Este lunes 4 de noviembre comenzaron en la Universidad Iberoamericana Ciudad de México las actividades del 1er. Simposio de Divulgación de la Ciencia. Con la mirada puesta en grupos vulnerables; organizado por la Ibero, la Sociedad Mexicana para la Divulgación de la Ciencia y la Técnica (Somedicyt), la Sociedad Mexicana de Física (SMF), el Instituto de Astronomía de la Universidad Nacional Autónoma de México (IAUNAM); y Fibonacci Innovación y Cultura Científica.

Durante la inauguración, en el Auditorio Ignacio Ellacuría, Lourdes Patiño, presidenta de la Somedicyt, dijo que las instituciones en México se han dado cuenta del valor social de la divulgación científica, como una actividad educativa y cultural que permite compartir conocimientos, por el placer de saber y de entender el mundo, para mejorar las condiciones de vida de las personas y para crear una ciudadanía informada, que pueda tomar mejores decisiones y tener un rol más activo y pertinente en su entorno.

Profesionalizar este campo no sólo implica dar charlas y talleres, sino reconocer a la divulgación científica como una profesión como cualquier otra, que requiere especialización y capacitación, y en ese sentido, es legítimo dedicarse a ella a tiempo completo si se desea.

Implica también generar espacios que permitan compartir y pensar todo lo que realizan los científicos, “hacer investigaciones e ir construyendo un marco de análisis propio, que nos permita observar, reflexionar y mejorar nuestras prácticas, encontrar patrones y sistematizar todo lo que vamos aprendiendo”.

Lourdes Patiño dijo que en los cuatro días que durará el simposio (4 al 7 de noviembre), los asistentes compartirán experiencias y reflexiones que coadyuven a entender las condiciones, retos y matices pertinentes que deben hacer cuando comunican la ciencia y la tecnología a distintos grupos vulnerables.

Para José de Jesús González, director del IAUNAM, la comunicación no solamente juega el papel de transmitir ampliamente el conocimiento y de socializar la ciencia, sino también ayuda a los científicos a clarificar sus ideas.

“El verdadero poder de una sociedad es el conocimiento, y entonces apropiarse de ese conocimiento es muy importante”, dijo González, para luego agregar que aquel país que invierte en educación en ciencia y tecnología es capaz de entender sus problemas y de superarlos.

David Fernández Dávalos, S. J., Rector de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México, dijo que la actual concepción hegemónica de la ciencia y la tecnología se guía por el deseo de la maximización de la ganancia y por desarrollos científicos orientados primordialmente por una racionalidad pragmática medios-fines, que han conducido a un mundo en el que la vida humana y la de miles de especies se encuentran amenazadas.

“Esto hace que la ética de la ciencia y de la tecnología constituyan una prioridad importante en nuestra Universidad. De hecho, hemos creado recientemente una cátedra para discutir las implicaciones de la ciencia y de su divulgación desde la racionalidad y sus fines”, dijo Fernández Dávalos.

Como institución educativa, la Ibero no puede dejar de lado los problemas morales planteados por las innovaciones científicas y tecnológicas, que exigen no sólo dar muestras de espíritu de creatividad, sino que se adopten las medidas apropiadas para asegurar que los adelantos científicos y tecnológicos se utilizaran en beneficio de todos los seres humanos, no sólo de una elite, destacó el Rector de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México.

“El rápido progreso de la ciencia y la tecnología es fascinante, supone un desafío constante para nuestra imaginación y nuestras expectativas, pero también exige al mismo tiempo que ahondemos nuestra comprensión de sus repercusiones éticas. Por otra parte, la ciencia y la tecnología pueden suscitar temores y generar riesgos. Los peligros que pueden derivarse de ellas, para el medio ambiente y la salud del género humano y las especies animales, no sólo plantean incertidumbres en el ámbito estrictamente científico y tecnológico, sino que además suscitan preocupaciones en el plano económico, social y ético”, comentó.

Para responder a esas incertidumbres es necesario efectuar un análisis detenido y sistemático de la ciencia y la tecnología, en el que han de participar los científicos y las científicas, las y los encargados de la elaboración de políticas públicas y la ciudadanía en general.

Simposio de Divulgación de la Ciencia

Respecto al 1er. Simposio de Divulgación de la Ciencia. Con la mirada puesta en grupos vulnerables, el rector de la Ibero aclaró que no tiene como objetivo la reflexión ética sobre el desarrollo científico y tecnológico; sin embargo, “nuestra reflexión como universidad humanista no estaría completa si no valoramos también los adelantos científicos a divulgar y los temas que queremos difundir desde las repercusiones que pueden tener para la vida de los seres humanos y de la creación entera, particularmente de los sectores vulnerados de nuestra sociedad”.

En este sentido, consideró que los universitarios necesitan situar el progreso científico y tecnológico, y su difusión, en un contexto de reflexión ética arraigado en el patrimonio cultural, jurídico y filosófico de México y de los grupos populares, e igualmente requieren analizar las preocupaciones ciudadanas de índole moral, vinculadas a la ciencia y la tecnología.

En el simposio se abordarán temas como biomecánica, fibra óptica, desarrollo de productos, tecnologías alternativas y nanotecnología, entre otros, en los cuales las preguntas decisivas para el ser humano y para el mundo, que valdría la pena formularse, son: ¿y eso a dónde conduce?, ¿hace más felices a las personas?, ¿asegura la sostenibilidad del mundo?, ¿respeta la dignidad de todos?, ¿nos acerca a la justicia para todos y todas?, ¿construye la fraternidad?, dijo el maestro David Fernández.

La directora del Departamento de Física y Matemáticas de la Iberoamericana, Dominique Brun Battistini, explicó que los objetivos del simposio son: crear un espacio de intercambio de experiencias, metodologías, técnicas, ideas, reflexiones y resultados prácticos respecto a la divulgación de la ciencia y la tecnología; y hacer conciencia de la necesidad y el derecho de todos los seres humanos de tener conocimiento y de apropiarse de la ciencia y la tecnología.

El 1er. Simposio de Divulgación de la Ciencia. Con la mirada puesta en grupos vulnerables contará con: seis espacios de presentaciones orales, en sesiones simultaneas; presentación de carteles; cuatro grupos de discusión, con los temas de niños institucionalizados, población en situación de pobreza, discapacidades y adultos mayores, todo esto derivado de 69 trabajos aceptados.

Tres mesas redondas; una plática especial invitada; tres conferencias magistrales, con la Dra. Lidia Brito, directora Regional de Ciencias de la UNESCO para América Latina y el Caribe, la Mtra. Brenda Calorina Arias, coordinadora del Departamento de Comunicación de la Ciencia del IAUNAM, y la Mtra. Lourdes Patiño, presidenta de la Somedicyt; la presentación de un libro, Ciencia de bote pronto, y la del octavo número de la revista El gato en la caja; y la proyección de dos documentales científicos.

Durante la inauguración del simposio también estuvieron presentes en la mesa del presídium, José Antonio Morfín Rojas, director de la División de Ciencia, Arte y Tecnología de la Ibero; y Ricardo Méndez Fragoso, académico de la Facultad de Ciencias de la UNAM y coordinador de Enseñanza de la Sociedad Mexicana de Física.

Con información de la Ibero.

kg