de 2022.
Esta obra autogestiva realizada por la editorial independiente Dogma busca reconstruir una memoria histórica feminista con un lente crítico para brindar coordenadas a la lucha abanderada por mujeres contra la violencia machista y defensa de sus derechos.
La primera edición de Las Pavorosas constó de 500 ejemplares, por lo que esta reedición con la misma cantidad, que puede sonar limitada en comparación a los grandes sellos editoriales, convoca a dar espacio a voces disruptivas dentro del canon literario.
El corpus se logró gracias a la ardua investigación de rescate, durante dos años, de las escritoras Tania Jaramillo, María José Ramírez Jiménez, Aketzaly Moreno, Claudia Sandoval y de Iván Cruz Osorio, editor de Dogma y Malpaís, quienes a pesar de tener diferentes retos para recopilar las obras y biografías de las escritoras, lograron reconstruir una memoria que reivindica la lucha de las mujeres mediante textos poéticos que resuenan en un público lector que actualmente busca leer a más escritoras.
Las Pavorosas es el título elegido en homenaje al grupo de artistas comunistas Aurora Reyes, Concha Michel, Frida Kahlo, entre otras, quienes se autonombraron de esa forma para delimitar las problemáticas por su condición de ser mujer en relación con sus camaradas hombres del Partido Comunista Mexicano.

El interés que ha causado esta recuperación de obras en el público se debe no sólo al título incendiario, sino también a la tendencia que expone en sus interiores: voces que a través de la búsqueda íntima que la poesía permite “no acataron el mandato del silencio” y nombraron las violencias machistas no declaradas así, situándose desde su experiencia de ser obreras, militantes y rebeldes en un periodo lleno de transformaciones en nuestro país, lo cual también trastoca la vida de las mujeres actuales en México, debido a la crisis de violencia, la alta tasa de feminicidios y desapariciones.
“Son voces que nos hablan a nosotras y hablan de nosotras”, dijo Aketzaly Moreno.
Entre las plumas que convocan a las mujeres hallamos las de Benita Galeana, Nancy Cárdenas, Rosamaría Roffiel, Ámbar Past, así como otras poetas de las cuales no había registro de sus obras, como es el caso de Diana Moreno Toscano, de quien no se halló ninguna foto y sólo una parte de su poética ha sido recuperada, o María del Pilar Marroquín, poeta de la que no se contaba con ningún dato biográfico hasta la investigación realizada en esta publicación.
Esta memoria que desentraña a poetas marginadas expone a su vez un canon literario que intentó ocultarlas invalidando la relevancia de sus propuestas, por la desobediencia e incomodidad que externaron sus palabras frente a distintas violencias y opresiones. Señalar esta segregación —como Iván Cruz Osorio menciona— “implica una crítica que se tiene que hacer, porque hay una élite en la literatura que nunca ha cambiado, así como hay una élite política”.
Una forma en la que toman una postura ante esa élite de la literatura es nombrando a la obra corpus y no antología, ya que “una antología es sólo una reunión de textos que busca reunir voces que van en una línea temática, en realidad no da el siguiente paso de abrir camino a su investigación. [...] La idea de Corpus permite reconocer que es un trabajo que está en construcción y que puede funcionar como una fuente”, como afirma Moreno.
Titularlo así es una postura política que también es estética, ya que no se realiza como un homenaje que cristaliza a las autoras, sino de tal manera que sus voces tengan la oportunidad de ser leídas desde su contexto, incluso criticadas por el público, posibilidad que no todas las poetas habían tenido con anterioridad, como apuntalan todas las compiladoras.

Recuperar sus obras brinda coordenadas para las resistencias feministas
La propuesta de Dogma dirige la mirada a una parcela de la realidad política y social en México, enfatizando las resistencias enmarcadas en el feminismo de izquierda (en su mayoría), mediante voces que contribuyeron a las luchas sociales. Esta memoria documentada a partir de los afectos de las mujeres, conecta con la realidad mexicana actual y búsqueda de justicia ante las violencias machistas sistémicas, como afirma en entrevista Diana del Ángel, prologuista del corpus, sobre la vigencia de leerlas:
“La tarea de rescatar la obra, no sólo de poetas mexicanas del siglo XX, contribuye a construir memoria histórica, con lo cual se cambia nuestra percepción del pasado; además de ello, el acto de nombrar a estas poetas marginadas entraña un gesto de reivindicación que también quisiéramos para las mujeres que nos arrebatan todos los días”.
La ola de violencia que se atraviesa en distintos niveles, así como las luchas feministas, son el “motor de búsqueda para arrancar del olvido a estas mujeres”, quienes fueron segregadas por las temáticas abordadas en su escritura, por ejemplo, la liberación sexual femenina o la desmitificación de la maternidad, los cuales permiten que “a pesar de que hayan sido momentos históricos diferentes, podemos resonar con mujeres de principios del siglo XX”, afianza Del Ángel.
Esto deja al descubierto un símil con las luchas que continúan siendo invisibilizadas, al igual que diversos casos de feminicidio que son enterrados entre los números rojos que se arrastran a nivel nacional.
Temas que se leen con una de las poetas compiladas como Ámbar Past en Dedicatorias:
"Dedico este poema a la madre que busca a su hijo en el anfiteatro
entre los poemas decapitados
a la que no puede decir cuál cadáver es el suyo
y se despide de cada uno con un brazo".
O Celerina Sánchez Santiago, poeta de lengua Tu'un Savia (de la Alta Mixteca oaxaqueña):
"Cómo decirte que han muerto cien hijas
que parí para la vida
cómo describirte el dolor...
cómo decirte que el olvido duele más
que la propia muerte
¿dime cómo se olvida?"
Testimonio de las resistencias a través de la poesía
La compilación apuesta a la memoria histórica feminista, lo cual permite dar testimonio “de las diferentes luchas de las mujeres o de cómo se han ido insertando las mujeres a diferentes luchas”, como menciona María José Ramírez.
Las escritoras compiladas “no se pueden leer a profundidad sin la luz de su compromiso con las luchas sociales, como el caso de Thelma Nava, Benita Galeana, Nancy Cárdenas o Rosamaría Roffiel”, concluye Ramírez.
Encontramos a una Margarita Paz Paredes quien estableció dentro de su casa una imprenta clandestina durante el 68, los poemas en el mismo año convulso de Scaffo, los cuales se hallaron escritos con chapopote dentro de los baños de CU pues se resguardaba allí de la ocupación militar en la institución, o a Concha Michel que relata su encarcelamiento por su activismo en el PCM, mientras sus camaradas hombres la discriminaban y se negaban a reconocer su labor dentro del partido.
Si bien la literatura tiene un campo limitado de acción, Las Pavorosas logran reconstruir una memoria histórica percibida desde un lugar no hegemónico, lo cual aporta a la creación de otros modos de ser mujer, asunto fundamental para “saber que ha habido mujeres que a veces han sufrido por la maternidad, que no quieren ser madres o que se puede explorar el placer”, como destaca Tania Jaramillo sobre la importancia de conocer otros modelos de mujeres que cuestionen esquemas impuestos.
Se aspira que Las pavorosas, comenta Cruz Osorio, “se lea como un frente de lucha ideológica y no sólo como una recuperación de obras”. Y agrega que “no podemos dejar fuera de la ecuación la crítica literaria, ideológica, social, [pues] eso nos mantiene como una sociedad despierta, como escritores despiertos”.
Las compiladoras insisten en recordar un incidente que refleja la vigencia de sus letras, este aconteció en 2014 durante un homenaje a Aurora Reyes como muralista: mientras se leía su poema “Hombre de México”, el ex director de Televisión Educativa de Televisa Fausto Alzati lo interrumpió al vociferar que “frente a él nadie iba a ofender al presidente Enrique Peña Nieto”, pidiendo posteriormente la cancelación de la exposición. Aquí los versos coartados:
"¡Desolada bandera!
Otra vez patria suave...
Ya vienen otra vez los mercaderes.
Ya vienen a llevarse tu riqueza,
Tus cándidos tesoros..."
Habrá más libros con voces subversivas

Las Pavorosas es el libro que marcará la tendencia editorial de Dogma y siendo coherente con esa línea, dentro de sus planes editoriales se desea continuar publicando obras donde “las mujeres sean disruptivas con el canon establecido no sólo por las mafias culturales, sino también desde el punto de vista social”, sostiene Cruz Osorio.
De las próximas publicaciones que habrá será un libro de Concha Michel de ensayos proto feministas y críticos del capitalismo. Además, se contempla la obra de diez autoras que aparecen en el Corpus para ser editadas por la editorial hermana Malpaís Ediciones, dentro de su colección Archivo Negro de la Poesía Mexicana.
rrg