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Arte e Ideas

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Inmigrantes al revés

Tanto Daniel Alarcón (Lima, Perú, 1977) como Alberto Fuguet (Santiago de Chile, 1964) son inmigrantes al revés. Los dos pasaron su infancia en EU. Hoy gracias a la literatura están haciendo el viaje al revés: recreando con palabras la experiencia de vivir del otro lado, en este caso ese otro lado es Latinoamérica.

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Tanto Daniel Alarcón (Lima, Perú, 1977) como Alberto Fuguet (Santiago de Chile, 1964) son inmigrantes al revés. Los dos pasaron su infancia en Estados Unidos pero sus historias no son de privaciones ni de discriminación. Fueron hijos de familias de clasemedieras bien adaptadas a la vida norteamericana.

Hoy gracias a la literatura, el periodismo y el cine están haciendo el viaje al revés: recreando con palabras la experiencia de vivir del otro lado, en este caso ese otro lado es Latinoamérica.

Alabama Dreams

Daniel, tú eres peruano pero creciste en Estados Unidos.

Crecí en Alabama, donde mis vecinos no sabían dónde estaba Perú. En mi casa se hablaba y se leía en español; se hablaba de Perú casi por necesidad espiritual. Mi familia es una familia de inmigrantes que recreaban a su país en la conversación. Como además somos muy lectores, mis padres nos inculcaban un orgullo por ser diferentes, nos sentíamos superiores a los alabaminos, que no son muy conocidos por su gran vida cultural .

¿Por eso eres escritor?

Soy escritor porque recién llegado no hablaba inglés y me la pasaba mudo en la escuela, pero cuando llegaba a casa me contaba unas grandes historias de lo que me había pasado en la escuela: la mayoría eran falsas. Escribo para suplir ese algo que me hacía falta. Creo que nadie escribe porque todo le marcha bien en la vida. Además leía mucho, pero muchísimo: una vez fuimos al Gran Cañón y yo no lo vi porque estaba leyendo una novela policiaca ahí enfrente del barranco .

¿Y cómo empezaste a escribir?

Copiando fielmente, más bien infielmente, a Dostoievski. Calqué Notas del subsuelo, una copia horrenda, pesada, inmamable como dicen los colombianos. La escribí en segundo de secundaria. Jamás lo publicaré, por supuesto. Yo quisiera escribir como Borges, y leo mucho a Borges antes de escribir, pero nunca se me pega .

Pero tú escribes en inglés. ¿No admiras escritores en lengua inglesa?

Los sureños siempre: Faulkner, Flannery O'Connor. No me gusta Hemingway pero sí Fitzgerald. Y de mis contemporáneos me gusta Jhumpa Lahiri .

Eres periodista y narrador, un periodista muy narrativo.

Cuando abordas un texto periodístico o un ensayo breve tienes algo muy concreto que contar y poco espacio. La literatura es lo contrario a eso, emprendes el texto con mucho cuidado, con una prosa más fina... lo literario tiene mucho el showing-off, ¿sabes?, verse bonito. El periodismo no, es informar y dar datos .

¿Te gusta más el periodismo?

Yo digo que el periodismo es la manera más eficiente de aprender sobre algo. Cuando me encuentro con un tema que me interesa o que me asignan me tengo por fuerza que poner a investigar. Y como sabemos los reporteros, no tenemos tiempo. Es aprender de manera intensiva, el periodismo .

Y la literatura es...

La literatura es paciencia. No puedes, al menos yo no puedo, abordar un cuento o lo que yo quiero que sea un cuento con desesperación, me lleva demasiado tiempo escribirlo .

Tú escribes muy fluido, como si te saliera de un tirón.

No, nunca es así. Gran parte del trabajo de escribir es hacerlo de tal manera que el lector crea que parece fácil, pero nunca lo es .

¿Se puede vivir de la escritura?

Mira, yo tengo un amigo gringo que dice que todos los que se quejan de que no se puede vivir de escribir es que no saben ser escritores. Es un tipo de más de 40 años que comparte un departamento, no tiene coche, tiene una pareja pero no se casa ni tiene hijos. Vive muy modestamente, pero vive de su escritura y le gusta. Yo creo que si uno se va a dedicar al arte tiene que entender que no puede vivir como un abogado o un médico .

El cine como refugio

Fuguet es un tipo tranquilo. Parece mentira que él sea quien encabeza dos movimientos en su país: la narrativa joven y el cine chileno. Fue el causante del movimiento conocido como McOndo, formado por cuentistas latinos que rechazaban acaloradamente el realismo mágico. Con la cinta Se arrienda ha logrado excelentes críticas en todo el mundo. Su proyecto más reciente es Velódromo, de próxima exhibición en nuestro país.

Alberto, eres escritor y cineasta, ¿qué te gusta más?

No sé, es que son cosas muy diferentes. Para mí la literatura es un trauma. Pasé toda la infancia en Estados Unidos y muy bien. Allá leíamos en la escuela cosas muy divertidas, no sé, Charlie and the Chocolate Factory de Roald Dahl y cosas así. Y luego a los 12 años me regresan a Chile .

Y todo cambia

En Latinoamérica tal parece que mientras menos te guste leer más gana el maestro. Nos daban a leer cosas horrendas, aburridísimas. ¡Y yo no hablaba bien español! El cine se vuelve mi refugio porque yo iba buscando la lengua que sentía como mía, el inglés, y lo bueno es que en Chile también subtitulamos como aquí. Creo que si nos hubiéramos ido a España, donde doblan las películas, me habría dedicado a cualquier cosa menos al cine .

Eres escritor también, y en español.

El español lo descubro gracias a un libro infantil, Papelucho, que es la vida diaria de un niño chileno. Me encantó porque tenía todo que ver conmigo. Escribo porque yo no encontraba más cosas como Papelucho, vamos, cosas que tuvieran que ver conmigo .

¿Cómo fue lo de McOndo?

Eso fue como un modo de liberarnos del peso histórico de la literatura latinoamericana y el realismo mágico... Fue divertido y útil, pero ya que lo hicimos debemos seguir adelante. Por el momento estoy más dedicado al cine que a mí me parece el lenguaje universal. Si tú y yo nos encontráramos en un bar creo que sería mucho más fácil que platicáramos de cine que de libros porque al menos de Hollywood nadie se puede escapar. ¿Y quién quieres escaparse? Seguro tú, yo y cualquier persona tenemos películas en común .

Dime tus 5 películas favoritas y te digo

Qué difícil, esas listas cambian al minuto. Pero a ver, pensando en los afiches que tengo en mi casa: Manhattan de Woody Allen, Los 400 golpes de Truffaut, Estallido mortal de Brian De Palma, Chunking Express de Wong Kar Wai y no sé... Grand Torino de Clint Eastwood .

¿Y libros?

Esos tengo muchos y de todas las épocas. Pero el cine nos hace a todos mucho más parte del siglo XX... y XXI .

cmoreno@eleconomista.com.mx

Daniel Alarcón creció en Alabama, donde sus vecinos no sabían dónde estaba Perú. En su casa se hablaba y se leía en español.

Alberto Fuguet fue el causante del movimiento conocido como McOndo, formado por cuentistas latinos que rechazaban acaloradamente el realismo mágico.

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