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Hablemos de teatro
Está buena la escena teatral. Acá una revisada de la cartelera.

No escribo mucho de teatro, soy más bien bestia de cine. No es que no me guste el teatro, sino que muchas veces, lo confieso, no lo entiendo.
En el cine me siento como una reina, en el teatro me siento como la más baja de las esclavas, maltratada. Y a mí no me gusta sentirme sobajada, no señor.
El dramaturgo y director Flavio González Mello me explicó mis sentimientos, que en modo alguno son exclusivos míos. El teatro, me dijo González Mello, es una apuesta más arriesgada que el cine, porque para empezar es más caro y además en el cine por lo menos es casi seguro que te diviertes . Muchos teatreros, me siguió diciendo, desprecian al público. La actitud es: me vale queso y dos gorros si lo que te presento te gusta, lo que estoy diciendo es la Verdad .
Nada más horrible que la superioridad moral, sobre todo en el arte.
Agregaría yo que de cine hay un montón de información, es más fácil hacer una selección enterada. El teatro mexicano se ha vuelto una logia de iniciados. La gente que hace teatro es la misma que va a ver las obras y se la pasan envidiándose o sobándose el lomo unos a otros. Uno que es gente normal no encuentra sitio en esa coreografía.
Veo poco teatro, pues. Pero tengo la suerte de tener un par de amigos teatreros que me hacen recomendaciones de obras que por lo general me gustan.
Por eso me atrevo a ventilar esta lista de recomendaciones que me hicieron.
Tóxico, dirigida por Hugo Arrevillaga
Sucede que el racismo es tóxico. Una mujer viaja en un autobús de alguna ciudad de primer mundo. En el mismo transporte va un extranjero : alguien de piel acaramelada, de ojos oscuros, alguien diferente al resto. De pronto la mujer empieza a tener una reacción química: náuseas, dolor, ahogo. Detienen el autobús, acordonan la zona. ¿Qué tuvo que ver el extranjero? ¿Fue un accidente, una coincidencia, o un ataque terrorista? La paranoia se echa a volar.
Arrevillaga es el talentoso director, cualquiera que haya visto su puesta de Incendios lo sabe. Tiene buena mano para historias donde lo cotidiano se subvierte para mostrar una verdad escondida.
Teatro Milán. ?Lucerna y Milán, Juárez
Viernes 8:45 pm, sábado 6:30 pm, domingos 8 pm.
Boletos: $300.
Banda de guerra, dirigida por Mauricio Jiménez
Dramaturgia mexicana, obra de Luis Ayllón. En una secundaria la banda de guerra es el centro de la vida social. Los cadetes juegan, se insultan, se manifiestan como machitos en desarrollo. El director de la escuela (interpretado por Alberto Estrella) protege a un alumno delincuente porque es hijo del líder sindical. La maestra de historia (Irela de Villers) trata de mantener la dignidad pero poco a poco se ve arrastrada a la corrupción.
Una especie de La ciudad y los perros en un barrio pobre del DF.
Teatro Julio Castillo. Centro Cultural del Bosque, a espaldas del Auditorio Nacional
Jueves y viernes 8 pm. Sábado 7 pm. Domingo 6 pm.
Boletos: $150.
Un corazón normal, dirigida por Ricardo Ramírez Carnero
1981, Nueva York. Un año caliente, peligroso. Una misteriosa enfermedad cobra víctimas entre la comunidad homosexual. Un grupo de gays forman una alianza para apoyarse, para investigar el enigma del mal.
Vi la película basada en este texto de Larry Kramer y me encantó. Ahora se ha puesto la obra en el Teatro Milán apenas por tres semanas. No pienso perdérmela. En el reparto hay dos actores que además me caen bien: Hernán Mendoza y el periodista-actor Horacio Villalobos.
Teatro Milán.
Martes y miércoles, 8:45 pm.
Boletos: $350, $400.
Los plebeyos ensayan la insurrección, de Günther Grass, dirigida por Martín Acosta
La Compañía Nacional de Teatro (CNT) a veces presenta esperpentos caros y ridículos, yo no le tengo nada de confianza. Pero mi amiga que me recomienda teatro me anima a ver este texto de Grass. La CNT ha puesto en el último año una trilogía de adaptaciones del Coriolano de Shakespeare y está es la que completa el conjunto.
Grass parte de un hecho histórico: mientras Bertold Brecht trata de poner en escena su propia versión de Coriolano, el Ejército Rojo toma Berlín. El pueblo demanda la ayuda del dramaturgo pero él se debate entre la convicción ideológica y la piedad. Es un salto arriesgado, pero la dirección de Martín Acosta, uno de los más respetados directores, es una garantía. Luego la veo y les cuento.
Teatro Jiménez Rueda. Plaza de la República 154, Tabacalera
Jueves a sábado, 7pm. Domingos, 6 pm.
Boletos: $150.