El 21 de septiembre de 2020 el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) publicó en el Diario Oficial de la Federación las modificaciones al Reglamento del Sistema Nacional de Investigadores (SNI).

Entre los cambios destaca la eliminación del Consejo de Aprobación del SNI y la creación de un Consejo General, cambiando la estructura de este órgano máximo; también se elimina la participación de los tres investigadores electos miembros de la Mesa Directiva del Foro Consultivo Científico y Tecnológico AC, órgano que recientemente fue desconocido por el Conacyt, reteniéndole el presupuesto y no ha sido convocado, y ahora se le excluye por completo en este nuevo reglamento y se elimina la facultad del FCCyT de emitir  recomendaciones al director del SNI. También se establece que se elegirán de manera directa tres investigadores para que formen parte de un nuevo Consejo General del SNI, y se elimina el área de Biotecnología.

De entrada, miembros del SNI, aseguran que las modificaciones señaladas se llevaron a cabo sin haberse realizado una consulta a la comunidad científica y sin la participación de los representantes electos del SNI, tal es el caso de la doctora Gloria Soberón Chávez, del Instituto de Investigaciones Biomédicas de la UNAM, quien apenas en agosto promovió un juicio de amparo indirecto a efecto de que se respetara su carácter como miembro del Consejo de Aprobación del SNI, electa para el periodo 2018-2021, “esto debido a que el Procedimiento de Evaluación para Ingreso o Permanencia SNI 2020 se ha venido llevando a cabo sin la correcta composición del Consejo de Aprobación, ignorando por completo la participación de los representantes de la comunidad”, especifica la investigadora en una carta pública.

El Juez Decimosexto de Distrito en Materia Administrativa de la Ciudad de México, Gabriel Regis López, ordenó al Conacyt que respetara el carácter de Gloria Soberón como miembro del Consejo de Aprobación del  SNI.

“Sigue preocupando el desconocimiento y actuación de las autoridades de Conacyt frente a la comunidad de ciencia, tecnología e innovación, ya que adicionalmente pareciera que estas modificaciones al reglamento se realizaron sin la participación que normativamente corresponde al Comité Consultivo, con violaciones al procedimiento de mejora regulatoria, y contraviniendo la mínima seguridad jurídica en los términos en los que las nuevas disposiciones serán aplicadas”, explica Soberón.

Desaparición del área de biotecnología

Entre las decisiones que se plasmaron en el nuevo reglamento está la desaparición de la biotecnología dentro de las áreas del conocimiento evaluadas por el SNI (Área VII). Después de conocer el documento, parte de la comunidad científica manifestó su rechazo y señaló como un hecho inaceptable que la biotecnología o cualquier otra área disciplinaria pueda ser eliminada de forma discrecional por las autoridades del Conacyt.

Por otra parte, aseguran que la decisión unilateral de desaparecer del SNI las comisiones especializadas tendrá el efecto de atomizar en otras áreas la evaluación de los biotecnólogos del país impidiendo reconocer explícitamente un área fundamental que ha sido desacreditada injusficadamente.

Un primer documento firmado por 41 investigadores, establece que en el país existen más de 9 mil profesionales activos en biotecnología en México, una tercera parte de la investigación nacional, además se ofrecen 614 programas de estudio a nivel licenciatura en diversas instituciones con un enfoque en la biotecnología, así como 320 posgrados dispersos por todo el territorio nacional con una matrícula superior a los 7 mil inscritos, los cuales alimentan no solo a la investigación, sino a cerca de 500 empresas biotecnológicas con sede en México.

La Sociedad Mexicana de Biotecnología y Bioingeniería, creada hace 38 años, mostró su preocupación debido a  la relevancia del área que, por ejemplo, participa en el desarrollo de la vacuna contra el virus SARS-CoV-2, que causa la enfermedad Covid-19.

Ante la inconformidad, el Conacyt emitió un comunicado que asegura que  la disciplina de biotecnología no desaparece, sino que “ante la diversidad de líneas de investigación, se permite ingresar su solicitud en tres diferentes áreas, dependiendo de la pertinencia”.

Investigadores aseguran que, en muchos casos de la biotecnología, esta nueva división de áreas no permite incorporar proyectos, los dejan fuera.

nelly.toche@eleconomista.mx