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La arqueología subacuática detiene el saqueo del patrimonio sumergido
El Colegio Nacional inauguró el ciclo de conferencias 'La arqueología hoy', comenzando por el trabajo que realizan arqueólogos del INAH; "muy pocos para un patrimonio gigantesco", dice López Lújan

Buzos colocan huesos de Naia en un contenedor. Proyecto Hoyo Negro. Foto EE: Cortesía INAH
Con la charla La Arqueología Subacuática en México, se dio inicio al ciclo de conferencias, "La arqueología hoy", en el Colegio Nacional.
“Gracias a estos grupos hemos podido recuperar esto que generalmente se nos escapaba de las manos, no solamente los contextos eran destruidos, los vestigios eran exportados al extranjero, esto, aunque sigue, pues es difícil detenerlo, ha cambiado”, aseguró Leonardo López Luján, miembro del Colegio y coordinador de esta serie.
El propósito, crear un panorama de la arqueología, por ello el invitado de honor fue Roberto Junco Sánchez, subdirector de Arqueología Subacuática del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), quien hizo un recorrido por las exploraciones subacuáticas actuales en México.
Pero antes López Lujan hizo un reconocimiento a Pilar Luna Erreguerena, que se encontraba entre el público: “ella es quien funda en 1980 lo que entonces era un departamento de arqueología subacuática del INAH. Y con eso se posicionó la arqueología mexicana a escala mundial. Desde entonces la gran misión ha sido, entre otras cosas, detener el saqueo brutal que sufría todo nuestro patrimonio sumergido. Gracias a la iniciativa de Pilar, ahora nuestra institución juega un papel líder en la Unesco y hay toda una legislación que protege lo que está debajo del agua”.

La charla, en la sede del Colegio, en el Centro Histórico, fue acompañada de un recorrido de imágenes y videos que permitieron al público entender mejor esta apasionante profesión. Como primera herramienta utilizada en la era moderna, se explicó el uso de la fotogrametría que consiste en la elaboración de planos y mapas 3D a partir de una gran cantidad de fotografías. Con tres ventajas: La posibilidad de monitorear los sitios y detectar modificaciones, desarrollar investigación de gabinete y por lo tanto ahorrar costos, además de poder difundir el patrimonio cultural subacuático.
Con ello vinieron los ejemplos, primero el "Proyecto Mina", desarrollado en Quintana Roo. Este busca evidencia de actividad humana en un cenote: “Aquí por ejemplo pueden ver la fotogrametría de un pequeño infante de10 años localizado adentro. Nadie ha visto esta imagen salvo unos cuantos científicos. Es uno de los nuevos esqueletos que estamos por estudiar”, explicó Junco. Aquí se exploran túneles subacuáticos que hace 7 mil años no estaban sumergidos, sino que eran cuevas de las que probablemente aquellos humanos obtenían ocre, un mineral que pinta de color rojizo y que ha sido muy utilizado por las culturas del mundo.
Científicos y contadores de historias
Otro proyecto que se retomó, pues el trabajo empezó en los 80 es la “Media Luna", en San Luis Potosí. Con las nuevas técnicas, surgen nuevas preguntas, por lo que un grupo de investigadores comenzaron a sumergirse encontrando nuevos eslabones. “Estamos trabajando con contextos mucho más antiguos, desde los primeros pobladores de estos territorios, hasta contextos del siglo XX”.
También el rango de acción de la arqueología subacuática hoy está creciendo en el tiempo y espacio, un ejemplo es El Cañonero Tampico, un buque de la Revolución mexicana que se hundió en la única batalla naval del periodo de la Revolución mexicana, llevada a cabo en las costas de Topolobampo, Sinaloa.
“Estamos muy conscientes de nuestro rol de científicos, pero también de contadores de historias” esto también ha abierto la posibilidad de hacer cosas en tierra, como el "Proyecto Acapulco", el cual busca reconstruir la vida del Acapulco colonial y explorar el horizonte de comunicación comercial que une el archipiélago de Filipinas, Acapulco, la Ciudad de México, Veracruz y Sevilla.
Por último, fue presentado el proyecto "Tras los pasos de el Paso y Troncoso y los barcos hundidos de Cortés", considerado como uno de los primeros proyectos científicos con una concepción más moderna de la arqueología, se desarrolla en Villa Rica, Veracruz, donde se estableció el primer asentamiento europeo en América y retoma la investigación de Francisco del Paso y Troncoso, que en las postrimerías del siglo XIX organizó la comisión científica de Cempoala para buscar restos de las embarcaciones taladradas por Hernán Cortés en el siglo XVI.
Al retomar la palabra, López Luján hizo algunas reflexiones, aseguró que son muy pocos profesionales en el INAH (400 arqueólogos) para algo que es tan gigantesco como es el patrimonio de este país que está por el sexto u octavo lugar en nivel de riqueza patrimonial a nivel mundial.
Por lo anterior aseguró que en este nuevo tratamiento se busca involucrar a las comunidades locales en las actividades, además se ha pasado a la transdisciplina “Siempre es un placer compartir esto con alguien que ve las cosas con otros ojos y siempre con mucha lucidez, la mirada del artista (por ejemplo) es perspicaz y es un placer”.
Por su parte, Junco Sánchez dijo que ellos han trabajado en la elaboración de cómics, obras de teatro, colaboración con artistas contemporáneos, exposiciones itinerantes, “por todo esto, el año pasado la Unesco nos entregó el reconocimiento en Mejores Prácticas de Difusión de la Arqueología Subacuática”.
López Lujan concluyó que la visión del arqueólogo del siglo XIX que trabajaba solo en la selva, en su oficina o en la biblioteca ya es muy lejana, “ningún arqueólogo tiene una formación holística que le permita enfrentar ese objeto tan complejo que es el pasado en solitario. El trabajo comunitario y compartir la faena es un verdadero placer”.
Desde Nicolas, un niño de aproximadamente 8 años, interesado en los objetos de plata encontrados, hasta Pilar Luna, quien aprovechó para agradecer tantos “homenajes inesperados” como ella los llama, todos pudieron opinar. Estas son charlas abiertas y continuarán el próximo 12 de junio con la conferencia Descubrimientos recientes en Teotihuacan: excavaciones en la Plaza de las Columnas, impartida por padre e hija, Saburo Sugiyama y Nawa Sugiyama, quienes, entre otros temas, hablarán de la llegada de los mayas a Teotihuacan.