El cerebro sano y activo, es extraordinario. Si se daña, si se pierde el contacto entre las neuronas, se va perdiendo ese sentido de humanidad. Con esta premisa es que el Seminario de Cultura Mexicana (SCM), en la idea de difundir el conocimiento, ha decidido dedicar una serie de conferencias magistrales denominadas “Una mirada al cerebro”, uno de los órganos más complejos que existen en el ser humano y que sin embargo ha sido estudiado y en su complejidad se han hallado algunas respuestas.

Manuel M. Ponce y Frida Kahlo han sido algunos de los miembros del SCM. Con esta calidad de personajes, esta institución busca llevar la cultura a todo el país, por lo que esta ocasión no es la excepción.

La primera ponencia denominada El Cerebro y la Felicidad (o Infelicidad), estará a cargo de la doctora Herminia Pasantes, bióloga, maestra en bioquímica y con doctorado en ciencias por la Universidad de Estrasburgo, Francia. Es investigadora del Instituto de Fisiología Celular de la UNAM con una labor de investigación y docencia en temas de neurobiología que la han hecho merecedora de numerosas distinciones.

Con sus más de cinco décadas de labor científica, ella asegura que fue un acierto el considerar a la ciencia en estas ponencias. “Cómo pensamos, o por qué sentimos, es una parte fundamental del conocimiento y esto es cultura, tan cultura como las ondas gravitacionales… No sólo en la literatura pintura o poesía encontramos este componente, se trata de todo lo que enriquece la vida del hombre, por ello es natural que la ciencia sea parte de la cultura”, comenta. “A mí me apasiona la divulgación y el cerebro es algo fascinante para transmitir y platicar”.

La felicidad desde la ciencia

Hoy entendemos que la evolución del hombre es producto de la evolución de su cerebro, es decir, del aumento vertiginoso en el número de neuronas que establecieron redes complejas de comunicación.

Estas redes neuronales son responsables de funciones primarias como caminar o respirar, pero también de las privativas del hombre: el razonamiento más allá del instinto, la generosidad, la creatividad, la conciencia, la libertad de decisión, el dominio de los números, los increíbles avances de la tecnología. Todo esto es el resultado de la acción de cien mil millones de neuronas y de los millones de millones de conexiones que existen en el cerebro humano. Aunque parezca sorprendente, también las emociones, derivadas de estímulos del entorno o del ser interior, se perciben, se procesan y se hacen conscientes en el cerebro.

“Las personas piensa que el cerebro es para pensar, pero no para sentir emociones. Hoy se conoce bastante de este tema y es lo que voy a compartir con el público”, dijo en entrevista la especialista.

Y explicó: “La zona del cerebro es un circuito neuronal que se llama Circuito de Recompensa; éste está formado por redes neuronales conectadas que llegan a la corteza prefrontal, ahí uno percibe y se da cuenta qué está pasando con la felicidad…Desde un punto de vista materialista, todo lo que hacemos, soñamos, imaginamos y creamos, está en el cerebro y todo lo que ocurre en el cerebro es consecuencia de la comunicación entre las neuronas a través de sustancias químicas que son neurotransmisores (serotonina, dopamina y norepinefrina), ubicadas en el llamado circuito de recompensa”, ahí se encuentra lo que podríamos denominar felicidad.

Agregó que conocer bien sobre las drogas ha ayudado mucho a la neurobiología a entender los circuitos neuronales por los cuales el cerebro percibe, procesa y asimila la felicidad y la infelicidad.

También será abordado el enamoramiento “como una forma de droga, más o menos innocua (ríe), que funciona y se percibe en el mismo circuito y con mecanismos moleculares muy parecidos que las drogas psicoactivas”.

Las otras ponencias estarán a cargo de Noráh Barba y Angela Casini (Cardiff University), con la plática El cerebro y la enfermedad: Los metales en el funcionamiento del cerebro y el doctor Arnoldo Kraus y José Eduardo San Esteban, que hablaran de El cerebro y la muerte, donde se plantea el tema ético de una muerte con la dignidad inherente a la condición humana.

 “Una mirada al cerebro” se realizará a partir del lunes 13 al miércoles 15 de noviembre a las 18 horas en el Foro Castalia del Seminario de Cultura Mexicana. La entrada es libre y el cupo es limitado.

nelly.toche@eleconomista.mx