Un hombre de triste semblante y una mujer barbuda se paran delante de unas 300 personas. Tienen unos segundos para esbozar una historia antes de ponerse a actuarla. La historia debe iniciar con los actores en una cierta posición, bastante ridícula, y terminar en otra posición por el estilo y en medio deben decir una frase creada minutos antes por público.

Hay un problema adicional: la mujer barbuda no habla una palabra de español. Ni siquiera entiende la frase que debe decir a la mitad de su actuación…

Ese es sólo un momento de la Improlucha Internacional que en esta temporada (que empezó el lunes y termina este domingo 16), además de improvisadores de México (los anfitriones) Chile, Argentina y España añade duplas de Brasil y Francia.

Y sorprendentemente, en el encuentro del miércoles pasado, los franceses, a pesar de su escaso manejo del español, se impusieron sobre la magnífica dupla argentina (que debió ganar a juicio de este cronista, pero los votos del público no la favorecieron).

El poderoso equipo español, por su parte, se impuso ante sus similares brasileños cerrando la tercera caída con una improvisación basada en García Lorca, que parecía desentonar con la noche de cervezas, rock y diversión pero que el público aplaudió a rabiar.

Estos equipos, más los mexicanos y chilenos, volverán a medirse viernes y sábado para decidir qué duplas llegarán a la gran final el domingo.

NI TAN IMPROVISADOS

Para Omar Medina, director de la Improlucha, el gran esfuerzo adicional que constituye, además de la temporada regular de la Improlucha, añadir la parte internacional vale mucho la pena para que el público vea a estos improvisadores tan experimentados y el trabajo tan interesante que hacen .

Además aprovechan para que estos improvisadores pasen a los talleres de improvisación que los improvisadores tienen (en el Impródromo). Que nuestros alumnos y la gente interesada en el lenguaje de la improvisación se refresque y conozcan otras maneras de abordarlo.

Y esa parte ha sido un éxito, los talleres han estado llenos y los participantes han quedado muy contentos. Y nuestro interés va más allá de llenar el teatro y tener una buena taquilla, es también artístico y cultural, y en ese sentido también es un éxito .

Entiendo que en sus talleres va mucha gente que no se dedica a la actuación. ¿Me puedes explicar a qué van?

Es bastante grande la cantidad de gente que viene con nosotros que no se dedica a la actuación y no pretende dedicarse.

La improvisación es un técnica teatral que se basa en la aceptación de propuestas y esto tiene mucha relación con cómo funciona nuestra sociedad. Finalmente desde pequeños nos educan diciéndonos que no, ‘no hagas esto, no comas aquello’, y así vamos creciendo, con el ‘no’ en la cabeza.

Y la improvisación lo que hace es cambiar ese chip para que digamos sí ante todo, que aceptemos las propuestas de los compañeros y lo llevemos de la mejor manera… La improvisación es un juego en el que aprendes a aceptarte y a aceptar a los demás. En eso es como una terapia, la gente luego nos viene a decir que le ha cambiado la vida. Nosotros la usamos para contar historias en el escenario pero sirve para todo.

Te ayuda a aceptar que la vida es un juego y a gozarla y no a andarla sufriendo tanto .

[email protected]