La ropa, armas y el sombrero que portaba el jefe revolucionario el día de su asesinato, el 10 de abril de 1919, son algunas de las piezas que se exhibirán en la exposición "Zapata en Morelos", que esta noche se presentará en el Museo Nacional de Historia Castillo de Chapultepec (MNH).

En rueda de prensa, Salvador Rueda Smithers, director del MNH, afirmó que se trata de una muestra dedicada al llamado Caudillo del Sur (Emiliano Zapata) y en la que se conjunta el paisaje del estado de Morelos 100 años después de la Revolución Mexicana y las huellas materiales de ese héroe mexicano por esa entidad.

La muestra, que forma parte de las conmemoraciones del Centenario del Inicio de la Revolución Mexicana y del Bicentenario de la Independencia de México, reúne un centenar de objetos históricos, así como 30 fotografías recientes del paisaje zapatista a 100 años del movimiento revolucionario.

Rueda Smithers, comentó que Zapata en Morelos es una exposición que mostrará la geografía que transformó el caudillo, a manera de un 'ajuste de cuentas de los zapatistas con la historia', y no de una biografía del personaje.

Por ello, agregó, se integran con fotografías de Adalberto Ríos Lanz y Adalberto Ríos Szalay, que refieren el paisaje morelense actual, 100 años después de la guerra.

'Las imágenes son testimonios de la existencia de los pueblos que iban a desaparecer antes de la Revolución y de los vestigios de las haciendas, tras la lucha zapatista. Es decir el Morelos de Emiliano Zapata y la relación con su entorno', expresó.

En lo que se refiere a las piezas históricas, el público podrá apreciar la ropa y el sombrero que portaba Emiliano Zapata el día de su asesinato, el 10 de abril de 1919, objetos que representan una de las principales reliquias que guardan el testimonio de la sangre que el Caudillo del Sur derramó en la guerra.

También se podrán ver la baraja que Zapata amarraba a su traje con un listón, su talismán que era una piedra ágata, su cama y silla de montar y algunas armas, entre ellas la pistola que Francisco Villa le regaló el día de su encuentro en Xochimilco, y su rifle, el cual lleva grabado su nombre en un costado.

Otras piezas importantes son la silla presidencial en la que Emiliano Zapata nunca se quiso sentar y donde fue captado con Villa; dos fotografías inéditas, una de cuando el revolucionario era niño y otra de su rostro joven que se dice le envió a una novia, así como obras plásticas elaboradas por artistas contemporáneos que dan cuenta de la imagen zapatista.

Dichas piezas pertenecen a los acervos de los museos de Tlaltizapán y Anenecuilco, y al Museo Nacional de Historia.

La curaduría de la exhibición está a cargo del historiador Salvador Rueda Smithers, basada en el libro 'Zapata en Morelos', editado por Lunwerg, Planeta y el Gobierno de Morelos.

La muestra también incluye piezas de arte, entre ellas dos obras de Arnold Belkin, así como un retrato al óleo de Pedro Zamora.

También se podrá ver un video que contiene diferentes rostros de Zapata tomados de pinturas, fotografías y dibujos que dan un panorama de cómo han interpretado al caudillo distintos artistas.

'Zapata en Morelos' estará dividida en cuatro secciones, comienza en Anenecuilco con la infancia de Zapata, continúa con un apartado dedicado a las haciendas y donde se presentan algunos objetos del Porfiriato vinculados con este sistema de economía, y finalmente se abordará la lucha y muerte de Zapata en Tlaltizapán y Chinameca, respectivamente.

La presentación de esta exhibición no es cronológica, sino que destaca la parte humana del personaje; los objetos están acompañados de una serie de textos y una recopilación de fragmentos que escritores, pensadores y poetas han dedicado a la figura del revolucionario, incluidos los corridos en su honor.

Zapata en Morelos se complementa con una exhibición dedicada a la tradición de la charrería porque 'esta costumbre explica a Emiliano Zapata y sus símbolos de caudillo; fue un revolucionario que nunca se vistió de militar, era un general vestido de civil porque mostraba lo que realmente era: un civil en armas', dijo el historiador Rueda Smithers.