Llenan viejas botellas de plástico con agua, cada día cocinan arroz y frijoles en grandes cantidades para después meterlos en una bolsa y salen a su encuentro con La Bestia.

Son Las Patronas, mujeres que esperan el tren para lanzarle comida a los migrantes que van en busca del sueño americano.

Llévate mis amores es un documental que cuenta la historia de estas mujeres mexicanas que desde 1995 lanzan lonches a la gente sin recibir nada a cambio, lo hacen por amor.

Arturo González Villaseñor estudió Comunicación Social en la Universidad Autónoma Metropolitana, plantel Xochimilco, llegó a La Patrona (Amatlán de los Reyes, Veracruz) después de tratar de salvar una radio comunitaria, pero el destino lo puso frente a Las Patronas.

¿Cómo decides filmar a Las Patronas?

En mi proyecto de tesis quería reactivar una radio comunitaria y llegué a una comunidad a 15 minutos de La Patrona, pero el proyecto no se realizó y ellos mismos nos llevaron con las mujeres, y cambió mi vida después de ver todo lo que hacían... aventarle comida a los migrantes, desesperados por agarrar una bolsa.

¿Cuál es el objetivo al contar su historia?

Nunca pensé hacerlas famosas. La realidad es que su historia me movió muchas cosas y sabía que tenía que hacer algo por ellas. Espero que de alguna manera, la condición de sus vidas cambie y eso... pero a ellas no les interesa el reconocimiento ni nada, lo hacen por amor y por ayudar.

No es otra de migrantes

Llévate mis amores es un documental que conmueve de inmediato gracias a la esperanza que transmiten Las Patronas, mujeres con una historia y condiciones de vida duras pero que cada día, con una sonrisa en la boca, se levantan como heroínas para ayudar a todo aquel que se los pida como si fueran sus hijos.

Y el director es muy hábil al contar la historia y llevar al límite a cada una de ellas con una pequeña pregunta: ¿Quién eres?, algunas lloran, otras ríen, pero todas coinciden en que ayudar a los migrantes es necesario.

El documental costó cerca de 2 millones de pesos y contó con el apoyo de la UAM Xochimilco y múltiples amigos y empresas; sin embargo, no del Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine), que los rechazó.

Le pedí apoyo dos veces al Imcine y no me lo dieron; la verdad me molesté mucho. Después me enteré que no habían querido apoyar la película porque dijeron que ‘ya había películas sobre migración’, pero el documental no es sobre migración, va más allá, pero bueno, ni modo.

Nosotros la sacamos con nuestro esfuerzo, es dinero privado con apoyos de mucha gente, usamos el crowdfunding y la UAM de Xochimilco y ahora me siento orgulloso de haber filmado sin apoyo del Estado , comenta el director.

No sabía que la UAM producía películas...

De hecho, es apenas la segunda película de coproducción donde participa la UAM; la primera fue de Jorge Prior y se llamó El ombligo de la luna y fue hace 30 años. La verdad es que lo agradezco mucho pues creyeron en mí.

¿Ahora cómo es la vida de Las Patronas?

Bueno, ahora ya no pasan los trenes como lo vemos en la película, si llegan a cruzar lo hacen vacíos y algunos migrantes llegan caminado; pero ya no es lo de antes; porque el plan fronterizo busca que ya no se suban a La Bestia. Pero están tapando el sol con un dedo porque los migrantes siguen buscando cómo hacerlo y ahora arriesgan más sus vidas y sí, aunque pocos, sigue pasando y recibiendo ayuda de estas mujeres.

¿Qué sigue para el documental?

La idea es que me traiga al Distrito Federal a algunas de Las Patrona para que estén en las funciones de Ambulante y en algún momento conseguir una pantalla inflable y proyectarla en su comunidad, porque ellas son lo importante de la película y espero la gente las conozca y las valore.

Llévate mis amores, que también tiene como coproductor a Juan Antonio Mecalco, busca un distribuidor para llegar al circuito comercial mexicano; mientras tanto, viajará a varios festivales en el mundo que conocerán la historia de Las Patronas, mujeres valientes y guerreras que merecen un largo aplauso de pie.

vgutierrez@eleconomista.com.mx